La cosa perdida
Shaun Tan, Barbara Fiore Editora,
Segunda edición en castellano 2007
"Tiene una idea para un aparato de movimiento perpetuo.
Si es así, mándela con una breve descripción de cómo se supone que funciona.
Pagamos 6.00 € por cada idea aceptada y publicada".
Un libro ilustrado que quizá nunca se termine de leer totalmente, que posiblemente contenga fórmulas mágicas para encontrar la felicidad o planos de las cosas más maravillosas jamás imaginadas pero falte el conocimiento para descifrarcada uno de los símbolos que rodea la historia que cuenta el protagonista, un coleccionista de tapones de botellas, quien, cuando menos lo esperaba encontró la cosa perdida.
Encantadora y profunda historia, aunque el protagonista diga que no lo es, ésta que relata Shaun Tan, con fantásticas imágenes y textos breves pero contundentes, en donde, entre otras cosas, la burocracia hace lo suyo: despreciar a la gente, no sólo al verla desde las alturas y entregarle engorrosos formatos sino al subestimar los asuntos que debe atender una institución dedicada a "archivar" objetos inútiles, que a final de cuentas significa: hacer que queden atrás, olvidadas, arrinconadas.
La cosa perdida, como toda la obra de este artista es recomendable para todas las edades y para todos los estados de ánimo, incluso cuando sentimos que no son las cosas las que no encajan sino nosotros somos los que no encajamos en un mundo uniforme, uniformado y gris.
Me da mucho gusto saber que el cortometraje The lost thing (La cosa perdida) acaba de ganar un Oscar, en la categoría de "Mejor cortometraje de Animación". Felicidades a los talentosos artistas Shaun Tan y Andrew Ruheman, por tan merecido reconocimiento.
Para ver el corto completo haz clic aquí
Leer artículo publicado en Suite 101.

