jueves, 20 de mayo de 2010

Artes de fundación. Teatro evangelizador y pintura mural en la Nueva España, en Viernes de Lectura




Hice una Iglesia de Bobeda en el convento de Santiago Tlatelolco … y un retablo, de los maiores, que haí en las Indias, sin tener Maestros … sino yo solo, que para haver de salir con ello, tuve necesidad de mui grande estudio, en cosas de Arquitectura; la qual me comunicó el Señor, sin haberla estudiado ni sabido … aprovechandome de los Libros, que de esto tratan…
Fray Juan de Torquemada
Prólogo  General y Primero
de toda la Monarquía Indiana

Artes de fundación. Teatro evangelizador y pintura mural en Nueva España
Michael K. Schuessler
Coordinación de Humanidades, UNAM
Programa Editorial, Colección Estudios de Cultura Iberoamericana Colonial, México, 2009, 350 pp.
Este viernes 21 de mayo, a las 6 de la tarde la Casa de las Humanidades de la UNAM los invita a hacer un recorrido, guiados por el investigador Michael K. Schuessler, por las pinturas murales que decoran algunos conventos erigidos durante la época de la conquista, y reflexionar sobre la importancia de estas pinturas en la tarea de conversión y evangelización de los indígenas.

Después de la conquista física de los españoles sobre los nativos, ocurrió la conquista religiosa, pero surge la pregunta más obvia: ¿Cómo indoctrinar a los habitantes de un mundo con los cuales no hay comunicación en una misma lengua, no se posee un sistema que permita enseñarles la doctrina de Cristo y convertirlos a la llamada única religión?

En su libro, Michael K. Schuessler aborda este conflicto y plantea cómo los franciscanos, primera orden religiosa que arribó a la Nueva España, echó mano de un viejo recurso: “presentar una serie de imágenes donde se representan los diferentes dogmas de la religión católica, y utilizar un indígena castellanizado para que les explique a los catecúmenos indígenas estos misterios”, explica José María Buxó, director de la colección Estudios de Cultura Iberoamericana Colonial.

La idea de conversión que suele decirse con facilidad, en realidad “implica transformar y trastornar el mundo real y el mundo mental, el mundo físico y el espiritual”, señala el Dr. Shuessler. Para lograr convertirlos a la fe católica, los frailes también utilizaron el recurso del teatro, un teatro por supuesto distinto al europeo, donde se hacía la representación de escenas bíblicas, especialmente la del Juicio Final.

Schuessler anota en el apéndice de su libro la primera obra dramática novohispana que se representó en el atrio de algunos conventos y la ilustra con varias de las pinturas murales donde se alcanza a ver una estructura dominante europea que se funde con una expresión indígena.

Michael K. Schuessler es doctor en Lenguas y Literaturas Hispánicas por la Universidad de California, Los Ángeles, EUA., donde se especializó en literatura colonial de América Latina. Actualmente es profesor del Departamento de Humanidades de la Universidad Autónoma Metropolitana, Cuajimalpa, México, y miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Es autor de La undécima musa: Guadalupe Amor (Diana, 1995), Elenísima: ingenio y figura de Elena Poniatowska (Diana, 2003), y editor del libro perdido de Alma Reed: Peregrina: mi idilio socialista con Felipe Carrillo Puerto (Diana, 2006). Actualmente prepara un libro sobre las actividades culturales de cuatro mujeres estadounidenses en el México posrevolucionario: Alma Reed, Frances Toor, Margaret Shedd e Ione Robinson.

VIERNES DE LECTURA continuará el 28 de mayo con Belem Clark de Lara, quien comentará su obra Historia literaria del siglo XIX.
Cada sesión tiene un costo de 30 pesos para todo público, no se requiere inscripción previa ni haber leído alguna obra de los autores. 

La cita es de 18:00 a 20:00 horas en Casa de las Humanidades de la UNAM, Av. Presidente Carranza 162, casi esquina con Tres Cruces en Coyoacán. Mayores informes en los teléfonos 56 58 11 21, 5554 5579 y 5554 8513 ext. 106, 102 y 110.

