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viernes, 14 de diciembre de 2012

Un promotor de la lectura es un buen lector


Orientación para orientadores
Ricardo Yáñez


Manual del buen promotor. Una guía para promover
la lectura y la escritura,

Felipe Garrido,
Conaculta,
México, 2012.

Acaso el principal encanto de este libro consista en, como bien el subtítulo anuncia, no separar la lectura de la escritura, en extender una invitación al lector a pasar del consumo a la producción, para la mejor comprensión del fenómeno de la lectoescritura –o de la escritolectura. Sutilmente dosificada, la invitación, que se reitera de vez en vez, pudiera –no es así– dejar la impresión ya de un cliché, ya de una obsesión, pero contrariamente suscita la idea de estar hecha –y ¿por qué no?, calculada– desde la comprensión del fenómeno mismo, desde la voz de alguien inmerso desde siempre en una maraña de signos (letras, sílabas, palabras, comas, acentos, puntos y etcétera) que de pronto se resuelve en universo. Un universo que se agradece, y humilifica.
El guía es sobre todo atento con sus (posibles o seguros) lectores. Su tono, modesto, atempera el ánimo (admirativo) con que emprende la encomienda. Difícil, se sabe, es para cada autor dar con el tono de cada libro. Repetiré: modesto y admirativo a la vez es el de éste, no tanto un buen, sino un justo tono.
Confronta el libro lo utilitario y lo autónomo en relación con la lectura y la escritura, y –sin menospreciar necesidades– apuesta por lo segundo: la libertad en la elección de leer, de escribir. De otro modo dicho, por el gusto, por el placer.
Entre las conclusiones el hecho de que los promotores de lectura en el país enfrentan un doble reto: “Convertir en lectores autónomos capaces de escribir” a treinta millones de personas mayores de quince años, “alfabetos que no han rebasado los límites de la lectura utilitaria”, y ocuparse de que los menores de esa edad terminada su educación básica sean, “como resultado de esos diez o doce años pasados en las aulas, lectores autónomos, capaces de comunicarse por escrito con precisión y claridad”.
Nombremos algunos de los capítulos: Escribir es tan importante como leer, El buen promotor tiene que ser lector, Cómo elegir un texto para niños, Ilustraciones, Sentido y significado, ¿Hasta dónde hace falta comprender?
En relación con los dos últimos mencionados, el hecho de que gracias al sonido muchas veces el non sense, el sinsentido, pueda volverse sentido, y esta nota: “Lo importante no es entenderlo todo desde un principio: eso es imposible. Lo importante es hallar en lo que leemos suficiente sentido y significado para interesarnos en seguir leyendo.”
Un apartado entrañable es aquel en que Garrido hace una semblanza de su abuela lectora (en voz alta, en grupo) de los hermanos Grimm, donde se advierte que “el gusto por la lectura no se enseña”; “se transmite, se contagia”. Y, por otra parte, en un paréntesis, y esto reafirma la consigna de otro capítulo: “No es que leer sobre la lectura haga daño, pero no es lo primordial. Lo cardinal es que los promotores sean lectores.”
A diferencia del habla, hacia la cual como especie tenemos una disposición natural, “no existe hacia la escritura una prioridad biológica similar.” La segunda depende de la educación. De ahí la importancia de los promotores, que consistiría en hacer “crecer el número de lectores autónomos, capaces de escribir”.

Publicado en La Jornada Semanal

lunes, 24 de septiembre de 2012

La imprenta de Gutenberg

Johannes Gutenberg 1400-1468

El amor al libro impreso y el deseo de que viva y conviva con los dispositivos de lectura habidos y por haber, expresado por escritores, editores, impresores, libreros y lectores, va más allá de aferrarse al pasado, a la tradición, a lo seguro, a lo que ha probado durante más de cinco siglos su eficacia como medio de comunicación, como puente entre el pasado, el presente y lo que llamamos futuro (modificable según apliquemos lo aprendido, generalmente basado en libros).

El proceso de producción de libros impresos se ha simplificado de manera sorprendente. Entre las ventajas que la impresión digital ofrece sobresale el ahorro de papel y agua, por sólo mencionar dos recursos valiosos en tiempos de crisis ecológica. Pero quien no esté familiarizado con el mundo de las artes gráficas seguramente se sorprenderá de la revolución que constituyó el invento de la imprenta de tipos móviles.

