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lunes, 8 de noviembre de 2010

El Lindero, de María Eugenia Mendoza Arrubarrena. 4a. reimpresión

El Lindero
María Eugenia Mendoza Arrubarrena
México, Ediciones SM, Colección Gran Angular
4a. reimpresión

Hace siete años Ediciones SM publicó El Lindero, mi primera obra de narrativa, responsable de mi incursión en el mundo de la escritura y la edición.

La semana pasada la editorial me envió los ejemplares que por contrato me corresponden cada que hay una reimpresión de la obra. Estos vienen con los ajustes en la portada y contraportada, correspondientes a la Colección Gran Angular (El logo en la esquina inferior izquierda) y el nuevo diseño de la cuarta de forros, en donde aparece la actualización de mi semblanza.

En estos siete años, además de hacerme sentir muy añeja, al leer mi fecha de nacimiento, algunas cosas han cambiado.  En la versión anterior decía que soy egresada de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García y de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Debido a que me titulé en 2006, después de 20 años de concluida la carrera de la UNAM, cuando María Cristina Vargas, editora de LIJ en SM, me preguntó si quería modificar la semblanza consideré pertinente señalar que soy licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UNAM. En estos años no me he dedicado a la publicidad ni he hecho radio, como hasta 2003, aunque espero volver a estar frente al micrófono de una radiodifusora. Por fortuna he incursionado en ámbitos de la educación y la comunicación que me encantan, como el mundo bloguer. Otro aspecto que me pareció importante incluir en las líneas destinadas al ego de la autora fue el relacionado con la autoría de Peligro en la Aldea de las Letras, obra seleccionada por el Programa Nacional de Lectura 2009-2010, pues como  autora y editora de este libro, que se haya convertido en un Libro del Rincón, ha sido un gran honor.

Ahora que veo la renovada cara de El Lindero y recuerdo la emoción que sentí al tener por primera vez en mis manos un libro escrito por mí, hago a un lado la timidez e invito a los maestros que han trabajado con el libro en las aulas (gracias a la promoción de la fuerza de ventas de la editorial), que sigan haciéndolo y a quienes se topen con él en una feria del libro o librería, incluso en una librería de viejo, que le den una oportunidad, estoy segura de que les gustará, como a mí.

lunes, 1 de noviembre de 2010

De diccionarios y palabras que definen actos violentos

 

Algo que me parece maravilloso de los diccionarios impresos en papel es que uno puede hojearlos y ojearlos y de repente detenerse frente a una palabra que puede llamar la atención por diferentes razones, tan simples como el número de letras, como ocurre con a o tan comunes como matrimonio, cuya definición ya se ha quedado corta o una que provoca malestar cuando se leen varias de sus acepciones, como sucede con mujer.

Hay palabras, consideradas malsonantes, que se usan como groserías, por ejemplo, pinche: definida así por el diccionario de la Real Academia Española: 1. com. Persona que presta servicios auxiliares en la cocina. 2. adj. C. Rica, El Salv. y Nic. tacaño (‖ miserable). 3. adj. despect. malson. Méx. ruin (‖ despreciable). El muy popular pendejo: entre cuyas acepciones están: 1. m. Pelo que nace en el pubis y en las ingles. 2. m. coloq. Hombre cobarde y pusilánime. 7. m. vulg. Arg. y Ur. Chico, adolescente. , puede decepcionar a algunos mexicanos, al percatarse que en ninguna de sus acepciones  se refleja la intención de ofender, sin embargo, eso no los disuade de que dejen de usarla para insultar.

Las dudas en relación con la ortografía es lo que más mueve o debería mover a la gente a consultar un diccionario. Hace unos días escuché la intervención de una especialista en imagen que repitió cerca de veinte veces la palabra agujero, en relación con una metáfora en la que hablaba de secretos difíciles de guardar que se convierten en "agujeros negros" para quien los guarda; lo curioso era que cada vez que decía la citada palabra parecía que el fonema g había sido atraído por un agujero negro pues pronunciaba "aujero" o "ahujero" (lo cual es igual, puesto que en español la hache es muda). Sucede lo mismo con palabras como aguja, que no falta quien pronuncie como "aúja", "ahúja" e incluso "abuja" o el término apellido, que mucha gente pronuncia "apeído", como si la elle  también fuera muda.

Razones hay muchas para consultar y tener siempre cerca un diccionario impreso o abierto uno en línea, así como para alegrarse por la edición de este tipo de libros de consulta.

La semana pasada se presentó en la sede de la Real Academia Española el Diccionario de americanismos, editado por Santillana. Sin duda, esta obra enriquece al español (aunque los empobrecidos bolsillos de la gente no la hacen accesible), por las 70 mil voces y 120 mil acepciones de palabras provenientes de un continente que habla, lee, escribe y vive diariamente un idioma que unifica en la diversidad.

A propósito de la presentación de esta obra se publicaron varias notas en los diarios de los dos lados del Atlántico. En una de tantas, concretamente la firmada por el corresponsal de La Jornada Armando G. Tejeda se lee:
Por primera vez, un diccionario recoge la jerga de las mafias del narcotráfico en México y que, desde hace unos años, se ha hecho de uso común en ese país.
Levantón, de uso sólo en México, significa secuestro cuya intención es diferente a la de pedir rescate económico; pase es dosis de droga o aspiración de cocaína; plomear se traduce como disparar a alguien con un arma de fuego; narcocorrido se define como composición musical popular que narra historias relativas al narcotráfico y sus protagonistas para enaltecerlos.
Las razones para incorporar estos términos, que es cierto, cada vez se escuchan  y leen más en todos los medios de comunicación del país y del extranjero, las ofreció el presidente de la Academia Mexicana de la Lengua, José G.Moreno de Alba, en el sentido de que "la cultura del crimen organizado y los narcotraficantes mexicanos es un nuevo campo semántico que debemos conocer".