Universidad Nacional Autónoma de México 
Coordinación de Humanidades 
Dirección de Divulgación de las Humanidades y de las Ciencias Sociales
Casa de las Humanidades
Mtra. Mariana G. Pichardini,
Jefa de la Casa de las Humanidades

domingo, 16 de mayo de 2010

Premio "Vale la pena"

El 17 de abril, al revisar algunos de los blogs que frecuento y disfruto me encontré que el premio "Vale la pena" lo habían recibido  En ocasiones... leo libros, de Carlota Bloom y  Sapere aude, de Esther Escorihuela, ambos especializados en educación. Me sentí muy feliz por las dos, porque estos espacios reflejan, entre muchas otras cosas, su profesionalismo, vocación de comunicadoras, su magnífico uso de las TIC y, por supuesto, su amor a las letras y la lengua, de manera que es más que merecido y realmente vale la pena frecuentarlos.

Este premio implica ostentar la imagen en el blog y nominar a diez blogs que los premiados consideren que valen la pena.

Cuando llegué a la lista de blogs recomendados por Carlota, me llevé una gratísima sorpresa, vean ustedes por qué:

(ya lo ha premiado Biblos, pero quiero que se vea bien)
Muchísimas gracias, Carlota, es un honor que hayas mencionado a esta Aldea entre  los blogs propuestos, porque estos espacios son una maravilla, muy reconocidos por la cantidad de seguidores y con gran experiencia en el mundo blog. Entre la sorpresa y la modestia dejé pasar los días y ahora, me animo a compartir este premio, cuya intención es apoyar la difusión del trabajo que se realiza en la blogosfera.

La lista que propongo, en estricto orden alfabético, tiene el toque de la multiculturalidad, calidad y creatividad de sus autores, muchos de ellos vinculados con la docencia:
  
Quedan muchos más que valen la pena, de los que ya han sido reconocidos y otros relativamente nuevos pero de los que soy seguidora y disfruto mucho, pero estoy segura de que irán apareciendo por ahí, con éste y otros reconocimientos.



jueves, 13 de mayo de 2010

En la búsqueda del lector infinito. Una nueva estética de la literatura infantil en la formación docente. Cristina Pizarro


En la búsqueda del lector infinito
Una nueva estética de la literatura 
infantil en la formación docente
Cristina Pizarro, Argentina, Lugar Editorial, 2008

Entre los temas por los que nos inclinamos, generalmente hay algunos que nos persiguen a lo largo de nuestra vida. Para mí, una gran preocupación se relaciona con el acto de leer y el acto de escribir. Escuchar y hablar son acciones que dependen de la naturaleza humana como procesos fisiológicos, psicológicos y sociales. Aunque es difícil la comunicación, en términos universales, todos hacemos una práctica de dichas acciones señaladas. Leer y escribir se inscriben en un contexto sociocultural donde los aprendizajes cumplen  un papel preponderante y muchos habitantes de esta tierra, de distintos lugares del mundo no tienen acceso, están afuera del circuito constituido por el lenguaje gráfico; están al margen de desempeñarse en una sociedad signada por la información, atrapada por las telarañas que entraman a nuestra sociedad de redes digitales.

En el párrafo anterior, extraido del prefacio, Cristina Pizarro nos da claras pistas de lo que iremos encontrando a lo largo de esta obra, cuyo título resulta tan atractivo como inquietante.

¿Cómo es un lector? Acaso podemos describir o trazar un modelo de lector? ¿Quiénes fueron nuestros paradigmas o modelos de identificación? ¿Cómo se fue conformando nuestro capital de lecturas o "textoteca" (término tomado en préstamo de la escritora Laura Devetach? ¿De qué manera influyen en nosotros los libros que leemos? ¿De qué manera un personaje entra en nuestras vidas y nos conmueve tanto que se constituye en un ideal que representa una elección en nuestra forma de ser? Un lector como don Quijote, o una lectora como Madame Bovary hacen que su vida sea aquello que la imaginación quería que fuera ese sueño de vida.

Con las interrogantes anteriores la autora aborda uno de los conceptos clave sobre los que irá abundando a lo largo del libro para descubrir cómo llegar al lector infinito.

