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jueves, 6 de mayo de 2010

Una tarde con Mercedes Calvo y María García Esperón


 Mercedes y María frente a una exposición fotográfica
dedicada al estado de Michoacán, en Paseo de la Reforma

Hoy tuve el enorme gusto de compartir una tarde deliciosa con dos poetas poetas, galardonadas con el Premio Hispanoamericano de Poesía para Niños, que otorgan la Fundación Letras Mexicanas y el Fondo de Cultura Económica. Ellas son la uruguaya Mercedes Calvo, autora de Los espejos de Anaclara, obra con la que obtuvo el premio en 2008, y la mexicana María García Esperón, quien con Tigres de la otra noche lo recibió en 2005.

Lo de poetas poetas, aclaro, es porque alguien preguntó a Mercedes ¿usted es poeta poeta o sólo escribe para niños?

Que sean las letras de Mercedes las que contesten:

Tengo un problema con los relojes
que aún no he podido solucionar.
Dice mi madre que el tiempo es oro
siempre se escapa, vuela y se va.
Si hoy yo no atrapo ese tesoro
ya no se puede recuperar.
Vuelan los meses
vuela la vida 
y mi reloj
tic - tac
tictac
Tic - tac
proclaman
serias agujas 
el tiempo vuela 
¡a trabajar! Pero sé yo
que otra voz habla en el reloj.
Me habla de un tiempo para soñar
que no se pierde pues siempre está
y aunque lo use y lo vuelva a usar.

Y ya que de poesía se trata, aquí va una probada de la de María:
Tigre,
dame una manita
de gato.
Quiero salir
a probar este mundo
a la carrera.
No podría hacerlo sin ti.
Afuera
están los chicos grandes,
las materias desconocidas
la maestra y los policías.
No es que tenga miedo:
sólo un poco de precaución,
que no es del todo mala.
Pero si me das algo tuyo...
algo simbólico,
no te asustes.
No quiero tu piel,
ni tus colmillos,
ni siquiera tu rugido
metido en un pañuelo.
Si acaso,
tigre mío,
quiero una mano,
una manita de gato.

Mis amigas poetas poetas, quienes escriben con el mismo amor, talento y respeto para niños, jóvenes y adultos, me regalaron una tarde memorable en la que durante la comida, sobremesa y paseo por Reforma surgieron los nombres de amigos comunes a quienes admiramos y queremos (y no menciono por temor a omitir algún nombre).

Aprovecho para recomendar la lectura de los estudios que otra gran amiga, Anabel Sáiz Ripoll, ha dedicado a Mercedes y María y publicado en la revista literaria Arena y Cal.

Feliz estancia en México, Mercedes, deseo que muy pronto tengamos otra obra tuya. De María sabemos que próximamente estará lista Copo de Algodón.