La presencia de estas palabras en un diccionario por supuesto que no va a influir para que los delincuentes cometan o dejen de cometer crímenes, con mayor o menor violencia, que al fin y al cabo son crímenes.

Matricidio, parricidio, fratricidio, filicidio y homicidio son palabras que describen asesinatos, y son actos tan antiguos como la humanidad.

Asimismo, desde la acuñación del término femicidio o feminicidio los crímenes que entran en esta categoría no se sabe si han ido en aumento, lo que sí es un hecho es que se denuncian y registran más a menudo.

Ahora se ha acuñado un nuevo término, que no sé si ya haya saltado a las hojas de los diccionarios: juvenicidio:
Ante el perfil de una mortandad que cada año rompe récords en el Valle de Juárez, Víctor Quintana acuñó el término juvenicidios. Los juvenicidios se multiplican hoy por todo el país.
La incorporación de palabras en los diccionarios se supone que es el resultado de la investigación realizada por los especialistas de la lengua, quienes recogen los nuevos términos  de uso común y frecuente, con lo que dejan de ser palabras "inventadas" y pasan al terreno de la legitimidad, sólo desde el punto de vista lingüístico.

Ojalá que estas "narcopalabras" (ignoro si este término se incluyó en el diccionario), recientemente reconocidas como aportaciones del español de México, tampoco influyan en la insensibilización de los ciudadanos, que, acostumbrados a estos hechos, las vean y las acepten como parte de la creatividad y del folclor de los mexicanos.


miércoles, 27 de octubre de 2010

Fantasmas, espectros y otros trapos sucios, de Jaime Alfonso Sandoval

Fantasmas, espectros y otros trapos sucios
Jaime Alfonso Sandoval, México, SM-Conaculta,
Premio El Barco de Vapor 2006, Serie Roja, 254 pp.

"El miedo es algo realmente placentero, despeja el ánimo,
alerta los sentidos y mejora la circulación de la sangre".

Este libro contiene los ingredientes indispensables para una lectura en estos días  (y siempre) cuando se antoja asustarse, echar a volar la imaginación y seguir los pasos de quienes se dedican al antiguo arte de contar historias de terror. Aunque seguir los pasos del doctor Catafalco, protagonista de este libro, resulta harto cansado y seguramente caro, pues este mago de la palabra ha recorrido toda la República Mexicana en busca de leyendas, artefactos, objetos y sujetos involucrados en acontecimientos que ponen los pelos de punta.

Aunque el autor reconoce que mucha gente se salta los prólogos, invita a los lectores a no hacerlo en este caso pues en él hay información importante para conocer mejor el teje y maneje de esta historia. Y es cierto, pues sólo leyéndolo nos enteramos que el doctor Catafalco, tío abuelo de Tito, a quien el estrafalario personaje cuenta sus espeluznantes historias, fue un famoso locutor de radio cuando este medio gozaba de toda la atención de la gente, pues todavía no era tan común la televisión y además los radioescuchas le tenían miedo a todo, comenzando por las mutaciones atomicas y a los comunistas. En los programas "Gritos y Alaridos" y "Espantos y Espantados", el doctor Catafalco presentaba reportajes sobre asuntos tan verídicos como espantosos y entre sus radioescuchas no faltaban desmayos, molestias y hasta problemas mentales que debían ser atendidos por psicólogos.

La historia del famoso doctor Catafalco, quien lejos de los micrófonos se llama Chema Martínez, comienza en plena época cristera, es decir, cuando estaban prohibidos los cultos religiosos pero, como sabemos, las prohibiciones no necesariamente impiden a la gente  hacer lo que está prohibido y menos cuando se trataba de cumplir con sus obligaciones espirituales. De manera que la madre de Chema no estaba dispuesta a que el niño se quedara sin hacer la primera comunión, por lo que investigó y se enteró que en las catacumbas de la Parroquia de San Francisco, en el estado de Zacatecas, se realizaban ceremonias secretas.

Después de la primera comunión y mientras la familia esperaba a que se dispersaran los soldados que patrullaban la ciudad, el pequeño se dedicó a recorrer los pasillos en donde se guardaban valiosos tesoros religiosos, entre los que descubrió un insignificante guaje, que una extraña mujer ofreció regalarle.

Chema, como cualquier otro niño hubiese preferido recibir uno de los objetos de oro que las catacumbas resguardaban, sin embargo, recibió un guaje, pero no era un guaje cualquiera. ¿Qué secretos encerraba el guaje? ¿De qué manera ese regalo cambió la vida de Chema Martínez, de sus familiares y vecinos y por supuesto de sus radioescuchas?

Invito a descubrir estos misterios en este libro narrado con el lenguaje sencillo y sabroso de un conocedor de la historia, la geografía y, en general, de la cultura mexicana, tan rica en leyendas y acontecimientos verdaderos que dan miedo.

De la cuarta de forros: Jaime Alfonso Sandoval (México, 1972) estudió cine y literatura. Su novela El Club de la Salamandra obtuvo el Premio Gran Angular México, en 1997. También es autor de Murmullos bajo la cama (Premio FILIJ en 1998) y de República mutante (Premio Gran Angular, 2001).

viernes, 1 de octubre de 2010

15 años de Ediciones SM en México

Tarde-noche de fiesta en el espléndido escenario del Museo Interactivo de Economía (MIDE), en donde tuve oportunidad de saludar a Laura Lecuona, Gerente de Literatura Infantil y Juvenil y Cristina Vargas, editora de LIJ, así como a algunos de los escritores presentes. Fiesta de quince años, con espectáculos para dar a los asistentes una probada de lo que encierran las obras ganadoras de las colecciones Barco de Vapor y Gran Angular, ceremonia de premiación, inauguración de la muestra/taller internacional de libros ilustrados por la paz y la tolerancia "Hola, querido enemigo", que gracias a la Fundación SM, el MIDE y la Biblioteca Internacional de la Juventud de Munich está abierta desde ayer, 30 de septiembre hasta enero del 2011. Y como en toda fiesta, hubo música, espléndida música oaxaqueña. ¡Felicidades a todo el equipo de Ediciones SM!