Cristina Pizarro, quien, como leemos en el esbozo biográfico de la cuarta de forros, tiene ricas experiencias en el campo de la docencia, la investigación y la creación de obras poéticas y didácticas. En este libro aborda conceptos fundamentales como el lector, la escritura, el lenguaje, el texto, los actos de leer y escribir, la estética, la intertextualidad; así como las competencias (lingüística, lectora y literaria) y comparte ejercicios realizados en su labor de formación docente a partir de la literatura infantil. Todo es significativo: desde el nombre (en la actividad "Nuestro nombre en un mar de palabras"); el cuerpo, la palabra; las sensaciones y las emociones De uno de estos ejercicios, denominado "El hilo de la memoria" explica:

Con el propósito de recuperar el modelo interno de narrador que está latente y oculto en cada uno de nosotros, les solicité que tiraran del hilo de la memoria. Esta imagen del carretel nos parece muy significativa, a la par que refiere la idea de juego y lo infinito. Esta acción del tirar implica el ir devanando palabras, imágenes, secuencias, personas, personajes. Como en un rápido fluir de nuestras sensaciones y emociones, se van a ir reuniendo, recolectando los elementos dispersos, que juntos al fin darán lugar a la historia recordada que era transmitida por alguien que plasmó en nosotros con su voz, presencia, gestos, actitud corporal de entrega afectiva.

De acuerdo con las observaciones realizadas durante el desarrollo de la actividad y los reportes presentados por los alumnos el lector se da cuenta que el ejercicio no es fácil, entre otras cosas, porque algunos participantes encuentran dificultades para evocar narradores lejanos en el tiempo o simplemente porque su memoria no registra a narrador alguno.

En el mundo de la literatura infantil están presentes la realidad y la fantasía, el juego pero también el miedo. Sin duda, todos hemos experimentado el placer de aterrorizarnos al escuchar la narración de una historia, quizá en un ambiente propicio como alrededor de una fogata durante una excursión o compamento o leída en voz baja, en la intimidad, o vista en algún medio audiovisual  (aunque por las noches no podamos dormir o nos resistamos a permanecer solos). Por ello, la autora retoma estos aspectos presentes en la vida de todos los seres humanos y propone considerarlos seriamente a la hora de seleccionar materiales de lectura para los niños, sobre todo para aquellos que todavía no pueden discernir entre realidad y fantasía.

En un planeta donde el hombre se destruye día a día, con la amenaza fatal de las inundaciones, el agujero en la capa de ozono, la infinita soledad y aislamiento en que apenas viven seres humanos, que ni siquiera acceden a fuentes de alimentación, desconocen el vértigo ciudadano y luchan por sobrevivir en el tiempo de largas horas de angustia, ¿puede tener cabida la literatura en este espacio? ¿Es necesaria le literatura para otorgar un remedio al alma?

Como respuesta afirmativa a estos interrogantes, hemos intentado dibujar un plano de ruta en la búsqueda del lector infinito. Llamamos así al que indaga, explora, descubre, construye, crea difeerentes discursos a lo largo de su vida, dando prioridad a lo estético y a su implicancia afectiva.

En este libro los docentes y todas las personas interesadas en realizar actividades relacionadas con la lectura y escritura, entre ellas la de fomento a la lectura, encontrarán interesantes propuestas de actividades académicas y lúdicas, fragmentos de textos y una bibliografia extensa, dividida en: Teoría literaria, psicología y filosofía; Literatura infantil y Narrativa y poesía.

Semblanza de la autora (tomada de la cuarta de forros):

Cristina Pizarro nació en Banfield, Provincia de Buenos Aires. Ejerció la docencia en todos los niveles de enseñanza. Es profesora de Letras, Licenciada en Educación y Titular de la Cátedra de Literatura del Instituto Superior de Profesorado "Sara C de Eccleston", de Buenos Aires. Publicó varios poemarios: Poemas de agua y fuego (1993), La voz viene de lejos (1995) Lirios prohibidos (1998), Jacarandaes en celo (2003) y Confesiones de Gertrudis Glauben (2006). Coordina talleres de escritura con técnicas psicodramáticas. Ha publicado sobre esta temática: El taller de juegos literarios (1994) y El taller de juego dramático (1996). Es fundadora del grupo ALEGRIA (Actividades de Lectura y Escritura Grupales para la Revelación e Integridad de los Afectos).