The machine that made us (La máquina que nos hizo) es un documental para televisión de la BBC, conducido por Stephen Fry, que nos lleva a imaginar y conocer el mundo de Johannes Gutenberg, quien nació en Maguncia (Alemania) entre 1397 y 1404, pero oficialmente se dice que fue en el año 1400, en el seno de la familia Gensfleish (apellido que significa Carne de ganso), pero, como dictan las leyes (entonces desconocidas) del marketing, su padre adoptó el nombre de la casa en donde nació Johannes, es decir: zum Gutenberg (Buena montaña, según la traducción literal) y se lo heredó al hijo que lo hizo famoso. Hay muchas cosas que se ignoran en torno al inventor y su primera imprenta, lo que es innegable es que revolucionó en muchos sentidos la historia con la invención de esa máquina maravillosa, su legado está presente en cada impreso, independientemente de los avances tecnológicos.

Sería deseable que este programa de la BBC despertara la capacidad de asombro de quienes dan todo por sentado. Una hoja de papel parece insignificante para quienes tenemos acceso a ella pero la producción industrial o artesanal de papel obliga a la humildad. Lo mismo sucede con las fuentes. Ahora nos resulta sencillo elegir la fuente con la que escribimos en la computadora sin imaginar lo que significó crear los tipos móviles, montarlos de manera que contenido y forma dieran como resultado, después del proceso de entintado e impresión, la creación de arte al servicio del conocimiento. No en vano a las actividades involucradas con el diseño, edición, impresión y encuadernación se les conoce como artes gráficas, aunque en ocasiones llegan a ser artes "trágicas", cuando después de impreso salta un error.

En fin, deseo larga vida al libro impreso.



jueves, 20 de septiembre de 2012

El Día B, Día de la Bibliodiversidad, día de soltar libros


Este 21 de septiembre y siempre que puedas libera un libro en la banca de un parque, en el asiento del metrobús, del metro o de cualquier transporte público, sobre la mesa de la fonda en la que comes, en el puesto del mercado, en el sitio que se te ocurra, lo importante es que ese libro se tope con un lector y que ese lector se lo apropie en el más amplio sentido de la palabra, que lo haga suyo al leerlo, al hacerlo parte de su día y quién sabe, de su vida.
Esta acción independiente, desinteresada, sin necesidad de que haya alguna institución organizadora puede cambiar la vida de alguien.
Esta Aldea te invita a dejar por ahí uno o más libros, si quieres tomar una foto del lugar en donde lo soltaste o encontraste uno hazlo y si deseas compartirla te lo agradeceré y la publicaré en este blog.
Agradezco a Carlos Córdoba, quien desde Argentina, me hizo el favor de compartir la información sobre este día.



El Día B


El Día de la Bibliodiversidad, que llamaremos en adelante El Día B, se celebrará en distintos países el 21 de septiembre de cada año, a partir de 2010. Hemos elegido este día por motivos simbólicos: es el día de la primavera en el Hemisferio Sur. La Primavera evoca épocas templadas, variedad, contraste de colores, vigor, florecimiento, reverdecimiento, transición, amor, perfume, el anuncio de lo nuevo.
Si bien se trata de un día universal, se privilegia la posición del Sur, ya que una de las preocupaciones de la bibliodiversidad es enfrentar el sentido actual de la circulación del libro y las ideas -de Norte a Sur- e impulsar otros recorridos: de Sur a Norte, y en el Sur de manera transversal.
Llamar la atención sobre la circulación de los libros como objetos, como portadores de ideas, como bienes culturales, es la idea rectora de la acción que nos proponemos.
En Argentina, el Día de la Primavera se celebra el 21 de septiembre (con uno o dos días de anticipación a la fecha astronómica) al igual que en Chile y Bolivia. En esta misma fecha, los jóvenes argentinos festejan además el Día del Estudiante. En Perú, el 23 de septiembre se celebra el Día de la Primavera y la Juventud, en Paraguay también se celebran el Día de la Primavera y el Día de la Juventud pero el 21 de septiembre, y en México se celebra la llegada de la primavera el 21 de marzo junto al natalicio de Benito Juárez.







jueves, 13 de septiembre de 2012

Librería La Central de Callao, una apuesta por el libro impreso




Alessandro Baricco, Inge Feltrinelli, Mario Vargas Llosa y Jorge Herralde en la librería La Central de Callao / LUIS SEVILLANO

“Cuando yo era joven, las librerías no eran así…”, comentaba Alessandro Baricco junto a Mario Vargas Llosa en la inauguración de La Central de Callao. Quería decir el escritor italiano que no tenían cuatro plantas, no se podía comer, ni beber, y en pocas se podían encontrar los 70.000 volúmenes que decoran las estanterías del nuevo negocio que se inauguró en pleno centro de Madrid.