Quince años de Ediciones SM en México. Elisa Bonilla, Directora de la Fundación SM


Silvia Singer, Directora del Museo Interactivo de Economía


Música y palabra de Oaxaca

Seguramente a Jaime Alfonso Sandoval, ganador en dos ocasiones del premio Gran Angular y una del Barco de Vapor, con quien compartí esta tarde de fiesta, le brincó el corazón en más de una ocasión al ver las portadas de sus libros en las pantallas. Por cierto que extañamos a María García Esperón, otra ganadora del Barco de Vapor, quien estaba en el Centro Bancomer presentando Copo de Algodón.

Pablo Mata Olay, ganador del premio Barco de Vapor
Fidencio González Montes, ganador del premio Gran Angular

Las obras ganadoras son: para el Premio El Barco de Vapor, La Volcana, del autor de 28 años, Pablo Mata Olay, quien es egresado del diplomado de escritores de SOGEM, y  para Gran Angular, El ritual de la banda, de Fidencio González Montes quien es autor de numerosos libros, además de reportero de cultura y guionista de programas de televisión.


viernes, 17 de septiembre de 2010

La plegaria del alba, de José Emilio Pacheco


La plegaria del alba*

Hace milagros este amanecer. Inscribe su página de luz en el cuaderno oscuro de la noche. Anula nuestra desesperanza, nos absuelve de nuestra locura, comprueba que el mundo no se disolvió en las tinieblas como hemos temido a partir de aquella tarde en que, desde la caverna de la prehistoria, observamos por vez primera el crepúsculo.
Ayer no resucita. Lo que hay atrás no cuenta. Lo que vivimos ya no está. El amanecer nos entrega la primera hora y el primer ahora de otra vida. Lo único de verdad nuestro es el día que comienza.

"La plegaria del alba", en La edad de las tinieblas, de José Emilio Pacheco. México, El Colegio Nacional / Ediciones Era, 2009

Paisaje de El Cañón del Sumidero, Chiapas (Fotógrafo: Percival Argüero)

domingo, 1 de agosto de 2010

Colección editorial 18 para los 18

·    2010-julio-08
 Momento histórico para generar una cultura de la lectura: Lujambio   
 
