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jueves, 28 de abril de 2011

Carlos Marianidis. Dos obras publicadas por Editorial Progreso

Autor: Carlos Marianidis
Ilustrador: Pablo De Bella
El muro de Tierracalma, México, Editorial Progreso,
Colección Rehilete, 2010

"Los castores de Tierracalma jamás habían tenido peleas entre sí. Cultivaban sus tierras, recorrían a pie los caminos que iban de sus hogares a sus trabajos, o se saludaban de una bicicleta a otra; enviaban sus crías a la misma escuela y hasta tenían un pequeño estadio de futbol".

Así comienza esta obra ilustrada del poeta argentino Carlos Marianidis. En esta ocasión, el gran fabulador eligió que sus personajes fueran castores, que en su pluma se tornan criaturas fascinantes, ingeniosas y amantes del futbol.

La armonía de Tierracalma se rompe debido a un desastre natural. Una tormenta y la consecuente inundación de la parte baja de la aldea. Desastre, por cierto, como los que se viven y sufren en estos tiempos de cambio climático en cualquier parte del mundo. Los conflictos derivados no se hacen esperar y la población del Este y el Oeste, tan amigable en tiempos de bonanza, se ve dividida por obra y gracia de una decisión gubernamental.

En El muro de Tierracalma Carlos Marianidis hace una apuesta por la solución noviolenta de los conflictos, por ver en los otros a iguales con quienes se puede llegar a convivir y a solucionar las adversidades.

Este libro, además, puede ser un vehículo muy interesante para que los lectores, niños y adultos, platiquen sobre asuntos que enfrentan y aun dividen a las poblaciones en categorías que van más allá de la riqueza y la pobreza del Norte y el Sur; de las ideologías que otrora se ubicaban en el Este y el Oeste, de los prejuicios étnicos, religiosos y en general de problemas que surgen cuando no hay disposición al diálogo.



Los puentes de la libertad
Autor: Carlos Marianidis, México, Editorial Progreso,
Colección Rehilete
2010

En Los puentes de la libertad, obra también publicada por Editorial Progreso, el escritor argentino ofrece una historia que tiene como escenario una isla habitada por hámsters "esos simpáticos roedores con aspecto de osos de peluche, que se caracterizan por acumular cosas en cuanto rincón exista".

Isla Dientuda, es un paradisiaco lugar, la tierra ideal en donde todos cultivan la tierra, en donde se vive de manera simple, tranquila y en paz. En donde los habitantes han sabido sacar provecho del gran tesoro que en tiempos remotos un gran científico olvidó tras su paso por ahí: un diccionario enciclopédico, de los antiguos, de los que todavía consideraban 29 letras en el abecedario español, gracias al cual los hámsters habían aprendido a leer y escribir, a reconocer los vegetales de la región y también a conocer a los habitantes más importantes del mundo, del mundo de los humanos, por supuesto, entre quienes estaban Einstein, la Madre Teresa y muchos más. De ahí que los tres puentes que comunicaban a la isla se llamaran: Einstein o de la Sabiduría; de la Solidaridad y de la Salud o puente Sabin.

En Los puentes de la libertad Carlos Marianidis nos ofrece una historia de amor y seducción, que nace desde que Irina y Lucas se conocen; también es una historia de aventuras, en la que Lucas enfrentará diversos peligros. Otros personajes, como Fidias, el sabio abuelo de Irina, así como Romeo y Julieta, jugarán un importante papel en esta trama.

La libertad, como uno de los principios y valores más preciados, está amenazada. ¿Qué tendrán que hacer los dientudos para que la calma vuelva a su isla?

Carlos Marianidis, una vez más muestra su vocación pacifista, de luchador social y buen escritor en estos dos libros que he leído gracias a la cortesía de Editorial Progreso.

 * *
Carlos Marianidis nació en 1959, en Buenos Aires, Argentina. Ha publicado cuentos, poemas, obras de teatro y novelas. Ha ganado, entre otros premios y reconocimientos el Premio Casa de las Américas (2002), con su novela Nada detiene a las golondrinas; en los concursos Internacional de Literatura Infantil Julio C. Coba Libresa obtuvo la recomendación del jurado por su obra Las sombras perdidas y otras historias (2005) y por Corazón de colibrí (2008). Su cuento Elqui, obtuvo un segundo lugar en el "Primer Concurso Regional de Narrativa Des-CONTAR EL HAMBRE", organizado por la Iniciativa América Latina y Caribe sin Hambre de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).


miércoles, 3 de noviembre de 2010

Miguel Hernández en 48 estampas, de Pedro Villar y Pedro Villarejo

Miguel Hernández en 48 estampas
Pedro Villar y Pedro Villarejo
Colección LIJ LdN
Y entre lectura y lectura
la vida le hizo poeta
entre los surcos del frío
y mirar a las estrellas.

Pedro Villar ha enriquecido, desde los diferentes ámbitos en los que ejerce su vocación de poeta, docente y promotor de la cultura, la celebración del centenario del nacimiento del poeta Miguel Hernández.

En su Cuaderno de apuntes podemos constatar su pasión por la obra hernandiana. Hasta el momento ha registrado 23 entradas dedicadas al poeta, en las que lo mismo presenta un video realizado con imágenes y la voz del poeta de Orihuela, que obras con toda la frescura del arte urbano realizado por jóvenes e inspiradas en la poesía del homenajeado, experiencias de los diferentes recitales y, por supuesto, las novedades editoriales que ofrecen biografías, antologías y poemas ilustrados.

Por fortuna, con toda la vena que lo distingue como uno de los poetas hispanoamericanos más reconocidos por su obra dedicada a los niños, también se unió al homenaje a partir de la creación, con el ilustrador Pedro Villarejo, de un maravilloso y generoso libro, publicado por la editorial Libro de Notas.

Me permito reproducir el texto publicado por Pedro, en su Cuaderno de apuntes para que sean sus palabras las que inviten a los visitantes de esta Aldea conocer y disfrutar ahora mismo de este hermoso y emotivo libro. Felicidades a Pedro Villar y a Pedro Villarejo.

Hoy en el dia el que se cumple el centenario del nacimiento de Miguel Hernández, tengo la satisfacción de anunciaros la próxima aparición de mi libro, "Miguel Hernández en 48 estampas" como homenaje al poeta universal de Orihuela. Cuenta con las ilustraciones de Pedro Villarejo y ha sido editado por Libro de Notas. Al cuidado de la edición ha estado la directora de la colección LIJ de LdN, Ana Lorenzo, y la composición y el diseño es de Oscar Villán. A todos ellos, que han hecho de nuevo posible el milagro de la poesía, muchas gracias.

"Miguel Hernández en 48 estampas" (48 eran las viñetas de los pliegos de cordel) está escrito en cuartetas de versos octosílabos, acompañadas cada una con una ilustración, al estilo de los romances de ciego. Recorre momentos significativos de la vida y obra de Miguel Hernández, y es una forma de acercamiento a la figura del poeta a través de formas estróficas populares, destinado para niños y otros seres sensibles a partir de 7 años. Reivindica la poesía honda y humana de Miguel Hernández por encima de banderas y posicionamientos ideológicos que tanto ha dañado la lectura del poeta.

El libro en papel sólo se podrá adquirir próximamente a través de la web que Libro de Notas tiene en Bubok. Ya se puede descargar en formato PDF desde el enlace de la editorial. ¡Que lo disfrutéis tanto como yo he disfrutado escribiéndolo!

miércoles, 27 de octubre de 2010

Fantasmas, espectros y otros trapos sucios, de Jaime Alfonso Sandoval

Fantasmas, espectros y otros trapos sucios
Jaime Alfonso Sandoval, México, SM-Conaculta,
Premio El Barco de Vapor 2006, Serie Roja, 254 pp.