[...]

Alessandro Baricco aportó también su visión optimista. “El futuro está aquí dentro”, comentaba el autor de Seda. “Frente al invierno del alma que parece que vivimos, actos así nos demuestran que estamos ante una primavera”, aseguraba el italiano. “No hay que ver estos lugares como un granero, sino como la cosecha que recogeremos en unos meses”. El autor italiano, novelista, ensayista, crítico musical e impulsor en Turín de una escuela de letras, se mostró muy concienciado sobre el mensaje que actos así deben lanzar a los jóvenes. “Deben saber que aquí empieza algo, que no termina, que es necesario el optimismo para afrontar lo que para mí es una auténtica mutación cultural. No son muchos los intelectuales capaces de articular esto con lucidez. Muchos ven solo peligros, yo creo que estamos ante una gran oportunidad”.

Para leer la nota completa publicada en El País dar clic aquí.

Ver video de la librería.


lunes, 21 de mayo de 2012

Tres veces tres la mar, de Pedro Villar y Leonor Pérez

Tres veces tres la mar
Autor: Pedro Villar
Ilustradora: Leonor Pérez
México, Ediciones El Naranjo, México, 2012

Desde que conocí a Pedro Villar, primero virtualmente y por fortuna hace casi cuatro años en persona, siempre había deseado hojear sus libros, leerlos, releerlos y aun presumirlos con mis amigos. Gracias a su generosidad he tenido acceso a las versiones electrónicas de sus obras Miguel Hernández en 48 estampas, ilustrado por Pedro Villarejo, publicado por la editorial Libro de Notas y El Pastor de Nubes, ilustrado por Miguel Ángel Díez y publicado por Kalandraka.

Ahora gracias a que Ediciones El Naranjo publicó su libro más reciente y que ayer lo compré cuando visité el 2o. Festival del Libro Infantil y Juvenil en la UNAM tengo el enorme placer de abrazar, a unas cuantas semanas de salida de la imprenta, esta obra del poeta español Pedro Villar: Tres veces tres la mar, ilustrado por Leonor Pérez, en el que las palabras del poeta y las imágenes de la ilustradora, en delicada comunión, evocan uno de los encuentros más significativos en la vida, el encuentro con el mar.

Las ilustraciones, bellísimas, me dejaron el sabor de la nostalgia. La paleta de colores me condujo a un mar al atardecer, frío, ajeno al mar de las vacaciones en las más populares playas turísticas mexicanas en donde el sol abrasador imprime otros tonos a la arena, al agua, al cielo, a esa línea que se diluye donde mar y cielo se funden. Fue al leer la semblanza de la chilena Leonor Pérez cuando comprendí que la ilustradora plasmó en la obra su "gusto por los días fríos, sus colores tenues y la lluvia". ¿En cuántos mares dominan esas tonalidades de los paisajes marinos, cuántos niños vivirán la experiencia por primera vez de sentir un mar semejante al que nos presenta Leonor?

Desde la primera aparición de ese niño poeta, de espaldas al lector, sabemos que su mirada está atenta, fija, en el mar. A lo largo de la obra, niño y niña dirigen sus miradas al horizonte, al cielo vespertino, observan todo lo que su mar les ofrece, a veces entrecierran los ojos para escuchar sus secretos.

El barco en el que navego
es un barco sin motor,
tiene por velas los libros
y de aventura el timón,
por rumbo lleva una estrella
que me guía el corazón.


Los grandes amores de Pedro están presentes en su poesía: los niños, las palabras, los libros, la naturaleza. Los niños son los más anhelados lectores para este maestro que seduce con su sencillez a quienes lo leen, a quienes tienen la fortuna de escucharlo de viva voz en un recital. Vayamos de la mano del poeta, de los niños a un encuentro único y memorable con el mar.

Abrazo este libro poblado de mensajes enviados a destinatarios ávidos de historias, abrazo este libro impregnado de sonidos, olores, texturas y sabores de mares vistos y por descubrir.

* *
Pedro Villar dice: "Nací en Almansa, España, un pueblo con un fascinante castillo en la llanura de La Mancha. Cuando tenía seis años mis padres me llevaron a ver el mar, me quedé sin palabras, silencioso como un pez, mudo de contemplar tanta hermosura".