Encabezó el lanzamiento de la colección editorial 18 para los 18, que consta de seis tomos con tres novelas cada uno.
·         Es una propuesta que pretende impulsar decididamente el fomento a la lectura, considerando que la población que más lee son los jóvenes de entre 18 y 22 años.
La calidad de la educación en México se apuntalará si todos los mexicanos nos volvemos verdaderos lectores, afirmó el Secretario de Educación Pública, Maestro Alonso Lujambio, al presentar la Colección Editorial 18 para los 18  y agregó que estamos ante la posibilidad, en este momento histórico, de generar una cultura de la lectura.
Dijo que es este el momento en el que México se revisa a sí mismo críticamente y de que los mexicanos decidamos, ahora que celebramos el Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución, y reflexionemos sobre lo que vamos a hacer con la cultura de la lectura en el país.
En el evento, celebrado en el Patio del Trabajo de la propia dependencia,  el encargado de la política educativa del país anunció que en los próximos días se dará a conocer un programa de fomento a la lectura que pretende una amplia participación de los padres de familia, la cual es fundamental para crear el hábito lector en sus hijos.
Apuntó que es tiempo de que la Secretaría de Educación Pública cambie de estrategia, al reconocer que estamos ante un problema sistemático de nuestra cultura que no se ha podido derrotar, ya que de acuerdo con una última encuesta nacional de lectura, en México leemos 2.9 libros al año en promedio, en comparación con Brasil, con 3.3 libros; Portugal, 8.5 libros; España, 7.7 libros y con Alemania, con 12 libros al año.
Indicó que en breve se darán a conocer cambios relacionados con la posibilidad de que los padres de familia se conviertan en los promotores más importantes de la lectura entre los mexicanos y se hará a través de los Consejos de Participación Social que se constituirán en los planteles a partir del próximo ciclo escolar.
El Maestro Lujambio indicó que la manera más profunda, desde la perspectiva humana, de promover la lectura entre los jóvenes, es a través de la novela, porque “es un instrumento educativo extraordinario que nos ayuda a entendernos a nosotros mismos y a entender a los demás”.
Ante estudiantes de bachillerato, maestros y padres de familia, el titular de la SEP dijo que el grupo de la población que más lee son los jóvenes de entre 18 y 22 años, con un promedio de 4.2 libros anuales, mientras que el 47 por ciento de la población en general nunca ha tenido un acercamiento a la literatura, ya sea porque no les gusta o porque, aseguran, no saben qué leer o lo que tienen disponible no les interesa.
Anunció que la colección 18 para los 18, editada por la SEP a través del Fondo de Cultura Económica (FCE), consta de seis tomos con tres novelas cada uno y se va a distribuir entre los bachilleratos federalizados de todo el país, así como en la red de bibliotecas públicas de CONACULTA y también se podrá adquirir en paquete o de forma individual.
Por su parte, el Subsecretario de Educación Media Superior, Miguel Ángel Martínez Espinosa, consideró que la adaptación de las 18 novelas cortas de esta colección forma parte del esfuerzo de la dependencia para impulsar el hábito de la lectura entre los mexicanos, ya que es un elemento fundamental para ampliar la capacidad de comunicación entre todos.
Agregó que estas 18 novelas cortas serán difundidas en los planteles escolares a partir de septiembre próximo, como parte de los festejos del Bicentenario de la Independencia de México y Centenario de la Revolución.
El funcionario destacó que  la SEP, a través de la Subsecretaría de Educación Media Superior, dispone de tres ejes para el fomento de la lectura que son: incorporar la comprensión lectora en todas las asignaturas de bachillerato; invitación  a que los alumnos y maestros lean, y que los adolescentes desarrollen el gusto por la lectura a través de esta obra.
Por su parte, el escritor Ignacio Solares consideró que la lectura es el antídoto contra el veneno que significa la violencia y citó a José Vasconcelos, al señalar que “solo la lectura nos sacará de la barbarie”; mientras que la escritora Bárbara Jacobs señaló que esta colección 18 para los 18, se lanza para que los mexicanos nos conozcamos.
En su participación, el escritor Christopher Domínguez señaló que es imprescindible que los jóvenes de bachillerato del siglo XXI conozcan la literatura clásica del siglo XX. El novelista Álvaro Enrigue, apuntó que para que haya lectores tiene que haber libros y éstos deben ser accesibles para los ciudadanos iniciales que son los jóvenes. Consideró la cuidadosa selección de estos títulos permite iniciar la formación de una biblioteca personal
En el lanzamiento de la Colección Editorial 18 para los 18, estuvieron también presentes  Joaquín Díez-Canedo, Director General del FCE; José Manuel Villalpando, Coordinador Ejecutivo de la Comisión Organizadora de las Conmemoraciones del Bicentenario 2010;  la Diputada Kenya López Rabadán, Presidenta de la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados, así como la alumna de Colegio de Bachilleres Número 6, Itzel Viridiana Martínez Blancarte.
Los títulos de esta colección son:
1.    El Sinore, de Salvador Elizondo
2.           Querido Diego, te abraza Quiela
       de Elena Poniatowska
3.           Anónimo, de Ignacio Solares
4.           Soledad, de Rubén Salazar Mallén
5.           El Solitario Atlántico, de Jorge López Páez
6.           Los relámpagos de agosto, de 
       Jorge Ibargüengoitia
7.          William pescador, de 
       Christopher Domínguez Michael
8.          Educar a los topos, de Guillermo Fadanelli
9.          Las hojas muertas, de Bárbara Jacobs
10.      Las batallas en el desierto, de 
       José Emilio Pacheco
11.      El libro salvaje, de Juan Villoro
12.      Ninguna eternidad como la mía, de
      Ángeles Mastretta
13.      El complot mongol, de Rafael Bernal
14.      La gaviota, de Juan García Ponce
15.      Aura, de Carlos Fuentes
16.      La tumba, de José Agustín
17.      La muerte de un instalador, de Álvaro Enrigue 
18.      El apando, de José Revueltas

jueves, 22 de julio de 2010

Copo de Algodón, de María García Esperón

Copo de Algodón
María García Esperón
Ilustración Marcos Almada Rivero
México, Ediciones El Naranjo, 2010 
ISBN: 978-607-7661-17-7

María García Esperón lo hizo de nuevo. Rescató del olvido a una princesa. La primera fue Cleopatra Selene, en la extraordinaria novela Querida Alejandría. Ahora nos presenta a Tecuixpo Ixtlaxóchitl, Copo de Algodón, Flor Blanca, hija de Teyhualco, princesa de Tacuba y de Moctezuma Xocoyotzin, el Gran Tlatoani de Tenochtitlan, "nacida el día 2 viento del año 5 conejo, en la gran ciudad de la laguna".

María García Esperón da voz a Copo de Algodón o quizá Copo de Algodón esperó pacientemente y por fin descubrió a María, quien la escuchó con amorosa atención y se convirtió en la portavoz de la hija consentida del Gran Tlatoani, quien tiene tantas vivencias que compartir con los herederos de los cimentadores del agua y con el mundo entero. 

La pequeña Tecuixpo se entera por su nana cómo fue su nacimiento, cómo fue recibida  entre los cantos de la princesa de Texcoco y los rezos de la reina de Tacuba, sus abuelas. Y de cómo sus ojos recién abiertos al mundo vieron directamente a los ojos a su padre, a quie ama y admira. Pero ese amor no impide cuestionamientos "¿Mi padre es un hombre cruel?", pues además de ser un temible guerrero era sacerdote y "no vacilaba en arrancar del pecho del sacrificado el corazón palpitante que alimentaba la sangre solar de nuestro señor, Huitzilopochtli".

Copo de Algodón cuenta pasajes de nuestra historia desde la perspectiva niña, de  testigo y protagonista en un tiempo y una cultura que a los ojos de la sociedad actual resultan dificiles de comprender. Cuando tiene ocho años asiste al sacrificio de la hija de su nana, la pequeña Quetzalli, quien lloraba mucho, y fue ofrendada, no como castigo sino como privilegio, a la diosa del agua Chalchiuhtlicue, la de la falda de jade.

