Vida virtual de una bloguera y experiencias reales de una comunicadora
Hace casi un año y medio incursioné en la vida virtual gracias a esta Aldea. A partir de entonces las experiencias han sido maravillosas: he conocido personas de los dos lados del Atlántico que no dejan de sorprenderme y enriquecerme con su generosa amistad.
Fue precisamente gracias a esa cadena virtuosa, que ha ido creciendo desde que María García Esperón comenzó a tender puentes de comunicación con autores de diversos espacios que conocí a Anabel Sáiz Ripoll, sensible escritora y dedicada investigadora en literatura infantil y juvenil, quien a su vez me permitió conocer Suite101, sitio en donde en septiembre comencé a publicar artículos sobre distintos temas.
Colaboradora de suite101.net
Bueno, pues les platico que poco después de haber publicado el artículo número 50 recibí un correo electrónico en donde se me informaba que podía aspirar a ser nombrada Colaboradora experta de alguno de los apartados en los que hubiera publicado por lo menos diez artículos. No soy experta en nada pero la idea de una estrellita junto a mi nombre me sedujo, de manera que ahí me tienen buscando a ver cuál apartado estaba libre en el que me pudiera aplicar y demostrar que podía hacer honor al título de experta. Los pocos en los que podría haber desempeñado un buen papel ya estaban ocupados por colaboradoras muy talentosas, de manera que solicité asesoría a los redactores jefe con los que más había publicado: de Cultura Veronique de Miguel, de Historia y Humanidades (en el apartado de lenguas del mundo), con Salvador Hernáez Alonso y de Gastronomía con Carlos Cummings. De los tres obtuve un enorme apoyo. Los apartados libres de las dos primeras secciones estaban muy lejos de mi capacidad de manera que le planteé a Carlos completar los artículos necesarios para competir por el apartado de "Básicos de cocina".
En fin, ahí me tienen escribiendo y publicando sobre dicha temática cuando un día de marzo recibí un correo de Eva Fontiveros, la mismísima directora de suite101.net, en el que me preguntaba si me interesaría incorporarme al equipo de redactores jefe de este sitio. La propuesta me tomó por sorpresa y me halagó, como no tienen idea, puesto que fue producto de un voto de confianza de los redactores jefe, entre quienes también estaban Enrique Aguado (quien revisó mi primer artículo y me dio la bienvenida a Suite, de Julio Muñoz, redactor jefe de las secciones Política y Sociedad y Educación y Formación, en las que había publicado dos o tres artículos. Con Pablo López Herrero no había publicado pero lo conocía por sus intervenciones en el foro y por sus artículos como colaborador.
Por supuesto que acepté. Tras una plática por Skype, el 21 de marzo, en la que Eva me puso a prueba con un texto que presentaba diversos errores gramaticales (sintaxis, vocabulario, puntuación y ortografía) y algunos detalles de contenido me sumé al equipo editorial de suite101.net.
Sin estrella de colaboradora experta
Como me dijo unos días después Veronique: "no obtuviste una estrella, te cayeron las Pléyades" y es totalmente cierto, este cielo virtual se iluminó con un trabajo de enorme responsabilidad pero que por ahora me resulta un reto fascinante. Desde el primer día de abril estoy participando como redactora jefe de dos secciones: Política y Sociedad y Educación y Formación, ambas muy interesantes y con una pléyade de colaboradores que dan vida, con deliciosa diversidad cultural a la versión en español de los sitios creados por suite101.
He estado dedicando varias horas al día a la vida virtual de Suite, revisando decenas de artículos que se publican diariamente, y he desatendido la de mis blogs, espero que en estos días, con un poco más de experiencia y que los sucesos que agobian a la humanidad en diferentes partes del mundo nos den un descanso pueda conciliar todos los espacios que tantas cosas buenas me han dejado.