"El miedo es algo realmente placentero, despeja el ánimo,
alerta los sentidos y mejora la circulación de la sangre".

Este libro contiene los ingredientes indispensables para una lectura en estos días  (y siempre) cuando se antoja asustarse, echar a volar la imaginación y seguir los pasos de quienes se dedican al antiguo arte de contar historias de terror. Aunque seguir los pasos del doctor Catafalco, protagonista de este libro, resulta harto cansado y seguramente caro, pues este mago de la palabra ha recorrido toda la República Mexicana en busca de leyendas, artefactos, objetos y sujetos involucrados en acontecimientos que ponen los pelos de punta.

Aunque el autor reconoce que mucha gente se salta los prólogos, invita a los lectores a no hacerlo en este caso pues en él hay información importante para conocer mejor el teje y maneje de esta historia. Y es cierto, pues sólo leyéndolo nos enteramos que el doctor Catafalco, tío abuelo de Tito, a quien el estrafalario personaje cuenta sus espeluznantes historias, fue un famoso locutor de radio cuando este medio gozaba de toda la atención de la gente, pues todavía no era tan común la televisión y además los radioescuchas le tenían miedo a todo, comenzando por las mutaciones atomicas y a los comunistas. En los programas "Gritos y Alaridos" y "Espantos y Espantados", el doctor Catafalco presentaba reportajes sobre asuntos tan verídicos como espantosos y entre sus radioescuchas no faltaban desmayos, molestias y hasta problemas mentales que debían ser atendidos por psicólogos.

La historia del famoso doctor Catafalco, quien lejos de los micrófonos se llama Chema Martínez, comienza en plena época cristera, es decir, cuando estaban prohibidos los cultos religiosos pero, como sabemos, las prohibiciones no necesariamente impiden a la gente  hacer lo que está prohibido y menos cuando se trataba de cumplir con sus obligaciones espirituales. De manera que la madre de Chema no estaba dispuesta a que el niño se quedara sin hacer la primera comunión, por lo que investigó y se enteró que en las catacumbas de la Parroquia de San Francisco, en el estado de Zacatecas, se realizaban ceremonias secretas.

Después de la primera comunión y mientras la familia esperaba a que se dispersaran los soldados que patrullaban la ciudad, el pequeño se dedicó a recorrer los pasillos en donde se guardaban valiosos tesoros religiosos, entre los que descubrió un insignificante guaje, que una extraña mujer ofreció regalarle.

Chema, como cualquier otro niño hubiese preferido recibir uno de los objetos de oro que las catacumbas resguardaban, sin embargo, recibió un guaje, pero no era un guaje cualquiera. ¿Qué secretos encerraba el guaje? ¿De qué manera ese regalo cambió la vida de Chema Martínez, de sus familiares y vecinos y por supuesto de sus radioescuchas?

Invito a descubrir estos misterios en este libro narrado con el lenguaje sencillo y sabroso de un conocedor de la historia, la geografía y, en general, de la cultura mexicana, tan rica en leyendas y acontecimientos verdaderos que dan miedo.

De la cuarta de forros: Jaime Alfonso Sandoval (México, 1972) estudió cine y literatura. Su novela El Club de la Salamandra obtuvo el Premio Gran Angular México, en 1997. También es autor de Murmullos bajo la cama (Premio FILIJ en 1998) y de República mutante (Premio Gran Angular, 2001).

martes, 21 de septiembre de 2010

La crónica de un mundo perdido. Novela de escritor rumano Daniel Dragomirescu

     ENCADENADO POR LA LEY

     En un día soleado al principio del otoño de 1950, cuando toda Rumanía estaba esperando la llegada de los americanos con la respiración entrecortada, y los días del régimen de Groza-Dej parecían más contados que nunca, Stelian Teodorescu, ex inspector en el Instituto de la Cooperación, retirado antes del final de la guerra y avencidado definitivamente en el campo, recibió inesperadamente una carta de Bucarest por la cual se le comunicaba que, puesto que poseía diez hectáreas de terreno, las cuales labraba con „brazos de asalariados”, el Ministerio del Trabajo y de las Previsiones Sociales, mediante una comisión especialmente constituida, había tomado la decisión de dimitirle el derecho a una pensión.

     Después de plegar el documento, con la cara pálida, Stelian Teodorescu miró a su mujer sin decir una palabra, se levantó lentamente de la silla y salió de la casa. Por primera vez en mucho tiempo sentía imperiosamente la necesidad de echar bocanadas de humo de un cigarillo, pero como había dejado de fumar antes de llegar a ser un fumador empedernido, estuvo satisfecho con respirar profundamente el aire fresco de la noche. Se encaminó a paso ligero hacía el cercado de la calle. Inclinando la cabeza, saludó a un vecino, quien estaba en frente de la puerta y parecía que estaba esperando a empezar una conversación con alguien, después se encaminó hacia atrás del corral donde estaba la construcción sólida de un granero, lleno hace mucho tiempo, pero que llegó a ser innecesario en los últimos años, desde que se habían instituido las cuotas agrícolas obligatorias. De paso, su mirada se detuvo en el baldío de al lado donde hace no mucho tiempo se había erguido la casa paterna de Fănel Trifu, un mozo entrado en años, sin padres, quien dilapidó de un día para otro la poca fortuna que tenía y quien había desaparecido en alguna parte de Bucarest. En su momento, el nuevo dueño se había dado prisa en echar a tierra la casa en ruinas, pero no parecía tener ninguna intención de construir una nueva en su lugar por razones solamente suyas.

     ÎNLĂNŢUIT DE LEGE

     Într-o zi însorită de la începutul toamnei anului 1950, când toată România aştepta cu sufletul la gură venirea americanilor, iar zilele regimului Groza-Dej păreau mai numărate decât oricând, lui Stelian Teodorescu, fost inspector în Institutul Cooperaţiei, retras din activitate înainte de sfârşitul războiului şi stabilit definitiv la ţară, îi parveni pe neaşteptate o scrisoare de la Bucureşti, prin care i se aducea la cunoştinţă că, întrucât era posesorul a zece hectare de pământ, pe care le lucra cu „braţe salariate”, ministerul zis al muncii şi al prevederilor sociale, prin intermediul unei comisii special constituite, luase decizia de a-i anula dreptul la pensie.

           După ce împăturise la loc documentul, palid la faţă, Stelian Teodorescu îşi privise soţia fără să spună nimic, apoi se ridicase încet de pe scaun şi ieşise afară din casă. Pentru prima dată după multă vreme simţea imperios nevoia de a pufăi dintr-o ţigară, dar cum se lăsase definitiv  de fumat înainte de a deveni un fumător inveterat, se mulţumi să tragă adânc în piept aerul răcoros al serii. Cu paşi lipsiţi de grabă se îndreptă spre gardul de la drum. Răspunse cu o înclinare din cap la salutul unui vecin, care stătea în faţa porţii aşteptând parcă să înceapă o conversaţie cu cineva, apoi o apucă înapoi spre partea din dos a curţii, unde se înălţa construcţia solidă a unui pătul, plin pe vremuri, dar devenit aproape de prisos în ultimii ani, de când fuseseră instituite cotele agricole obligatorii. În treacăt, privirile îi căzură pe locul viran de alături, unde până de curând se înălţase casa bătrânească a lui Fănel Trifu, un flăcău tomnatic fără părinţi, care peste noapte îşi vânduse bruma de avut şi îşi făcuse pierdute urmele pe undeva prin Bucureşti. La rându-i, noul proprietar se grăbise să dărâme ruina de casă, dar nu se arăta deloc grăbit să construiască alta, din motive numai de el ştiute.
* * *

Estos fragmentos de la novela del escritor rumano Daniel Dragomirescu los reproduzco con la autorización del autor.