A propósito de sacrificios a Huitzilopochtli Flor Blanca dice:
El colibrí azul ama la sangre. Es su agua preciosa, su chalchihuatl, de ella se alimenta. El alimento se lo tenemos que dar nosotros, los tenochcas. Pero no es tan fácil, debe obtenerse en la guerra, en la guerra que hace florecer los escudos, las flechas, las macanas. En la guerra en la que debe evitarse matar a los hombres , porque deben llevarse prisioneros y hacerlos subir las escaleras del templo para alimentar al dios y detener el final de la quinta era, éste nuestro Quinto Sol de movimiento, que está como los que lo precedieron, destinado a desaparecer.
Cuando Tecuixpo Ixtlaxóchitl, de sólo nueve años, fue llamada por su padre para avisarle de su boda con Cuitláhuac, hermano de Moctezuma, su madre, vestida con un huipil blanco inmaculado estaba ahí, en silencio, como casi siempre. A Flor Blanca le hubiese gustado más que su futuro esposo fuera Cuauhtémoc, pero su padre sabía por qué había elegido a su hermano. De manera que Copo de Algodón se convertiría en la segunda esposa de su tío,  uniría su manto y su destino al guerrero, quien estaba casado con Papantzin y tenía tres hijos mayores que Tecuixpo.
Mi padre decretó unas bodas magníficas. Regaló maíz a los cuatro barrios de Tenochtitlan. Parecía una cascada de maíz, una lluvia de abundancia que tuviera su origen en el cielo. Las bodas de Tecuixpo y Cuitláhuac eran benditas, acababan con el hambre, traían alegría y alimento a los tenochcas.
Los nobles fueron regalados con objetos de oro, turquesas y jades. La calzada de Iztapalapa parecía el camino de los dioses alegres, de los dioses risueños, de los cuatrocientos conejos, del dios Omacatl, que convidaba a la gente a comer y a reír aquí sobre la tierra.
Atados los mantos y los destinos Copo de Algodón y Cuitláhuac, sus cuerpos debían esperar a que ella alcanzara la edad en que podrían compartir el lecho.

En la literatura infantil y juvenil clásica, las historias de princesas, tras ser rescatadas por sus apuestos príncipes, concluyen con "...y vivieron felices para siempre". La de Copo de Algodón no está destinada a ese final feliz con su esposo, por más que como lectores deséaramos que así fuera. No le echo a perder el final a quien conoce aunque sea de manera superficial la historia de México, pues al poco tiempo de la boda y los alegres presagios el arribo de quien fuera tomado por Quetzalcóatl a tierras mexicas cambió dramáticamente los rumbos de México.
Mi padre está rodeado de príncipes. A Cortés lo acompaña una esclava. Una mujer que se llama Malinalli y que domina nuestro idioma y el maya. Dicen que es muy inteligente y que en pocos días aprendió el habla de los extranjeros. Ella es la lengua, la intérprete de Cortés. Ha de tener unos veinte años y debe odiar a los mexicas porque le ha revelado al capitán secretos de nuestra raza, trucos y desplantes que surten efecto. ¿Por qué mira Cortés tan descaradamente a mi padre a la cara? ¿Que no le dijo su lengua que está terminantemente prohibido escrutar el rostro del señor, de nuestro señor, de nuestro gran señor Moctrezuma? ¿O si se lo dijo y le aconsejó que con la mirada lo desarmara, que le quitara su divinidad, su señoría, que le echara al cuello ese collar hecho de cuentas que brillan, mientras que mi padre le ha regalado un aderezo de oro y conchas labradas?
Estoy segura de que esta novela, como las buenas obras de la LIJ, seducirá a lectores adultos y éstos, en su papel de padres, maestros, bibliotecarios, promotores de lectura, libreros y amigos seguramente la ofrecerán a los niños, a los jóvenes, para leerla con calma, evocando imágenes, hermosas y dulces algunas, descarnadas y crueles otras, que María García Esperón, con talento, respeto y amor ha construido para compartir su visión de esta etapa que dejó tan profunda huella en el alma, la identidad, la historia, la cultura de los mexicanos desde esos primeros encuentros.

Rescatar del olvido a Copo de Algodón no significa simplemente agregar un personaje más a la galería de nobles mexicas, va más alla. Las palabras que Moctrezuma dirige a su hija recién nacida y en diferentes momentos críticos, como cuando la hermana del Gran Tlatoani es condenada a muerte por cometer adulterio permiten ver al guerrero, al sacerdote, al emperador en su faceta de padre, capaz de conmoverse frente a la recién nacida, a la recién casada, a la niña seducida por la lengua del conquistador.

Veo este libro, publicado por Ediciones El Naranjo, como una semilla. De su lectura florecerán inquietudes por conocer más, por comparar la forma en que nos relatan los acontecimientos los libros de texto, la historia oficial y otras obras de divulgación surgidas de historiadores mexicanos y extranjeros. Y por supuesto, sé que María García Esperón ha sembrado una semilla de la que brotarán más historias que enriquecerán la literatura.
María García Esperón nació en la Ciudad de México en 1964, pero si le hubieran preguntado habría escogido nacer en la Atenas de Pericles, en la Roma de Julio César o en la gran Tenochititlan de Moctezuma. Por eso estudió Ciencias Humanas y Letras Clásicas y considera que el aprendizaje del griego, del latín y el náhuatl es lo más parecido a viajar en el tiempo, además de ser más emocionante que subirse a la montaña rusa. Por la calidad de sus obras ha recibido diversos premios y reconocimientos. Sus otras dos grandes pasiones son la poesía y navegar y crear en Internet.