Nota: Agradezco infinitamente a Carlos Córdoba, amigo Babariano, activo bibliotecario y promotor de la cultura, el envío desde Quilmes, Argentina, de este libro, al que tendré que recurrir constantemente como lectora y escritora. Acompañaron a este volumen en el viaje tres folletos impresos y distribuidos para apoyar la Campaña Nacional de Lectura de su país, en los cuales vienen textos de Borges (Poema de los dones y El guardián de los libros) y Cortázar (Fin del mundo del fin); los cuentos Amor en la biblioteca, de Liliana Cinetto y El esqueleto de la biblioteca, de Silvia Schujer, textos deliciosos que he compartido con chicos de sexto año y han disfrutado enormemente.


domingo, 9 de mayo de 2010

Mensajeros. Cuento


Mensajeros

© María Eugenia Mendoza Arrubarrena

Dedicado a las madres

En lugares lejanos dos mujeres despertaron al mismo tiempo.

La primera se asomó a la ventana, miró el limpio cielo de media noche justo para descubrir el espectáculo único de una estrella fugaz.
Se sintió una con el universo.
Deseó compartir ese momento mágico con su hija, quien estaba al otro lado del océano, pero para no perturbar su sueño, se dirigió a su mesa de noche y comenzó a escribir una carta.

La otra también se asomó a la ventana y descubrió con los primeros rayos del amanecer un hermoso colibrí revoloteando entre las flores de su balcón.
Se supo una con la naturaleza.
Necesitaba describirle a su madre la escena pues no todos los días comienzan así. No lo pensó mucho tomó el teléfono y marcó el número de casa.

viernes, 7 de mayo de 2010

El ADN habló: y reveló que "Casi todos somos un poco Neandertal"

Acabo de leer una noticia (oh, eso me lleva a recordar el inicio de Un día en la vida: "I read a news today, oh boy...") que a su vez me ha hecho recordar un libro que llegó a mis manos cuando trabajaba en el área de difusión y publicidad de Yakult y asistía a congresos médicos, en donde las farmacéuticas y empresas relacionadas con la salud exhibían sus logros y productos, además de ofrecer obsequios a los congresistas. En el estand de Merck se ofrecía algo inusitado: ¡un libro!, producido como edición especial para los médicos, titulado Neandertal, de John Darnton (ganador de un premio Pulitzer), traducido por Ana Juandó y publicado por Planeta, 1998. No incluiré ninguna reseña ni comentario, pero quise hacer alusión al bestseller, porque quizá (decisión de los editores) debido a esta noticia cobre nuevo aire, no obstante las críticas.

La noticia fue publicada en varios diarios, entre ellos en La Jornada, bajo el título "El hombre de neandertal sí es antepasado del actual: Science". Entré a la página de la Deutsche Welle World y encontré el mismo texto, pero titulado "Casi todos somos un poco Neandertal". Nótese el casi todos y el un poco, términos utilizados probablemente para no herir susceptibilidades de algunos lectores (cuestiones del discurso).

Hasta ahora se partía de que el hombre de Neandertal no fue un predecesor del ser humano moderno. En un sensacional estudio sobre la base de ADN se comprobó lo contrario. (Figura en el museo del Neandertal, en Mettman, Alemania).


"Se trata de una novedad científica absoluta", dijo el experto alemán Ralf W. Schmitz, que participó en el estudio sobre el primer borrador del genoma del hombre de Neandertal, publicado en la revista "Science" en su edición del viernes (07.05.10). En la investigación se compararon partes del genoma del hombre primitivo con las correspondientes del hombre actual.


Bajo la dirección del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de la ciudad alemana de Leipzig, fue secuenciado el ADN del núcleo celular de los huesos de seis hombres de Neandertal.
Nota completa

Entre gozos y rebozos. Nostalgias del campo

Mónica Pavón leyó "Cortamortaja"

A más de una semana de la presentación de la antología Entre gozos y rebozos. Nostalgias del campo, publicada por Palabras y Plumas Editores y pasadas la emoción, las vacaciones que disfruté con mi marido en Mérida y sus alrededores arqueológicos, y la lectura del libro quiero compartir dos fotos enviadas por Susana Arroyo Furphy, así como un fragmento del texto "De gozos, rebozos y esbozos...", escrito por Susana y Herlinda Dabbah Mustri, compiladoras y editoras de esta obra.