Daniel es Editor en Jefe de la revista "Orizont Literar Contemporan" ("Horizonte Literario Contemporáneo) y creador del blog Contemporary Literary Horizon, en donde pueden seguir leyendo estos textos en español y rumano.


domingo, 5 de septiembre de 2010

Horizonte Literario Contemporáneo (Orizont Literar Contemporan) número 4, julio - agosto 2010

Anul III - Nr. 4 (17) JULY-AUGUST 2010 - 60 pagini- 
Revistă independentă de cultură contemporană
Director: MIHAI CANTUNIARI  Redactor-şef: DANIEL DRAGOMIRESCU

Este fin de semana recibí el número más reciente de la revista multicultural Horizonte Literario Contemporáneo, que en su portada y en el interior contiene fotografías de algunas obras de Vincent van Gogh, a 120 años de su muerte.

En este número podemos leer textos de:

Daniel Dragomirescu, Mihai Cantuniari y Roxana Dragusin (Rumania); Susan Richrdson y Carolina Gill (Gales, Reino Unido);  Peggy Landsman (Estados Unidos); Romulus I. Olariu (Rumania); Donald Riggs (Estados Unidos); Raymond Walden (Alemania); Chris Kinsey (Reino Unido); Ajay Gautam (India); Iorgu Gălăţeanu (Rumania); Galina Nicolova (Bulgaria); Burt Rashbaum (Estados Unidos); Deborah Ann Erdmann (Estados Unidos); Marius-Andrei Zbârnea (Bucharest, Rumania); Nazia Mallick (India); Wayne Visser (Reino Unido - Sudáfrica); Abiola Olatunde (Nigeria); Francisco Brotons (España); María Eugenia Mendoza (México); Byron Beynon (Reino Unido); Marina Centeno (México); Paul Sutherland (Reino Unido); Jany Cortés Névez (Chile); Luminiţa Scotnotis (Rumania).
Comparto fragmentos de algunos de los textos. El primero escrito en rumano y traducido al español (por Diana Dragomirescu) y los tres siguientes escritos en español y traducidos al inglés y al rumano.
Daniel Dragomirescu, Mihai Cantuniari y Roxana Dragusin

Informamos a nuestros fieles lectores y a todos los interesados que desde el 14 de julio de 2010 nuestra revista “Horizonte Literario Contemporáneo” dispone de una sede nacional en Bucarest, ubicada en Avenida Moşilor Núm. 88, sc. B, et. 5, ap. 49, sector 3, código postal 030152, of. postal núm. 37, teléfono 040072 / 8215308.
La fecha tentativa que teníamos, 31 de mayo de 2010, tuvo que posponerse, aunque sólo por un mes y medio. Este hecho demuestra que tenemos la determinación y la capacidad para hacer realidad nuestros planes, aunque haya involucrado muchos sacrificios e incluso la pérdida de colaboradores y amigos cercanos a nuestro proyecto cultural, quienes perdieron la fuerza ante los múltiples obstáculos y terminaron por abandonarlo. Por fortuna, su lugar ha sido ocupado por otros buenos colaboradores y el número de amigos y de quienes apoyan nuestro proyecto multicultural ha ido creciendo.
[...]
Seguiremos haciendo todo lo necesario para la construcción de la Fundación. Las gestiones ante las autoridades son largas, costosas y penosas a causa de la excesiva burocracia que impide el funcionamiento normal de la sociedad rumana.
Exhortamos otra vez a las personas que apoyan nuestro proyecto cultural y a todos los interesados en unirse a él, conscientes de que enfrentamos un periodo marcado por la crisis económica, moral, cultural y espiritual, a que sigan confiando y aportando su apoyo moral y financiero para el logro de nuestros objetivos. Cualquier contribución económica será bienvenida y apreciada.
Los donativos y subsidios pueden ser enviados vía Western Union a la dirección: Dragomirescu Daniel-Florian, str. N. Bălcescu, nr. 77, sc. B, et. 4, ap. 32, cod 730131, Vaslui, Romania-Uniunea Europeană o vía PayPal a la dirección electrónica: biggyshor@gmail.com
Bucarest, 17 de julio de 2010
SOLO
(Fragmento)
Francisco Brotons
...
Oigo el tic-tac del minutero,
camino lento,
con dolor
acuso el movimiento;
donde el tiempo corre y pasa.
Hablo de recuerdos,
los que fueron y son,
los que son lo que fui,
lo que soy.
No me veo en el espejo,
no meencuentro enla foto.
El tiempo es gris/arrugado
flácido triste,
es sabio/alejado,
abstraído, aislado,
desconocido...
Solo,
mueren mis recuerdos,
muero en mis recuerdos.

SOLOS
Marina Centeno

Descienden suavidades espontáneas
en sílabas perfectas de lo "tuyo" a lo "mío

Todo llega -arrebatado y frío-
como el río que desemboca
por retorcidas grietas que se esperman

Al acampar los ratos

dónde pone la lagrima su espada
si la vida se abre en el abismo
envueltos -tú y yo- en colores citadinos
Caen las horas
cuando se gastan las preguntas
y una estrella en todo el firmamento
para saciar instintos
SOLDADO
Jany Cortés Névez

Poco a poco comienza el grito que derrumba el alba, tienes que correr porque te alcanzarán las nubes, tienes que despertar porque es tu deber el mirar hacia el horizonte, el huir no te ayudará en nada, el merecer la muerte esperará para un nuevo día, comete los errores que quieras, porque cada día es una nueva oportunidad, roe los miedos, cosecha valentía, soldado de piel agria, de piel asustada... Somos soldados del nuevo mundo, somos alimento de los cobardes, somos ayuda para vencer el demonio de la pesadez, somos soldados de las palabras.
Mi colaboración en este número es Mensajeros, publicado en esta Aldea en mayo, con motivo del Día de las Madres.

domingo, 29 de agosto de 2010

Ratón Pérez y Buscando a Ratón Pérez (Gracias, Lucía y Noa)

 Ratón Pérez
Cuento infantil
Por el P. Luis Coloma, S.J.,
de la Real Academia Española, España
Asociación Española de Amigos del Libro Infantil y Juvenil
Sexta reimpresión, 2009

Mudar dientes, además de todo lo que significa en cuanto a crecimiento y desarrollo de los niños, tiene importante carga simbólica y mágica. El diente de leche se convierte en objeto de trueque a realizarse de una manera mágica, con quien sí sabe valorar lo valioso. La noche en que el niño deja bajo la almohada o sobre el buró su blanco tesoro se parece un poco a la de Reyes, por la emoción de recibir un obsequio, porque el pequeño debe irse a la cama temprano y porque tiene prohibido espiar, ante la amenaza de que si lo hace los obsequios desaparecena. Para esta noche en particular, se recomienda a los niños hacer suficiente alharaca en el momento de dejar su dientecito, para que los papás no olviden encerrar al gato, no sea que un goloso minino se engulla al famoso y generoso ratón y se acaba una legendaria tradición.

El cuento infantil Ratón Pérez, de Luis Coloma, de acuerdo con la introducción del libro Buscando a Ratón Pérez, "fue escrito por el autor para el rey niño Alfonso XIII, cuando se le cayó uno de sus dientes de leche. Fue publicado por Razón y Fe, en 1911, con ilustraciones en blanco y negro de Mariano Pedrero". La dedicatoria dice:
A SU ALTEZA REAL EL SERENÍSIMO SEÑOR PRÍNCIPE DE ASTURIAS, DON ALFONSO DE BORBÓN Y BATTENBERG.
Señor:
Hace cerca de veinte años que escribí estas páginas para S. M. el Rey D. Alfonso XIII, vuestro augusto padre. Permitidme Señor, que al reimprimirlas hoy, las dedique á V. A., deseoso de que arraigue en vuestra alma, tan honda y fructuosamente como arraigó en vuestro padre, la sencilla y sublime idea de la verdadera fraternidad humana.
Que Dios bendia á V. A. como de todo corazón lo pide diariamente, su affmo. en Cristo, Luis Coloma, S.J.
La historia cuenta que el rey Buby I, quien comenzó a reinar a los seis años bajo la tutela de su madre, fue gran amigo de los niños pobres y protector decidido de los ratones. 