Marcos Almada Rivero es ilustrador y escritor con espíritu de explorador. De niño soñaba con ser paleontólogo, pues para él no hay nada más alucinante que los dinosaurios. Después, estuvo muy cerca de ser arqueólogo y otro tanto de convertirse en historiador. Mientras crecía, descubrió que lo único más emocionante que conocer es imaginar, por lo que estudió la carrera de Comunicación. Aprendió a dibujar por su cuenta, garabateando las paredes de su casa y los libros de la escuela. Ahora, por suerte, sus garabatos aparecen en muchos libros, hasta en los escolares.



miércoles, 30 de junio de 2010

Emigrantes, de Shaun Tan

Emigrantes
Shaun Tan
BARBARA FIORE EDITORA
2007, ISBN 978-84-934811-6-2

Esta novela ilustrada de Shaun Tan aborda una historia tan antigua como actual.  Conmovedora, tratada con la inteligencia, el respeto y la maestría del artista, Emigrantes nos presenta a una familia que, como muchas en el mundo, debe separarse porque en el país de origen apenas se sobrevive. En este caso es él quien emprende el viaje hacia un lugar en donde si bien todo le será ajeno, existe la posibilidad de trabajar y construir las condiciones para que con su  esposa e hija vivan sin la sombra que acabó con sus esperanzas en la tierra que los vio nacer.

Cada cuadro, cada detalle de los personajes y objetos transmite emociones, nada es ocioso. Antes de emprender el viaje, por ejemplo, el protagonista toma el retrato familiar y amorosamente lo empaca entre las escasas pertenencias que caben en una valija y le dará fuerzas cuando se encuentre prácticamente solo en el que será su nuevo hogar. La tristeza y desolación durante la despedida se reflejan en los rostros de los personajes, sin embargo, un gesto casi mágico: una papirola que guardaba él bajo el sombrero, arranca una sonrisa en la pequeña, al tiempo que ésta la observa como símbolo de esperanza.

Emigrantes es una novela gráfica sin palabras, universal, dramática, humana, con toques de humor y esperanzadora. Se lee sin prisa y obliga a la reflexión de lo que significa embarcarse en una vida nueva en la que la lengua, la comida, las costumbres, los paisajes e incluso los trabajos son diferentes. La atmósfera surrealista, sin embargo, dibuja ciudades, épocas, historias, amistades, actitudes y rostros reales, reconocibles. Además del enorme talento del escritor e ilustrador, la investigación documental y los testimonios, comenzando con los de su padre, quien llegó a Australia Occidental, procedente de Malasia en 1960, han sido reflejados en la historia.

Seleccionado como parte del Programa Nacional de Lectura 2007-2008, para Biblioteca Escolar y destinado a primero de secundaria, este Libro del Rincón ofrece múltiples lecturas que seguramente enriquecen la visión de los chicos y en general de los lectores de cualquier edad respecto al significado de las migraciones en el mundo.

Tuve la oportunidad de conocer a  Shaun Tan hace tres años, cuando participó en el Seminario de Literatura Infantil y Juvenil. Amable y sencillo se sorprendió cuando le mostré que en mi celular tengo como fondo de pantalla una de las imágenes de su libro El árbol rojo, mismo que me había firmado, junto con el ejemplar de Emigrantes y La Cosa Perdida, el día de su ponencia. Sacó una pequeña libreta y  en unos segundos dibujó a lápiz a su personaje, escribió una dedicatoria y me lo entregó.

Este joven y prometedor artista nació en 1974 en un barrio residencial al norte de Perth, Australia Occidental, ha recibido varios premios; actualmente trabaja el corto de animación The Lost Thing (La Cosa Perdida), ha participado en películas maravillosas como Wall-e, además de que su obra ha inspirado espectáculos musicales y teatrales.


jueves, 13 de mayo de 2010

En la búsqueda del lector infinito. Una nueva estética de la literatura infantil en la formación docente. Cristina Pizarro


En la búsqueda del lector infinito
Una nueva estética de la literatura 
infantil en la formación docente
Cristina Pizarro, Argentina, Lugar Editorial, 2008

Entre los temas por los que nos inclinamos, generalmente hay algunos que nos persiguen a lo largo de nuestra vida. Para mí, una gran preocupación se relaciona con el acto de leer y el acto de escribir. Escuchar y hablar son acciones que dependen de la naturaleza humana como procesos fisiológicos, psicológicos y sociales. Aunque es difícil la comunicación, en términos universales, todos hacemos una práctica de dichas acciones señaladas. Leer y escribir se inscriben en un contexto sociocultural donde los aprendizajes cumplen  un papel preponderante y muchos habitantes de esta tierra, de distintos lugares del mundo no tienen acceso, están afuera del circuito constituido por el lenguaje gráfico; están al margen de desempeñarse en una sociedad signada por la información, atrapada por las telarañas que entraman a nuestra sociedad de redes digitales.

En el párrafo anterior, extraido del prefacio, Cristina Pizarro nos da claras pistas de lo que iremos encontrando a lo largo de esta obra, cuyo título resulta tan atractivo como inquietante.

¿Cómo es un lector? Acaso podemos describir o trazar un modelo de lector? ¿Quiénes fueron nuestros paradigmas o modelos de identificación? ¿Cómo se fue conformando nuestro capital de lecturas o "textoteca" (término tomado en préstamo de la escritora Laura Devetach? ¿De qué manera influyen en nosotros los libros que leemos? ¿De qué manera un personaje entra en nuestras vidas y nos conmueve tanto que se constituye en un ideal que representa una elección en nuestra forma de ser? Un lector como don Quijote, o una lectora como Madame Bovary hacen que su vida sea aquello que la imaginación quería que fuera ese sueño de vida.

Con las interrogantes anteriores la autora aborda uno de los conceptos clave sobre los que irá abundando a lo largo del libro para descubrir cómo llegar al lector infinito.