Leonor Pérez dice: "Nací en Santiago de Chile una tarde de invierno... Aprendí a hablar desde los colores, con un pincel y el corazón... y aprendí a dibujar la montaña en invierno y en verano, una y otra vez".




sábado, 5 de mayo de 2012

Segundo festival del libro infantil y juvenil, UNAM

19 y 20 de mayo en la explanada de Universum, Museo de las Ciencias

Segundo festival del libro infantil y juvenil UNAM

El Instituto de Investigaciones Filológicas (IIFL) de la Universidad Nacional Autónoma de México, con la colaboración de la Coordinación de Humanidades, el UNIVERSUM Museo Universitario de las Ciencias, Difusión Cultural UNAM y Dirección General de Atención a la Comunidad Universitaria; con la participación del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, el Gobierno del Distrito Federal y la Secretaría de Cultura del DF, organiza el 2do Festival del Libro Infantil y Juvenil UNAM.
Este festival nace en el IIFL, en donde desde hace dos años, el tema de la lectura y la literatura para niños
y jóvenes se ha trabajado desde diversos espacios abiertos al público en general, tales como los diplomados:
La literatura infantil, una puerta a la lectura, Lectura en primera infancia y Estrategias de lectura a partir del libro álbum.
Durante dicho evento se contará con la presencia de reconocidas editoriales, quienes traerán lo mejor de su acervo y sus más recientes publicaciones, para el público que desee adquirirlas.
También CONACULTA ofrecerá el espacio infantil “Bebés en biblioteca” que consiste en estimular la
expresión y la comunicación de cada niño a través del lenguaje y el uso de los libros.
En esta segunda versión, Difusión Cultural UNAM participará con el Carro de comedias, el cual es unproyecto de la Dirección de Teatro con divertidas adaptaciones contemporáneas de textos clásicos. Los asistentes podrán disfrutar además, de un ciclo de cine y la exposición itinerante sobre los cien años de la UNAM.
En un ambiente festivo, los niños y sus familias tendrán la oportunidad
de participar en espectáculos artísticos alrededor de los libros, como cuentacuentos, conciertos, teatro y cine; además de que podrán convivir con autores, editores, ilustradores y participar en múltiples talleres y presentaciones de libros. También habrá un concurso de cuento: “Las plumas de Filoberto” en el que podrán participar escritores de entre 10 y 17 años.
El Festival se llevará a cabo los días sábado 19 y domingo 20 de mayo en un horario de 10:00 a 18:00 horas, en la explanada del UNIVERSUM Museo Universitario de las Ciencias, ubicado en el
Circuito Cultural de Ciudad Universitaria.

Más informes en el Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM, al teléfono 5622-7497

lunes, 23 de abril de 2012

Los fines y ¿el final del libro... impreso?

Uno de los célebres anuncios espectaculares de librerías Gandhi


El libro, ese objeto que desde el ejemplar más antiguo (Sutra del Diamante, datado el 8 de mayo de 868), ha evolucionado en sus formatos, formas de producción, distribución, catalogación, apropiación, escritura y lectura, parece condenado a desaparecer por completo o al menos como el popular vehículo de educación, información y recreación para las sociedades, destinado a dar voz a las culturas que se han valido de él para registrar los más diversos acontecimientos culturales (en el sentido más amplio del término, es decir, de toda índole) y por tanto a mantener la memoria y proyectar el futuro; a contener leyes, descubrimientos y enseñanzas; a servir de soporte a obras artísticas como la poesía y la narrativa, a difundir las artes plásticas, la música, la fotografía, el cine; como artículo de entretenimiento y diversión...


Y aunque el fin último del libro es que el lector lo lea, generando en él una amplia gama de experiencias, incluso sensaciones y, que satisfaga y aun supere expectativas, el libro impreso sirve para muchos propósitos, por lo pronto se me ocurre que es un magnífico acompañante en todo momento y lugar. Llevar un libro en la bolsa, bajo el brazo, en la mano, cuando sabemos que el trayecto en transporte público, la estancia en una sala de espera o en la larga fila del banco o de una institución pública será prolongada es una gran idea, si nos sumergimos en sus páginas el tiempo pasará volando, aunque hay ocasiones en que no tenemos oportunidad de abrirlo, porque, como si se tratara de un talismán, un libro es como un paraguas, cuando lo llevamos no siempre lo necesitamos. Los libros impresos son excelentes elementos de decoración y ofrecen temas inagotables de conversación. Aunque quizá uno de los usos más comunes es el de soporífero, no falta quien lo use para equilibrar muebles o como proyectil.