Cuando por primera vez al rey se le meneó un diente fue todo un acontecimiento, que propició opiniones aquí y allá sobre cómo extraer el diente sin dolor ni riesgo alguno. Entre las propuestas más aceptables estaba la de cloforofmizarle, pero no fueron escuchadas por el valiente rey, quien decidió someterse a la sencilla operación de atar una hebra, que en el caso de la real criatura fue de seda encarnada, para que el médico más anciano tirara del diente con acierto y buen pulso. El diente en cuestión "tan blanco, tan limpio y tan precioso como una perlita sin engaste" provocó otro debate entre los ministros de la corte sobre el destino que tendría. Unos querían engarzar la pieza dental en oro y guardarla en el tesoro de la Corona, mientras otros proponían ponerla en el centro de una rica joya y regalarla a la virgen, patrona del reino. Sin embargo, la madre del rey, mujer "prudente y amiga de la tradición", decidió que el rey Buby escribiera a Ratón Pérez una carta muy atenta  y la dejase esa noche junto al real diente,
como ha sido y es uso común y constante de todos los niños, desde que el mundo es mundo, sin que haya memoria de que nunca dejase Ratón Pérez de venir á recoger el diente y á dejar en cambio un espléndido regalo. Así lo hizo ya el justo Abel en su tiempo, y hasta el grandísimo pícaro de Caín puso su primer diente, amarillo y apestoso como uno de ajo, escondido entre la piel de perro negro que le servía de cabecera.
El rey Buby escribió la carta, se fue a acostar temprano pero estaba decidido a conocer a tan célebre personaje, para lo cual mientras esperaba al visitante preparaba un discurso para darle la bienvenida. Esperó pacientemente, aunque en ocasiones el sueño lo vencía. Estaba en ésas cuando sintió que algo suave le rozaba la frente.
Incorporóse de un brinco, sobresaltado, y vió delante de sí, de pie sobre la almohada, un ratón muy pequeño, con sombrero de paja, lentes de oro, zapatos de lienzo crudo y una cartera roja, terciada á la espalda.
Del susto hasta el discurso se le olvidó, pero pasados unos instantes y ante los buenos modales de Ratón Pérez, entre ambos surgió una hermosa amistad, reforzada por las aventuras vividas esa noche por un rey, convertido en " el ratón más lindo y primoroso que imaginaciones de hadas pudieran soñar" y Ratón Pérez, quien tenía que seguir cumpliendo su misión de intercambio de dientes de leche, en esa ocasión, el de un pequeño que vivía en un barrio de lo más pobre, pero antes Ratón Pérez debía ir a su casa, ubicada en la calle del Arenal, núm. 8, en los sótanos de Carlos Prats (que en nota al pie de página se señala que era famosa tienda de ultramarinos, existente en Madrid, en el lugar citado).

Esa mágica noche el rey Buby I descubrió que todos los niños eran sus hermanos, pese a la pobreza en que vivía la gente, en medio de la cual, sin embargo, había tiempo y devoción para decir las mismas oraciones que él en sus lujosos aposentos, puesto que el pequeño Gilito, a quien Ratón Pérez tenía destinada una monedita de oro, rezaba con su madre por la mañana la misma oración que él: "Padre nuestro que estás en los cielos..."

Enseñanzas morales y religiosas, fantasía y un magnífico uso del lenguaje hacen de este cuento un clásico de la literatura infantil.

Buscando a Ratón Pérez
Francisco Climent, Ma. José Gómez Navarro,
Alicia Muñoz y Manuel Revuelta
Asociación Española de Amigos del Libro Infantil y Juvenil
Sexta reimpresión, 2009

El cuento original que Luis Coloma escribió para el niño rey Alfonso XIII y para todos, se complementa con el libro Buscando a Ratón Pérez, que contiene un interesante estudio del autor y su obra. Resulta muy interesante, como lo señalan las autoras del texto dedicado al cuento, que en Japón, por ejemplo Ratón Pérez ha sido reeditado desde 1953 y que en 1999 ya había alcanzado la trigésimo séptima edición y goza de gran fama entre los niños. Esta joya de la literatura española  Además contiene información sobre don Cárlos Prats y su bien surtida tienda, en donde el autor ubica el domicilio del famoso ratón.
Luis Coloma nació el 9 de enero de 1851, en el seno de una familia numerosa de alta clase media muy relacionada con los círculos aristocráticos. Estudió bachillerato en su ciudad natal. A los 17 años marchó a Sevilla a cursar Leyes. Se licenció en Derecho y trabajó como pasante en un bufete.
En octubre de 1874 Luis Coloma hizo Ejercicios Espirituales a solas bajo la dirección del P. José Cabello. Allí se confirmó su decisión de hacerse jesuíta.
Coloma vivió 40 años en la Compañía de Jesús. En su vida de jesuíta se pueden distinguir dos fases. Los diez primeros años fueron de vida oculta, dedicada a la formación espiritual e intelectual. Los treinta siguientes los dedica a la misión sacerdotal y literaria.
Una de las fechas más gloriosas fue el 6 de diciembre de 1908, cuando fue recibido en la Real Academia Española.
Murió el 10 de junio de 1915.
* *
El viernes pasado, un día después de que la Revista Babar anunciara el cierre del grupo de correo de Yahoo (como lo publiqué en la entrada anterior), recibí por correo postal un paquete, proveniente de La Coruña, España, que contenía tres libros (Ratón Pérez, Buscando a Ratón Pérez y Camino de Santiago. Vía de la Plata, éste escrito por Francisco J. Relloso, publicado por Ediciones Mensajero). Acompañaban a estos libros varios separadores y una tarjeta postal, todo esto enviado por dos amigas babarianas: Lucía Borreguero V. y su hija Noa, a quienes agradezco de corazón su hermosa y enriquecedora amistad y, por supuesto, estos valiosos obsequios.

Queridas Lucía y Noa: muchísimas gracias por estos libros, que como lo apuntan en la tarjeta, eligieron con mucho cariño para que los disfrute. Sin duda que gocé tanto la lectura de los dos aquí reseñados que no resistí la tentación de compartirlos. Estoy segura de que haré lo propio con el del Camino de Santiago. Seguiremos en comunicación. Gracias por su amistad. Reciban un cariñoso abrazo.



domingo, 22 de agosto de 2010

Peligro en la Aldea de las Letras, reseña de Anabel Sáiz Ripoll, en Pizca de Papel y Culturamas

Peligro en la Aldea de las Letras
de María Eugenia Mendoza Arrubarena
Publidisa Mexicana, México, 2008


"Hilaria es una jovencita vivaz, lista y muy observadora. Le gustan mucho las tareas escolares y disfruta aprendiendo, por eso participa en un concurso muy especial que le brindará la posibilidad, no solo de ganar un estupendo viaje, sino la de conocerse mejor a sí misma y a su propia familia, porque Peligro en la Aldea de las Letras viene a ser un viaje iniciático muy especial, ya que son las propias letras quienes, en sus especiales papeles de generadoras de la escritura y las palabras, se convierten en guías de excepción de Hilaria quien, ni por un momento, duda de que la Aldea de las Letras, a la que viaja de una manera casual, sea real; es más, vuelve a ella en un momento puntual para defenderla de ataques externos que hacen que el idioma se tambalee... ". 