Al evocar el tema del campo nos transportamos a menudo a sugestivas imágenes, donde emanan la placidez y el sosiego. Pinturas como las de José María Velasco con El valle de México o El candelabro de Oaxaca; las obras de Jean Francois Millet con Las espigadoras o El Angelus o las pinturas de Jan Vermeer con La lechera, solo por poner algunos ejemplos, reavivan las experiencias que todos hemos tenido en algún momento de la campiña, y de los pueblecitos que en sus cercanías se establecen. Los gozos que provocan los recuerdos de estas imágenes campestres pueden ser sin duda numerosos, aunque no siempre son estos sentimientos los que dominan nuestra memoria.

La alusión al rebozo, si de cierto su origen es mexicano, también sus equivalentes chal, mantón, chalina, etc., podría encontrarse en otras culturas. La práctica del rebozo arraigado en el entorno del campo tiene usos culturales muy diversos y se viste de acuerdo con la ocasión, con calidades de tela y de diseño y en relación con el estatus social de quien lo porta; en la vida diaria, en fiestas, en bodas, en el pudor de la joven que amamanta, en los sepelios e, incluso, algunas prácticas lo utilizan en la muerte como mortaja, denominado "el rebozo de olor".

Herlinda Dabbah, Alfredo Romo y yo durante la lectura de "En el umbral"

Aprovecho para enviar un cordial saludo a cada uno de los autores reunidos en esta antología. Ha sido muy gozoso, aunque también doloroso (por lo crudo de algunas historias), leer sus relatos.

Felicidades una vez más a Palabras y Plumas Editores.

jueves, 6 de mayo de 2010

Una tarde con Mercedes Calvo y María García Esperón


 Mercedes y María frente a una exposición fotográfica
dedicada al estado de Michoacán, en Paseo de la Reforma

Hoy tuve el enorme gusto de compartir una tarde deliciosa con dos poetas poetas, galardonadas con el Premio Hispanoamericano de Poesía para Niños, que otorgan la Fundación Letras Mexicanas y el Fondo de Cultura Económica. Ellas son la uruguaya Mercedes Calvo, autora de Los espejos de Anaclara, obra con la que obtuvo el premio en 2008, y la mexicana María García Esperón, quien con Tigres de la otra noche lo recibió en 2005.

Lo de poetas poetas, aclaro, es porque alguien preguntó a Mercedes ¿usted es poeta poeta o sólo escribe para niños?

Que sean las letras de Mercedes las que contesten:

Tengo un problema con los relojes
que aún no he podido solucionar.
Dice mi madre que el tiempo es oro
siempre se escapa, vuela y se va.
Si hoy yo no atrapo ese tesoro
ya no se puede recuperar.
Vuelan los meses
vuela la vida 
y mi reloj
tic - tac
tictac
Tic - tac
proclaman
serias agujas 
el tiempo vuela 
¡a trabajar! Pero sé yo
que otra voz habla en el reloj.
Me habla de un tiempo para soñar
que no se pierde pues siempre está
y aunque lo use y lo vuelva a usar.

Y ya que de poesía se trata, aquí va una probada de la de María:
Tigre,
dame una manita
de gato.
Quiero salir
a probar este mundo
a la carrera.
No podría hacerlo sin ti.
Afuera
están los chicos grandes,
las materias desconocidas
la maestra y los policías.
No es que tenga miedo:
sólo un poco de precaución,
que no es del todo mala.
Pero si me das algo tuyo...
algo simbólico,
no te asustes.
No quiero tu piel,
ni tus colmillos,
ni siquiera tu rugido
metido en un pañuelo.
Si acaso,
tigre mío,
quiero una mano,
una manita de gato.

Mis amigas poetas poetas, quienes escriben con el mismo amor, talento y respeto para niños, jóvenes y adultos, me regalaron una tarde memorable en la que durante la comida, sobremesa y paseo por Reforma surgieron los nombres de amigos comunes a quienes admiramos y queremos (y no menciono por temor a omitir algún nombre).