Quienes amamos los libros recibimos emocionados cuando alguien tiene el buen gusto de regalarnos uno (a menos que se trate de un "roperazo").

Desde hace ya muchos años se habla aquí y allá del final del libro impreso, como un hecho casi impostergable e inevitable. Sólo el tiempo, espero que muy lejano, dirá si el destino del libro impreso es su desaparición, en el sentido de que ya ninguna editorial grande o pequeña, industrial o artesanal y ni siquiera una pequeña imprenta esté interesada o de plano tenga prohibido por decreto imprimir más libros a partir de cierta fecha.

Entre otras, el libro impreso está condenado por las siguientes razones:

Ecológicas. Debido a que, dicen algunos, es un imperativo cuidar los árboles y disminuir la fabricación de papel destinado a la impresión de libros (claro que no dicen ni pío cuando se trata de folletería, catálogos y todos los impresos propagandísticos y publicitarios que nos inundan por toneladas).

Tecnológicas. Es más fácil publicar libros electrónicos.
Económicas. Adiós a los inventarios, a los grandes almacenes, estanterías y librerías en donde los libros ocupan grandes espacios, lo que a las editoriales les viene bien, aunque no a los trabajadores ni a los consumidores que deben hacer la inversión inicial del dispositivo electrónico.
Logísticas. Distribuir libros electrónicos no se compara con la distribución de impresos.
Políticas. Es más fácil sacar de circulación en línea un libro molesto por el tema o por haber sido escrito por un autor incómodo al sistema que organizar una quema de libros en una plaza pública.

El libro es noticia cuando se reconoce, por ejemplo, que en México se lee poco (2.9 libros al año) o se anuncia que "en 2018 los libros electrónicos en cualquiera de los formatos imaginables superarán en volumen de negocio a los herederos de la galaxia Gutenberg". Pero también cuando algunos ejemplares son subastados por millones de dólares, como ocurrió recientemente con la primera edición de Pájaros de América, de John James Audubon, publicado en el siglo XVIII, vendido en 7,9 millones de dólares, en una subasta celebrada en Nueva York.



Es cierto que en México se lee poco, a pesar de que se producen anualmente millones de ejemplares de libros de texto, informativos y literarios para su distribución gratuita, a nivel nacional, en escuelas y bibliotecas (Libros del Rincón); la Red Nacional de Bibliotecas Públicas ofrece un acervo importante en libros impresos y digitales; se comercializan miles de ejemplares a precios muy bajos en ocasiones especiales, como en el Remate de Libros que se organiza en el Auditorio Nacional, se celebran ferias del libro escolares, regionales e internacionales en toda la república, como la FIL de Guadalajara. ¿A qué se deberá que los libros no encuentren lectores?

Lo importante, en cuanto al libro, no debería ser apostar por los impresos o los digitales (sabemos que ambos pueden convivir en paz, como lo hacen los demás medios, no obstante lo amenazante que resultó la radio para la prensa o internet para todos los medios de comunicación), sino por la escritura, la lectura y aun por la autoedición. Todo ello podrá redundar en la educación, la construcción de sociedades más y mejor informadas, capaces de tomar decisiones, asumir sus responsabilidades y defender sus derechos.

En fin, ahora que es Día Mundial del Libro y todos los días, celebremos la escritura, la edición, la publicación, la adquisición, la consulta, el obsequio, el intercambio, la lectura de libros.


miércoles, 18 de abril de 2012

Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor 2012





El 23 de abril marca el aniversario de las muertes de los escritores William Shakespeare y Miguel de Cervantes, también es la fecha designada por la UNESCO para celebrar el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, con el fin de promover la lectura y proteger la propiedad intelectual.
El organismo de la ONU ha decidido dedicar el Día Mundial del Libro 2012 a las traducciones, coincidiendo con el 80 aniversario de la base de datos Index Translationum, que contiene información sobre traducciones publicadas, proporcionada por bibliotecas nacionales, traductores, lingüistas, investigadores y bases de datos de todo el mundo.

El Index fue creado en 1932 por la Liga de Naciones y es el programa más antiguo impulsado por la UNESCO. De hecho, tiene más antigüedad que la organización, que fue fundada en 1946.

En la actualidad la base de datos es electrónica y contiene más de dos millones de entradas referentes a medio millón de autores y cerca de 80.000 editoriales del mundo.

La base de datos muestra que el francés, el alemán y el español son las lenguas a las que más se traduce, y que los autores más traducidos son Agatha Christie, Julio Verne y Shakespeare.

Información obtenida de la página de la UNESCO.