Sigue leyendo en Culturamas 

Querida Anabel, muchas gracias por esta hermosa reseña.

sábado, 7 de agosto de 2010

El Duende No y otros cuentos, de María García Esperón


El Duende No y otros cuentos
María García Esperón, Ilustraciones: Lourdes García Esperón
México, Edición de la autora, 2008
ISBN: 978709487892

Feliz cumpleaños, querida María

La protagonista de este libro se llama Sol. Cuando tenía siete años "la  llevaron a vivir a otra ciudad, en donde todo es más pequeño, hay menos automóviles, la gente se saluda en la calle y la puerta de su casa siempre está abierta".
Quienes vivimos en una ciudad, en donde todo es grande, la gente es indiferente y hay que cerrar la puerta de la casa y las ventanas a piedra y lodo, el cambio al que se enfrenta  la pequeña Sol nos parecería muy atractivo. Sin embargo, quien se pusiera en los zapatos de la protagonista se daría cuenta de que no todo es miel sobre hojuelas, puesto que la escuela a la que entrará es inmensa, con enormes jardines y hasta un huerto. Pero, porque en los cuentos siempre hay un pero, los baños están muy lejos, a espaldas del patio principal y quién sabe con qué se pueda topar cuando tenga que ir, que como imaginamos, será en cualquier momento del primer día de clases.

En "El León de sueño", el primer cuento, Sol ingresa a un mundo fantástico en donde sus pobladores saben de su existencia y hacen todo lo posible para que se sienta bienvenida, lo cual hace muy feliz a la pequeña.

Sol en muchos sentidos es una niña como la mayoría de los niños de su edad, "le gustan los pepinos con sal, limón y chile, que le cuenten historias de su familia, andar en bicicleta y bailar. Le desagrada el sonido que hace el gis en el pizarrón y que su mamá le ponga camisetas de manga larga debajo de la blusa, pero sobre todo lo que más le disgusta es que los adultos no la saluden".

En "El Ángel Buenos Días y el Murciélago No-Saludo" a nuestra amiga no la calienta ni el sol cuando la directora de su escuela, que se supone debe ser una persona educada y atenta, la ignora al verla con su mamá en la calle. A otros niños no les hubiese importado el asunto, pues seguramente están acostumbrados a sentirse ignorados, como si fuesen invisibles, pero como en eso Sol no es como todos vuelca su enojo ni más ni menos que en el papel, creando a dos personajes que se encargarán de la grosera directora.

En "El mago de los números fáciles" Sol experimenta los nervios traicioneros cuando de demostrar lo aprendido se trató, porque en la nueva escuela hay cosas que se hacen igualito que en la vieja: las maestras dejan mucha tarea, pues de esa forma, según su nueva maestra,  los niños se acuerdan de ella por las tardes. Mecanizaciones y más mecanizaciones en una tarde para poner en práctica las tablas de multiplicar (o series) no sirvieron de nada para aprender y al otro día Sol obtiene un terrible dos de calificación. 

En "El hada Verdana" la pequeña Sol recibe una clase de arte, observando los detalles de "La creación de las aves", una obra de la pintora Remedios Varo. Arte, realidad y fantasía colorean y dan vida a esta historia.

A las niñas nuevas en una escuela, que desean tener amigos, les cuesta mucho trabajo decir no, cuando alguien les pide algo, no importa que ese alguien sea grosero, autoritario y ventajoso. Y Sol no es la excepción. En "El Duende No"  vive una aventura que podría haber sido divertida, pero en vista de que Alexia, su nueva "amiga" es toda una ficha, como diría cualquier mamá de una niña bien educada, el Duende No le dio una lección que seguramente le servirá para toda la vida.

jueves, 5 de agosto de 2010

El idioma de la "efe" ¿Tefe afacueferdafas defe cofomofo hafablafabafamofos hafacefe afañofos?


Hace unos días platicaba con algunos amigos sobre la lengua, los códigos que usan actualmente los chicos (y cada vez más adultos) en sus conversaciones escritas y habladas. Criticamos las simplificaciones, distorsiones, y verdaderas aberraciones lingüísticas, que lejos de mostrar originalidad reflejan pobreza de ideas y de recursos para establecer una comunicación más rica. Durante un buen rato no faltó quien despotricara contra la falta de creatividad. ¿Qué es eso de estar sustituyendo letras como la ce por la ka o la zeta por la ese, por ejemplo; o de qué sirve eliminar vocales si de todas formas es fácil descifrar sus mensajes supuestamente crípticos.

¡Qué diferencia de cuando éramos niños!, comentamos soberbios, tan creativos éramos que hasta nos sentíamos inventores de un idioma propio: el lenguaje de la "efe", usado por todos los niños que conocíamos, claro, todos los que sabían dividir las palabras en sílabas correctamente, porque el chiste era intercalar sílabas con efe: por ejemplo: hola, se dice hofolafa; buenos días: buefenofos difiafas. Dependía de la velocidad al hablar lo comprensible o incomprensible que resultaba nuestro lenguaje "secreto".

No sé por qué siempre consideré que esa moda era muy local, muy de la ciudad de México.  Nunca me pregunté si en otros estados de la república y menos en otros países en donde se habla español habían adoptado esta moda. Pero hace unos días, cuando revisaba el libro Cuentos reunidos de Clarice Lispector (Compilación y prólogo por Miguel Cosío Woodward), publicado por Alfaguara (2005), me topé con el cuento titulado "El idioma de la f" (págínas 349-351).

Este cuento relata la aventura que "María Aparecida -Cidita, como la llamaban en su casa-", quien era maestra de inglés y vivía en Minas Gerais vivió cuando se disponía a viajar a Nueva York para perfeccionar su dominio del idioma en Estados Unidos. Para volar a Nueva York la maestra abordó un tren que la llevaría a Río. Ya instalada en el vagón, en el que sólo viajaba una viejecita durmiendo en un rincón, vio con cierta desconfianza a dos hombres que se subieron en la siguiente estación y se sentaron justo frente a su asiento. Pensamientos varios acudieron a la mente de la maestra, entre ellos  su virginidad. Se sentía inquieta por las miradas de los dos hombres y su inquietud se convirtió en terror cuando escuchó lo que tramaban, aunque ellos habían recurrido al lenguaje de la "f" para comunicarse entre sí, idioma que por supuesto Cidita entendía bien.
-Tufu yafa vifistefe quefe bofonifitafa mufuchafachafa?
-Sifi, yafa lafa vifi. Efestafa cofomofo quieferefe.
 Querían decir ¿tú ya viste qué bonita muchacha? Sí, ya la vi. Está como quiere.
Cidita fingió no entender: entender sería peligroso para ella. El idioma era ese que utilizaba, cuando era niña, para defenderse de los adultos. Los dos continuaron:
-Quieferofo efechafarmefelafa. ¿Yfi tufu?
-Yofo tafambiefen. Efen efel tufunefel.
Descubrir las sórdidas intenciones de esos hombres, escudados en un idioma que suponían era de su dominio exclusivo lleva a la protagonista a elaborar y poner en práctica un plan que molesta a los delincuentes, pero que también provoca cuestionamientos sobre su sexualidad, su cuerpo. Cidita enfrenta situaciones inimaginables antes de llegar a Río. El final del cuento es sorprendente e inesperado, como todo buen cuento.

"El idioma de la 'f'" es obra de una escritora brasileña, para quien algo tan aparentemente trivial como este juego de niños de hablar con la "efe" era parte de la cultura y por tanto un pretexto para escribir una inquietante historia.

* *
Clarice Lispector nació en Tchetchelnik, Ucrania, pero no fue ucraniana, ni soviética, y nunca pisó la tierra donde vino al mundo. Llegó a Brasil con dos meses de edad, y sin embargo la fecha de su nacimiento fue para algunos motivo de confusión, hasta que Nádia Battella Gótlib la precisó con documentos: 10 de diciembre de 1920. Su familia era judía, y en su casa se respetaban las reglas de la Torah y las enseñanzas del Antiguo Testamento, pero ella apenas se refirió a sus orígenes o religión. El padre hablaba yiddish, pero su lengua materna, en la que amó y escribió, fue el portugués del Brasil. Desde la infancia y la adolescencia su vocación fue la literatura, aunque escogió y cursó la carrera de derecho, que después no ejerció. (Fragmento del prólogo, pp. 16-17)



jueves, 22 de julio de 2010

Copo de Algodón, de María García Esperón

Copo de Algodón
María García Esperón
Ilustración Marcos Almada Rivero
México, Ediciones El Naranjo, 2010 
ISBN: 978-607-7661-17-7

María García Esperón lo hizo de nuevo. Rescató del olvido a una princesa. La primera fue Cleopatra Selene, en la extraordinaria novela Querida Alejandría. Ahora nos presenta a Tecuixpo Ixtlaxóchitl, Copo de Algodón, Flor Blanca, hija de Teyhualco, princesa de Tacuba y de Moctezuma Xocoyotzin, el Gran Tlatoani de Tenochtitlan, "nacida el día 2 viento del año 5 conejo, en la gran ciudad de la laguna".

María García Esperón da voz a Copo de Algodón o quizá Copo de Algodón esperó pacientemente y por fin descubrió a María, quien la escuchó con amorosa atención y se convirtió en la portavoz de la hija consentida del Gran Tlatoani, quien tiene tantas vivencias que compartir con los herederos de los cimentadores del agua y con el mundo entero. 

La pequeña Tecuixpo se entera por su nana cómo fue su nacimiento, cómo fue recibida  entre los cantos de la princesa de Texcoco y los rezos de la reina de Tacuba, sus abuelas. Y de cómo sus ojos recién abiertos al mundo vieron directamente a los ojos a su padre, a quie ama y admira. Pero ese amor no impide cuestionamientos "¿Mi padre es un hombre cruel?", pues además de ser un temible guerrero era sacerdote y "no vacilaba en arrancar del pecho del sacrificado el corazón palpitante que alimentaba la sangre solar de nuestro señor, Huitzilopochtli".

Copo de Algodón cuenta pasajes de nuestra historia desde la perspectiva niña, de  testigo y protagonista en un tiempo y una cultura que a los ojos de la sociedad actual resultan dificiles de comprender. Cuando tiene ocho años asiste al sacrificio de la hija de su nana, la pequeña Quetzalli, quien lloraba mucho, y fue ofrendada, no como castigo sino como privilegio, a la diosa del agua Chalchiuhtlicue, la de la falda de jade.

A propósito de sacrificios a Huitzilopochtli Flor Blanca dice:
El colibrí azul ama la sangre. Es su agua preciosa, su chalchihuatl, de ella se alimenta. El alimento se lo tenemos que dar nosotros, los tenochcas. Pero no es tan fácil, debe obtenerse en la guerra, en la guerra que hace florecer los escudos, las flechas, las macanas. En la guerra en la que debe evitarse matar a los hombres , porque deben llevarse prisioneros y hacerlos subir las escaleras del templo para alimentar al dios y detener el final de la quinta era, éste nuestro Quinto Sol de movimiento, que está como los que lo precedieron, destinado a desaparecer.
Cuando Tecuixpo Ixtlaxóchitl, de sólo nueve años, fue llamada por su padre para avisarle de su boda con Cuitláhuac, hermano de Moctezuma, su madre, vestida con un huipil blanco inmaculado estaba ahí, en silencio, como casi siempre. A Flor Blanca le hubiese gustado más que su futuro esposo fuera Cuauhtémoc, pero su padre sabía por qué había elegido a su hermano. De manera que Copo de Algodón se convertiría en la segunda esposa de su tío,  uniría su manto y su destino al guerrero, quien estaba casado con Papantzin y tenía tres hijos mayores que Tecuixpo.
Mi padre decretó unas bodas magníficas. Regaló maíz a los cuatro barrios de Tenochtitlan. Parecía una cascada de maíz, una lluvia de abundancia que tuviera su origen en el cielo. Las bodas de Tecuixpo y Cuitláhuac eran benditas, acababan con el hambre, traían alegría y alimento a los tenochcas.
Los nobles fueron regalados con objetos de oro, turquesas y jades. La calzada de Iztapalapa parecía el camino de los dioses alegres, de los dioses risueños, de los cuatrocientos conejos, del dios Omacatl, que convidaba a la gente a comer y a reír aquí sobre la tierra.
Atados los mantos y los destinos Copo de Algodón y Cuitláhuac, sus cuerpos debían esperar a que ella alcanzara la edad en que podrían compartir el lecho.

En la literatura infantil y juvenil clásica, las historias de princesas, tras ser rescatadas por sus apuestos príncipes, concluyen con "...y vivieron felices para siempre". La de Copo de Algodón no está destinada a ese final feliz con su esposo, por más que como lectores deséaramos que así fuera. No le echo a perder el final a quien conoce aunque sea de manera superficial la historia de México, pues al poco tiempo de la boda y los alegres presagios el arribo de quien fuera tomado por Quetzalcóatl a tierras mexicas cambió dramáticamente los rumbos de México.
Mi padre está rodeado de príncipes. A Cortés lo acompaña una esclava. Una mujer que se llama Malinalli y que domina nuestro idioma y el maya. Dicen que es muy inteligente y que en pocos días aprendió el habla de los extranjeros. Ella es la lengua, la intérprete de Cortés. Ha de tener unos veinte años y debe odiar a los mexicas porque le ha revelado al capitán secretos de nuestra raza, trucos y desplantes que surten efecto. ¿Por qué mira Cortés tan descaradamente a mi padre a la cara? ¿Que no le dijo su lengua que está terminantemente prohibido escrutar el rostro del señor, de nuestro señor, de nuestro gran señor Moctrezuma? ¿O si se lo dijo y le aconsejó que con la mirada lo desarmara, que le quitara su divinidad, su señoría, que le echara al cuello ese collar hecho de cuentas que brillan, mientras que mi padre le ha regalado un aderezo de oro y conchas labradas?
Estoy segura de que esta novela, como las buenas obras de la LIJ, seducirá a lectores adultos y éstos, en su papel de padres, maestros, bibliotecarios, promotores de lectura, libreros y amigos seguramente la ofrecerán a los niños, a los jóvenes, para leerla con calma, evocando imágenes, hermosas y dulces algunas, descarnadas y crueles otras, que María García Esperón, con talento, respeto y amor ha construido para compartir su visión de esta etapa que dejó tan profunda huella en el alma, la identidad, la historia, la cultura de los mexicanos desde esos primeros encuentros.

Rescatar del olvido a Copo de Algodón no significa simplemente agregar un personaje más a la galería de nobles mexicas, va más alla. Las palabras que Moctrezuma dirige a su hija recién nacida y en diferentes momentos críticos, como cuando la hermana del Gran Tlatoani es condenada a muerte por cometer adulterio permiten ver al guerrero, al sacerdote, al emperador en su faceta de padre, capaz de conmoverse frente a la recién nacida, a la recién casada, a la niña seducida por la lengua del conquistador.

Veo este libro, publicado por Ediciones El Naranjo, como una semilla. De su lectura florecerán inquietudes por conocer más, por comparar la forma en que nos relatan los acontecimientos los libros de texto, la historia oficial y otras obras de divulgación surgidas de historiadores mexicanos y extranjeros. Y por supuesto, sé que María García Esperón ha sembrado una semilla de la que brotarán más historias que enriquecerán la literatura.
María García Esperón nació en la Ciudad de México en 1964, pero si le hubieran preguntado habría escogido nacer en la Atenas de Pericles, en la Roma de Julio César o en la gran Tenochititlan de Moctezuma. Por eso estudió Ciencias Humanas y Letras Clásicas y considera que el aprendizaje del griego, del latín y el náhuatl es lo más parecido a viajar en el tiempo, además de ser más emocionante que subirse a la montaña rusa. Por la calidad de sus obras ha recibido diversos premios y reconocimientos. Sus otras dos grandes pasiones son la poesía y navegar y crear en Internet.

Marcos Almada Rivero es ilustrador y escritor con espíritu de explorador. De niño soñaba con ser paleontólogo, pues para él no hay nada más alucinante que los dinosaurios. Después, estuvo muy cerca de ser arqueólogo y otro tanto de convertirse en historiador. Mientras crecía, descubrió que lo único más emocionante que conocer es imaginar, por lo que estudió la carrera de Comunicación. Aprendió a dibujar por su cuenta, garabateando las paredes de su casa y los libros de la escuela. Ahora, por suerte, sus garabatos aparecen en muchos libros, hasta en los escolares.



lunes, 19 de julio de 2010

Orizont Literar Contemporan número 3, mayo-junio 2010

Anul III - Nr. 3 (17) MAI - JUNIE 2010 - 60 pagini- 
Revist ă independent ă de cultur ă contemporan ă
Director: MIHAI CANTUNIARI  Redactor-şef: DANIEL DRAGOMIRESCU
Si las cosas en nuestro país fuesen tan buenas como
la Revista de Daniel, otra harina se molería en el molino
y estaríamos todos mejor.
Mihai Cantuniari

Acabo de recibir el número 3 de la revista Horizonte Literario Contemporáneo, que ahora en la portada presenta una fotografía de Gabriel Dimisianu, quien, de acuerdo con información proporcionada por Daniel Dragomirescu para publicarla en esta entrada, "nació en 1936, en Braila, Rumania, es un apreciado crítico literario, autor de numerosos libros de crítica e historia literaria, ex director adjunto de ROMANIA LITERARA/RUMANIA LITERARIA, la más importante revista de los escritores de Rumania y colaborador honorífico de CHMagazine".

En el presente número de esta revista multicultural se publican textos de:

Mihai Cantuniari (Rumania); Anna Rossell Ibern (España); Elo Viiding (Estonia);  Marius Ştefan Aldea (Rumania); Khem Guragain (Nepal); Romulus I. Olariu (Rumania): Mike Essig (Estados Unidos); Marina Centeno (México); Donald Riggs (US) Alexander Kudera (US); Daniel Dragomirescu (Rumania); Rudy Spillman (Israel); María Dolores García Pastor (España); Ştefan Ion Ghilimescu (Rumania); Elisabeta Isanos (Rumania); Rita Dahl (Finlandia); María Ruiz Ortiz (España) y Oana Streinu Cercel (Rumania).

Me da mucho gusto advertir que buena parte de los textos fueron publicados en rumano, español e inglés, como el escrito por Mihai Cantuniari, director de la revista,  titulado "Proemio a las Pasiones según Daniel", del cual ofrezco un fragmento:
A la mitad del año 2008, el antiguo sueño de la juventud de Daniel [Dragomirescu], de convertir un hoyo de leones -cueste lo que cueste- en una Revista literaria independiente se hizo realidad solamente gracias a él, y la publicación se abrió a la vida preparada, armada, tal como Minerva en la cabeza de Júpiter. Desde entonces en adelante no hizo más que leudar, crecer, enriquecerse con nuevas rúbricas, nuevos colaboradores y corresponsales.
Tan sólo esto y ya es una maravilla. Cuando todo parecía ir de caída, cuando todo se derrumbaba en la "república de las Letras", cuando ya muy pocos leían, cuando casi te daba vergüenza decir que escribes, este vasluyano* tenaz y laborioso, altisonante y convincente, abría nuevos horizontes cooptando unos traductores de valor del equipo de talentos de la señora Vianu, en frente con el ángel bueno de la Revista, Alina.
 Daniel Dragomirescu

Este número se complementa con "El Boletín del Autor", en el que el escritor español Pedro Javier Martín Pedrós conversa con Víctor Morata Cortado. En entradas futuras compartiré fragmentos de esta plática, así como de poemas, ensayos y cuentos de la revista.

Por lo pronto invito a los visitantes de esta Aldea a conocer y apoyar el trabajo de Horizonte Literario Contemporáneo.

*Originario de Vaslui, ciudad del norte de Rumania.


miércoles, 30 de junio de 2010

Emigrantes, de Shaun Tan

Emigrantes
Shaun Tan
BARBARA FIORE EDITORA
2007, ISBN 978-84-934811-6-2

Esta novela ilustrada de Shaun Tan aborda una historia tan antigua como actual.  Conmovedora, tratada con la inteligencia, el respeto y la maestría del artista, Emigrantes nos presenta a una familia que, como muchas en el mundo, debe separarse porque en el país de origen apenas se sobrevive. En este caso es él quien emprende el viaje hacia un lugar en donde si bien todo le será ajeno, existe la posibilidad de trabajar y construir las condiciones para que con su  esposa e hija vivan sin la sombra que acabó con sus esperanzas en la tierra que los vio nacer.

Cada cuadro, cada detalle de los personajes y objetos transmite emociones, nada es ocioso. Antes de emprender el viaje, por ejemplo, el protagonista toma el retrato familiar y amorosamente lo empaca entre las escasas pertenencias que caben en una valija y le dará fuerzas cuando se encuentre prácticamente solo en el que será su nuevo hogar. La tristeza y desolación durante la despedida se reflejan en los rostros de los personajes, sin embargo, un gesto casi mágico: una papirola que guardaba él bajo el sombrero, arranca una sonrisa en la pequeña, al tiempo que ésta la observa como símbolo de esperanza.

Emigrantes es una novela gráfica sin palabras, universal, dramática, humana, con toques de humor y esperanzadora. Se lee sin prisa y obliga a la reflexión de lo que significa embarcarse en una vida nueva en la que la lengua, la comida, las costumbres, los paisajes e incluso los trabajos son diferentes. La atmósfera surrealista, sin embargo, dibuja ciudades, épocas, historias, amistades, actitudes y rostros reales, reconocibles. Además del enorme talento del escritor e ilustrador, la investigación documental y los testimonios, comenzando con los de su padre, quien llegó a Australia Occidental, procedente de Malasia en 1960, han sido reflejados en la historia.

Seleccionado como parte del Programa Nacional de Lectura 2007-2008, para Biblioteca Escolar y destinado a primero de secundaria, este Libro del Rincón ofrece múltiples lecturas que seguramente enriquecen la visión de los chicos y en general de los lectores de cualquier edad respecto al significado de las migraciones en el mundo.

Tuve la oportunidad de conocer a  Shaun Tan hace tres años, cuando participó en el Seminario de Literatura Infantil y Juvenil. Amable y sencillo se sorprendió cuando le mostré que en mi celular tengo como fondo de pantalla una de las imágenes de su libro El árbol rojo, mismo que me había firmado, junto con el ejemplar de Emigrantes y La Cosa Perdida, el día de su ponencia. Sacó una pequeña libreta y  en unos segundos dibujó a lápiz a su personaje, escribió una dedicatoria y me lo entregó.

Este joven y prometedor artista nació en 1974 en un barrio residencial al norte de Perth, Australia Occidental, ha recibido varios premios; actualmente trabaja el corto de animación The Lost Thing (La Cosa Perdida), ha participado en películas maravillosas como Wall-e, además de que su obra ha inspirado espectáculos musicales y teatrales.


martes, 22 de junio de 2010

"Se ponchan llantas gratis", en español, rumano e inglés, cuento publicado en la Revista Orizont Literar Contemporan


Anul III - Nr. 2 (16) APRILIE 2010 - 60 pagini- 
Revist ă independent ă de cultur ă contemporan ă
Director: MIHAI CANTUNIARI  Redactor-şef: DANIEL DRAGOMIRESCU

Hace una semana llegó desde Vaslui, Rumania, un sobre que contenía el número más reciente de la revista multicultural Horizonte Literario Contemporáneo. Aunque Daniel Dragomirescu me avisó el día que la envió y en la entrada del once de mayo del blog Contemporary Literary Horizon ya había leído el índice, al tener en mis manos el ejemplar en donde se incluye el cuento* "Se ponchan llantas gratis", en español (“Se pun jenţi pe gratis”), en rumano y (“We waylay rims for free”) en inglés, la emoción fue indescriptible. ¡Un texto mío traducido a dos idiomas!, para mí ha sido fantástico.

Los créditos de traducción aparecen en la página de la versión en inglés: Translator: Ana Luţaş y Proofreader: Cristina Costin. En la contraportada veo que Ana es una de las traductoras de español y Cristina de inglés.

Cuando envié este cuento a Daniel, sólo para que conociera algo de mi trabajo, él ofreció mandarlo a la Universidad de Bucarest para que lo tradujeran, además en ese momento me invitó a ser colaboradora de la revista y más recientemente a apoyar a la Fundación Multicultural “El Horizonte Literario Contemporáneo”. Agradezco a Daniel y a todo el equipo de la revista su amabilidad y profesionalismo. Deseo que todos los proyectos sean muy exitosos.

En este número se publican textos de:

Daniel Dragomirescu (Rumania), Charles Johnson (Reino Unido), Lidia Vianu, Ioana Leronim (Rumania), María Eugenia Mendoza (México), Peggy Landsman (Estados Unidos), Byron Beynon (Reino Unido), Pradeep Beedawat (India), Deborah Erdmann (Estados Unidos), Iliya Bolotyansky (República Checa), María Dolores García Pastor (España), Ion Lazu (Rumania), Alfredo Lavergne (Chile), Marius Ştefan Aldea (Rumania), Biola Olatunde (Nigeria), Caroline Gill, David Gill (Reino Unido), Alan Segal (Estados Unidos), Bogdan Cazacu (Rumania), Donald Riggs, Alexander Kudera (Estados Unidos), Leonard Ciureanu (Rumania), Miguel Angel de Boer (Argentina), Efigenia Coutinho (Brasil), Nancy Hawker (Canadá), Sayumi Yokou (Sri Lanka) y Marcela Meirelles (Uruguay).


Se ponchan llantas gratis
María Eugenia Mendoza Arrubarrena
Ciudad de México
Algún placer habrá experimentado al ver que la grúa se llevaba mi carro, que, bueno, es cierto que dejé frente a su entrada, pero sólo fue por el tiempo que me llevó ordenar, pagar y recibir un café en la tienda de la esquina. No sé qué conexiones tenía, pero al día siguiente me enteré que ningún carro permanece estacionado ahí más de un minuto. Y eso que ni carro tenía.
Yo estaba furiosa. Ella, parada en la entrada, retadora, esperaba mi recriminación. Su discurso fue breve.
–El letrero es una advertencia, a menos que  no sepa leer. Si es el caso dice: “No estacionarse, se usará grúa”.
¿Qué podía responder a tanta elocuencia?
–¿Sabe a dónde se lo llevaron? –, fue lo único que se me ocurrió. Extendió un papel con el domicilio del corralón y los requisitos para reclamar el auto.
Tomé el papel, era obvio que disfrutaba el momento. La miré a los ojos. Mantuvo la mirada. Desvié la vista y sólo en ese momento me percaté de que su cochera no era tal, era un recibidor. Un enorme perchero de pedestal, con una base para paraguas, estaba dispuesto en la entrada, una mesa con un florero y flores frescas ocupaba el centro y al fondo se apreciaba una sala blanca y un sillón negro de piel. Lámparas de pie adornaban el sitio, seguramente dan una atmósfera festiva cuando hay más personas ahí o placentera si sólo lo usan para leer. Esa costumbre de tejer historias cada vez que me asomo a una casa fue interrumpida violentamente por el portazo que casi me da en la nariz.
Estaba furiosa. Esa bruja maldita me iba a costar muy caro. Arrojé el café sobre el letrero. No me sentí mejor. Caminé las dos cuadras que me separaban de mi trabajo. Mientras caminaba leía los letreros en cada entrada de garaje “Se ponchan llantas gratis” era el recurrente.


Le expliqué a mi jefa lo que me había sucedido y le pedí permiso para ir por mi auto. Antes tenía que regresar a mi casa por la factura, los pagos de tenencia, mi acta de nacimiento, comprobante de domicilio… Sin mostrarse muy comprensiva me asignó varias tareas. A la hora de la comida por fin me dirigí a mi casa en metro, no podía darme el lujo de un taxi, mis seiscientos pesos para sobrevivir el resto de la quincena casi se iban a ir en pagar la multa por obstaculizar una entrada de auto.
Rescaté mi coche y me dirigí a casa. No deseaba regresar al trabajo. Total, faltaba media hora para la salida. Frustrada por el tiempo y la lana perdidos de la manera más tonta, e irresponsable, me diría mi conciencia, lamentaba mi situación. Me sentí muy sola, más sola de lo que regularmente me siento. Sin familia, sin novio, pensé en llamar a Ara. Al escuchar las grabaciones de la contestadora y del buzón del cel colgué. ¿Quién quiere hablar con máquinas en esas circunstancias? Lo único que me quedaba era llorar a moco tendido.
Nuevo día, nueva actitud.
Quince minutos antes de mi hora de entrada pasé frente a la casa de la bruja. Vi un Mercedes mal estacionado. Me detuve unos metros adelante. Apenas me estaba clavando en el estacionamiento de un edificio en remodelación cuando vi que llegó una grúa. Los diestros (aunque a mí me parecen siniestros) oficiales engancharon el vehículo y en unos segundos lo remolcaron. Cuando  lo trepan no hay poder humano que lo baje, a menos que traiga tarjeta y la grúa cargue terminal para  cobrar. Asustada descubrí al chimuelo, flaco y cochambroso tipo que sonreía junto a mi puerta. Era el franelero que custodiaba la entrada del edificio. Doña Soledad, que vive más sola que una ostra, no se anda con rodeos, es de armas tomar. El urbano e inevitable personaje, se ofreció a cuidármelo y lavármelo. Hubiera querido ignorarlo, pero decente que soy, le dije que no. A punto de arrancar vi a un señor, que a leguas se notaba era dueño del Meche. Morbosa que soy, esperé. El franelero de la acera del parque le gritó que tocara la puerta. Tocó rabiosamente con los puños cerrados. La mujer abrió. Soberbia, extendió el papel con las instrucciones. El hombre sacó una pistola. Tres tiros. Con el arma frente a él se abrió paso entre los estupefactos curiosos.
Soledad yacía en el umbral.
No lo pensé dos veces, arranqué y me alejé de ahí. Mala ciudadana que soy.

*Publicado en: Recuentos Urbanos. Antología de cuento breve. Compiladoras Herlinda Dabbah Mustri y Susana Arroyo-Furphy, México, Palabras y Plumas Editores, 2009, pp. 155-157