Cristina Pizarro, quien, como leemos en el esbozo biográfico de la cuarta de forros, tiene ricas experiencias en el campo de la docencia, la investigación y la creación de obras poéticas y didácticas. En este libro aborda conceptos fundamentales como el lector, la escritura, el lenguaje, el texto, los actos de leer y escribir, la estética, la intertextualidad; así como las competencias (lingüística, lectora y literaria) y comparte ejercicios realizados en su labor de formación docente a partir de la literatura infantil. Todo es significativo: desde el nombre (en la actividad "Nuestro nombre en un mar de palabras"); el cuerpo, la palabra; las sensaciones y las emociones De uno de estos ejercicios, denominado "El hilo de la memoria" explica:

Con el propósito de recuperar el modelo interno de narrador que está latente y oculto en cada uno de nosotros, les solicité que tiraran del hilo de la memoria. Esta imagen del carretel nos parece muy significativa, a la par que refiere la idea de juego y lo infinito. Esta acción del tirar implica el ir devanando palabras, imágenes, secuencias, personas, personajes. Como en un rápido fluir de nuestras sensaciones y emociones, se van a ir reuniendo, recolectando los elementos dispersos, que juntos al fin darán lugar a la historia recordada que era transmitida por alguien que plasmó en nosotros con su voz, presencia, gestos, actitud corporal de entrega afectiva.

De acuerdo con las observaciones realizadas durante el desarrollo de la actividad y los reportes presentados por los alumnos el lector se da cuenta que el ejercicio no es fácil, entre otras cosas, porque algunos participantes encuentran dificultades para evocar narradores lejanos en el tiempo o simplemente porque su memoria no registra a narrador alguno.

En el mundo de la literatura infantil están presentes la realidad y la fantasía, el juego pero también el miedo. Sin duda, todos hemos experimentado el placer de aterrorizarnos al escuchar la narración de una historia, quizá en un ambiente propicio como alrededor de una fogata durante una excursión o compamento o leída en voz baja, en la intimidad, o vista en algún medio audiovisual  (aunque por las noches no podamos dormir o nos resistamos a permanecer solos). Por ello, la autora retoma estos aspectos presentes en la vida de todos los seres humanos y propone considerarlos seriamente a la hora de seleccionar materiales de lectura para los niños, sobre todo para aquellos que todavía no pueden discernir entre realidad y fantasía.

En un planeta donde el hombre se destruye día a día, con la amenaza fatal de las inundaciones, el agujero en la capa de ozono, la infinita soledad y aislamiento en que apenas viven seres humanos, que ni siquiera acceden a fuentes de alimentación, desconocen el vértigo ciudadano y luchan por sobrevivir en el tiempo de largas horas de angustia, ¿puede tener cabida la literatura en este espacio? ¿Es necesaria le literatura para otorgar un remedio al alma?

Como respuesta afirmativa a estos interrogantes, hemos intentado dibujar un plano de ruta en la búsqueda del lector infinito. Llamamos así al que indaga, explora, descubre, construye, crea difeerentes discursos a lo largo de su vida, dando prioridad a lo estético y a su implicancia afectiva.

En este libro los docentes y todas las personas interesadas en realizar actividades relacionadas con la lectura y escritura, entre ellas la de fomento a la lectura, encontrarán interesantes propuestas de actividades académicas y lúdicas, fragmentos de textos y una bibliografia extensa, dividida en: Teoría literaria, psicología y filosofía; Literatura infantil y Narrativa y poesía.

Semblanza de la autora (tomada de la cuarta de forros):

Cristina Pizarro nació en Banfield, Provincia de Buenos Aires. Ejerció la docencia en todos los niveles de enseñanza. Es profesora de Letras, Licenciada en Educación y Titular de la Cátedra de Literatura del Instituto Superior de Profesorado "Sara C de Eccleston", de Buenos Aires. Publicó varios poemarios: Poemas de agua y fuego (1993), La voz viene de lejos (1995) Lirios prohibidos (1998), Jacarandaes en celo (2003) y Confesiones de Gertrudis Glauben (2006). Coordina talleres de escritura con técnicas psicodramáticas. Ha publicado sobre esta temática: El taller de juegos literarios (1994) y El taller de juego dramático (1996). Es fundadora del grupo ALEGRIA (Actividades de Lectura y Escritura Grupales para la Revelación e Integridad de los Afectos).

Nota: Agradezco infinitamente a Carlos Córdoba, amigo Babariano, activo bibliotecario y promotor de la cultura, el envío desde Quilmes, Argentina, de este libro, al que tendré que recurrir constantemente como lectora y escritora. Acompañaron a este volumen en el viaje tres folletos impresos y distribuidos para apoyar la Campaña Nacional de Lectura de su país, en los cuales vienen textos de Borges (Poema de los dones y El guardián de los libros) y Cortázar (Fin del mundo del fin); los cuentos Amor en la biblioteca, de Liliana Cinetto y El esqueleto de la biblioteca, de Silvia Schujer, textos deliciosos que he compartido con chicos de sexto año y han disfrutado enormemente.


martes, 13 de abril de 2010

Los brazos de Venus, de Carlos Chimal. Presentación en el Museo Nacional de Arte

 Los brazos de Venus. Arte, ciencia y tecnología a través del tiempo
Carlos Chimal, México
Coedición CNCA/ADN Editores
Colección Viaje al Centro de la Ciencia, 2009

Una relectura del arte a la luz de las obras científicas de nuestros días es inevitable. Después de todo, si la fuente del creador, los sueños y su conciencia están siendo revisados por los neurocientíficos más renombrados, ¿por qué no enjuiciar la obra misma? Ahora bien, no olvidemos que la ciencia no se identifica con el placer estético ni el arte con el raciocinio, pero no existe ciencia que dure sin placer ni arte que se sostenga sin razón, por más exagerada que parezca. Estamos en los brazos de Venus, es decir, en el vacío. Hay que verlo todo de nuevo. El presente libro desea mostrar que todas las innovaciones artísticas son colapsos de un azar cultivado mediante una precisión rigurosa y relativa al momento histórico que le ha tocado vivir a cada uno. El arte no es más que un experimento fallido, una serie de felices consecuencias de lo que nos falta en el fondo de nuestro corazón. Son piezas potencialmente constructoras, son respuestas de imaginería, obras acabadas por la fatalidad del tiempo que representan mejor que otras cosas nuestros ideales estéticos.