Aprovecho para recomendar la lectura de los estudios que otra gran amiga, Anabel Sáiz Ripoll, ha dedicado a Mercedes y María y publicado en la revista literaria Arena y Cal.

Feliz estancia en México, Mercedes, deseo que muy pronto tengamos otra obra tuya. De María sabemos que próximamente estará lista Copo de Algodón.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Sid Fleischman



Sid Fleischman estuvo en México para participar en el seminario de Literatura Infantil y Juvenil de 2007, cuyo tema fue "Literatura e identidad". Me encantó su ponencia, llena de anécdotas maravillosas relatadas con el humor fino y sencillo de un mago de la palabra. De este habitante de la Aldea del Inglés, traducido por fortuna al español, en ese entonces sólo conocía las historias de uno de sus más entrañables personajes, Josh McBroom, quien con su numerosa familia y enorme ingenio era capaz de sacarle jugo a la tierra de su no menos increíble granja. En el marco de la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil firmó libros en el estand de Ediciones Castillo. La Gran Rata de Sumatra y La Luna del Bandido fueron las obras que promovía la editorial.

Acerca de este último, reproduzco unas líneas de la "Nota del autor", en donde Sid Fleischman explica que esta novela no es producto únicamente de la imaginación.

Poco tiempo después de que Joaquín Murrieta fuera capturado, el editor de un periódico de un pueblito (que firmaba como Ave Amarilla) publicó una biografía del forajido. Los hechos se convirtieron en una interesante leyenda. ¿Qué tanto de la leyenda es mito y fantasía? Sin duda, una gran parte. Pablo Neruda, el poeta chileno ganador del Nobel de Literatura, escribió una obra de teatro sobre el bandido, y retrató a Murieta y a Jack Tres Dedos como patriotas chilenos. En otra obra, ambos eran españoles. Según un corrido, el forajido nació en Hermosillo, Sonora, en México. Estoy seguro de que ésta es la versión más cercana a la verdad.

Sid Fleischman murió el 17 de marzo, un día después de cumplir noventa años. Su larga vida y prolífica obra son dignas de celebrarse. Cerca de sesenta libros publicados hasta el momento darán muchas horas de apasionada lectura a actuales y futuras generaciones;  nueve consejos para escritores, publicados en su sitio oficial, hablan de su generosidad de maestro. Su hijo Paul es poeta y, como él, ganador del Newbery Award, el más importante reconocimiento literario obtenido por este gran escritor.


lunes, 3 de mayo de 2010

Pedro Villar: "Los grandes premios... Para el autor es una puerta para la publicación y si hablamos de poesía es casi la única porque los editores piensan que no es rentable.”

 
Anabel Sáiz Ripoll
   Mundo de Letras
LA POESÍA DE PEDRO VILLAR
por Anabel Sáiz Ripoll
“DONDE HABITA LA LLAMA”
“El poeta recoge las palabras
que tiemblan en las hojas de los árboles”

DATOS BIOGRÁFICOS: REGRESAR AL LUGAR DONDE FUI NIÑO

Pedro Villar Para Pedro Villar la poesía es una parte esencial de su vida, tal como leemos en el siguiente poema de “Luz en el laberinto”: “En el silencio habita / un mundo antiguo, / eco suave y fugaz / del corazón herido”. A continuación trataremos de comentar algunos aspectos de la vida y la obra de este poeta albaceteño, con el fin de aproximarlo aún más a sus lectores y, por supuesto, hacer que se conozca más su obra.

Pedro Villar Sánchez, si señalamos algunos datos biográficos, nace en Almansa (Albacete) en 1960. Su madre, en esa década, trabaja de cortadora de zapatos y su padre de ferroviario, en 1968 por traslado laboral, la familia se desplaza a Villena (Alicante) donde reside en la actualidad. Compagina la escritura con su labor de maestro especialista en Pedagogía Terapéutica. Como escritor cultiva sobre todo la poesía, tanto la dirigida a adultos como la infantil y juvenil. Lleva veintiocho años dedicado a la enseñanza, ha realizado numerosas experiencias en torno al teatro y a la escritura creativa, transmitiendo la poesía a sus alumnos como una de sus pasiones.

Así, enlazando con lo anterior, a la pregunta de si tiene intención de transmitir alguna idea o mensaje con su obra, el poeta responde. “Transmitir ideas siempre me sonó a ideología, me gusta más la palabra sugerir, tiendo a intentar que las palabras lleven el vuelo de la emoción. No tengo unos temas predefinidos. Si escribo para adultos los temas son los que me preocupan o me crean inquietud en ese momento: la soledad del ser humano, la incomunicación o lo intangible. A veces escribo para explicarme qué nos pasa, qué sociedad hemos creado, qué tipos tan raros de seres somos en esta sociedad enferma. Cuando escribo versos para niños y otros seres sensibles y curiosos suelo acercarme a su mundo próximo, los juegos, las canciones o el humor.”

En los distintos centros donde ha trabajado ha organizado actividades de animación a la lectura y escritura, semanas culturales, el periódico escolar y la biblioteca. Dirigió la Revista de Poesía Aljibe, editada en Villena desde 1982 a 1985 y donde publica sus primeros versos. En esa época presenta programas de radio relacionados con la poesía, y con otros miembros de Aljibe organiza recitales por diversas localidades de la provincia. Colabora desde 1985 en la Semana del libro de Villena hasta su desaparición en 1990, allí entra en contacto con autores como Ana María Matute, Joan Manuel Gisbert, Emili Teixidor, María de la Luz Uribe, Miquel Obiol o Carles Cano, y con ilustradores como Emilio Urberuaga, Fernando Krhan o Paco Giménez. En 1988 organiza y presenta un acto de homenaje a Paloma Palao, en 1991 participa en el recital "Poetas almanseños en Albacete" y en 1992 en "Poetas de Almansa en homenaje a Miguel Hernández".

Sus versos figuran en numerosas antologías y revistas, ha publicado seis libros, tres de ellos dirigidos al público infantil. Lleva a cabo una labor de difusión y divulgación de los poemas para los más pequeños a través de recitales, cursos y conferencias sobre la necesidad de la poesía, y elabora reseñas críticas de libros de literatura infantil y juvenil en revistas especializadas. Es colaborador asiduo de Pizca de Papel.

Ha participado como jurado en diversos certámenes entre los que destaca el Premio Hispanoamericano de Poesía para Niños, en su edición 2008, en Ciudad de México. Cuando se le pregunta qué opina de los premios literarios confiesa que son: “Interesantes siempre que la entidad que los convoca realice propuestas serias de difusión y promoción en prensa especializada, bibliotecas o centros educativos con encuentros de los autores con los lectores, con actividades que faciliten el conocimiento del libro y su distribución, etc. Si esto no ocurre, los premios no sirven para nada, se convierten en un mero acto institucional sin trascendencia efectiva en los lectores. Los grandes premios son negocios redondos para las editoriales convocantes. Para el autor es una puerta para la publicación y si hablamos de poesía es casi la única porque los editores piensan que no es rentable.”

Cabe añadir que Pedro Villar mantiene un blog sobre literatura infantil y juvenil que lleva por nombre “Cuaderno de apuntes”.

Ahora bien, estos datos biográficos, objetivos y claros, no nos dirían nada si no fuesen acompañados de una sensibilidad especial de la que hace gala Pedro Villar en todos sus trabajos. Con gran humildad y sensibilidad se retrata en primera persona: “Nací, que ya es bastante, tengo los años que tengo, soy lo que fui, lo que olvido y lo que siento que soy. Mis deseos, vivir lo que he leído, lo que he soñado, lo que he perdido. Mis primeros recuerdos son las canciones de mi madre, los cuentos de mi abuelo Pedro y un caballo de cartón que desapareció de la terraza una noche de lluvia. No soy nube, ni golondrina, ni árbol, pero me hubiera gustado serlo. Amo la lectura y los viajes, sobre todo en tren. Mi pasión por la poesía se debe al impulso de regresar al lugar donde fui niño y recuperar los juegos, los cantos y las palabras escritas en la arena.”

Para leer el estudio completo que en este mes de mayo la especialista en Literatura Infantil y Juvenil, Anabel Sáiz Ripoll, dedicó al poeta y buen amigo Pedro Villar, da clic en la liga de la revista electrónica Arena y Cal.

Desde esta Aldea va un abrazo para Anabel y Pedro, magníficos seres humanos.