Carlos Chimal, novelista y escritor científico, ha publicado más de veinte libros, entre ellos: La escalera del Universo, (1996), Luz interior (2000), La cibenética (1999), El viajero científico (2001), Armonía y saber (2003), Cazadores en el horizonte (2004), Nubes en el cielo mexicano (2004) y Las neuronas de Shakespeare (2009).

Información tomada de la cuarta de forros.

La cita es el miércoles 14 de abril a las 19:30 horas
Auditorio Adolfo Best Maugard
Tacuba 8, Centro Histórico, D.F.

domingo, 21 de marzo de 2010

El libro de las cochinadas. Juan Tonda y Julieta Fierro

 Juan Tonda y Julieta Fierro
El libro de las COCHINADAS
Ilustraciones: José Luis Perujo
México, ADN Editores, 10a. reimpresión, 2009
ISBN 9789686849608
También es Libro del Rincón 2006
Colección Astrolabio
¿De qué hablarán los científicos cuando no están trabajando en sus áreas? ¿Del clima, como toda la gente? ¿De las múltiples crisis que tienen de cabeza a su país y al mundo entero? ¿Serán aficionados al "radiopasillo" y especularán en torno al futuro de su institución? ¿Platicarán y se burlarán del estereotipo de los científicos distraídos y con problemas para interactuar con no científicos, que se difunde en series de televisión y en otros medios?

Seguramente los científicos, como casi todo el mundo (hay quienes no hablan de nada con nadie), hablan de un montón de cosas y lo hacen de la manera más divertida y amena, sobre todo si son divulgadores de la ciencia; por eso imaginar a dos científicos como la astrónoma Julieta Fierro y al físico Juan Tonda hablando con todo el desparpajo del mundo de caca, mocos y otras cosas asquerosas no sólo cuadra, sino cuajó y el tema de plática se materializó en un libro que a muchas personas les provocará repugnancia hojear y más comentar, pero que en la intimidad del cuarto de baño, del sanitario, del aseo, del servicio, del toilet (dirán algunos) y sentados en el escusado, el retrete, el trono, el inodoro, el váter (o como se le llame en las distintas regiones) darán rienda suelta a escandalosas carcajadas, así como a las cochinadas que se han acumulado y pugnan por salir, con el consecuente alivio y, coincidiendo con los autores, enorme placer.

Pero las cochinadas a las que se refieren Julieta y Juan (a quienes tengo la fortuna de conocer desde hace muchos años) van más allá de las que se hacen o deberían limitarse al cuarto de baño  y tienen que ver con pipí, popó y purrunes (nótense los eufemismos), sino que abarcan, todas las que tienen que ver con excreciones, con su carga de mucosidad y descomposición provocada por bacterias, virus y hongos, así como con  el sudor, la cera en los oídos, las legañas, el mal aliento y la mugre que se acumula entre los dedos de los pies. ¡Guácala, no puedo creer que yo escriba sobre esto! Pero el libro es genial, aborda un tema universal y como fue escrito por científicos divulgadores vale la pena conocerlo. Además de lo ya mencionado, los autores incluyeron información sobre la composición y hasta la utilidad, uso y destino de los desechos, estadísticas, curiosidades y un glosario.

El libro de las cochinadas es tal vez un libro "prohibido", que a algunos adultos les dará vergüenza comprar, mas no leer; esperamos que se armen de valor y lo disfruten. Sin embargo, los niños y jóvenes no dudarán en disfrutar de todas las cochinadas descritas en este libro, por la simple y sencilla razón de que saben que todos somos cochinos, aunque algunos no lo acepten. Todos hacemos cochinadas y éstas forman parte de nosotros... Nadie deja de hacer cochinadas aunque no sea cochino. El chiste de hacer cochinadas es evitar las enfermedades que producen. Después de muchos años de trabajar en la divulgación de la ciencia, creímos oportuno hablar de un tema con el cual, a lo largo de nuestras vidas, nos hemos identificado, reído y divertido. Al hacerlas o referirnos a ellas a algunos les da vergüenza y se sonrojan, otros se ríen y hay quienes fingen demencia, pero no dejan de hacer sus cochinadas porque es una función esencial de nuestro organismo. ¿Quién dijo que no había que hablar de las cochinadas?

El texto anterior forma parte de la introducción del libro, cuya lectura recomiendan los autores se haga en el baño, pero sabemos de buena fuente que también se lee en las bibliotecas de aula y escolares de las escuelas públicas mexicanas y en muchos lados debido a que esta obra ha sido todo un éxito editorial. (Bien por ADN Editores, cuyas colecciones Viaje al centro de la ciencia y Fenómenos naturales abordan temas de actualidad, en el lenguaje claro y ameno de la divulgación*, pero eso será tema de otras entradas). La primera edición de El libro de las cochinadas se coeditó con el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes; en 2006 fue seleccionado para enriquecer el acervo de los Libros del Rincón y el año pasado ya iba en la décima reimpresión.

Acerca de Juan, Julieta y José Luis hay mucho escrito en diferentes medios, de su trabajo existen evidencias en instituciones académicas, educativas y de divulgación. Por ahora y de acuerdo con lo que ellos decidieron incluir en la cuarta de forros menciono que Juan y Julieta han sido distinguidos con el Premio Nacional de Divulgación de la Ciencia y José Luis con el Premio Nacional de Caricatura.

La fotografía de Julieta y Juan fue tomada de: