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viernes, 26 de noviembre de 2010

Felicitaciones a La Aldea por el primer aniversario

 
 
María Eugenia: Desde Colombia te envío una felicitación, que la vida permita seguir con este sueño tan lindo que aporta tanto a los que vivimos de los libros.
Un gran abrazo cargado de letras, amor y conversación.
MARIELA GUERRERO VELEZ
Directora Fundación QILQAY

Querida Maria,

Congratulaciones por este hermoso aniversario de la revista electronica Aldea de las Letras! Es maravilloso de verdad tener un puente de comunicacion tal valosa y importante.
Espero que Aldea de las Letras sera muchos años una presencia viva y valosa en el aldea global de la cultura y espiritualidad! Cien años de obra multicultural!
 

Un abrazo muy carinoso de todo el equipo redaccional, 
Daniel D., editor de HLC y amigo de Aldea de las Letras


Un aniversario feliz para Hilaria y para ti.
Que la Aldea de las Letras permanezca incólume
Ahora y siempre
Con todos sus habitantes reunidos
Alrededor de los dos oficios esenciales del hombre:
Escribir y Leer.

Querida y respetada María Eugenia: 
Ojalá yo pudiese corresponder en algo a todas tus gentileza y enseñanzas. Desde que te conocí en la Aldea de Letras me di cuenta de la importancia que representas para la defensa de nuestro idioma. Tu generosidad además me llenó de alegría, no solo por el envío del libro y su mensaje, sino también por ese bello gesto de extender tu mano hacia nosotros, los terceros, que deambulamos por los caminos del leer y del escribir. Bien dice el refrán: todos los caminos conducen a la aldea.
¿Recuerdas la historia aquella, del novelista de ciencia ficción, del país donde el déspota ordenó, a los bomberos, quemar todos los libros? Sus habitantes, para conservar el conocimiento, se aprendieron de memoria uno a uno los libros que habían leído y luego se los contaban entre sí y al termina exclamaban: “ Cada día somos más”.
Al leer tu artículo sobre la supresión de las letras “ll” y “ch” y rememorar la defensa de Hilaria por la H y conocer que aunque muda, su silente sonido sigue melodioso en nuestras conversaciones, lecturas y pensamientos, me maravilló encontrar que personas como tú siguen en la ardua lid de hacer respetar la existencia de todas y cada una de las letras. ¿Cómo podríamos salir en defensa de animales en peligro de extinción, si dejamos que destruyan su existencia al eliminar las letras que los conforman? Difícil salvar a una bayena si no podemos visualizarla al nombrarla. La negación de Pedro pierde su efecto al no lograr que el canto del gayo nos estremezca al amanecer.
Y si permitimos que el grueso muro del olvido silencie a la H, ¿cómo podremos recordar los patios de aquellas casas viejas de ayer  teñidas del color de la umedad? ¿Las llaves ya no tintinearan cosidas al halda de las matronas? ¿Será que de pronto los argentinos dejarán de existir? El hombre de Venezuela convertido en “aves” alzará el vuelo y su pueblo recobrará su honor y su humildad. Bueno, eso no me parece tan malo.
Luego de la “ll” y de la “ch”, a quién le tocará el turno. La Q podría ser suplantada por la K, aun cuando dudo que el sabor del keso sea igual de delicioso al que aprendimos a degustar en tiempos más keridos.
No sé que podrá pasar si tú, Hilaria y las demás personas defensoras,  no logran ser escuchadas. Siento temor que en otro momento de despotismo, los represores vistiendo botas militares, arrojen a la singular  Z a la dehesa, para que sea devorada por los sopilotes.

El orror entonces será berdadero.
¡Qué viva la h, carajo!

Beatriz Lopez de Ayala
Cuentos y Relatos Breves.



FELICIDADES, desde mi rincón de León, junto a a los "AMIGOS DE PAPEL",,,,
"letras unidas,
esto es la Guerrra
alzar vuestras 
voces diminutas
formando largas cadenas
de brillantes poemas
que nadie os quite
vuestro lugar en la ALDEA
de la LENGUA" 
hasta pronto.
ASUNCION

No he podido resistir la tentación de compartir los mensajes enviados por correo electrónico de amigos de la Aldea y de esta aldeana. Muchas gracias por ser tan atentos y por haber dedicado su tiempo para escribir estas líneas tan valiosas.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Revista Horizonte Literario Contemporáneo, en Suite 101

Revista Horizonte Literario Contemporáneo

13-oct-2010 María Eugenia Mendoza Arrubarrena
Grupo de trabajo HLC - Daniel Dragomirescu
Grupo de trabajo HLC - Daniel Dragomirescu
Esta revista independiente, creada por el escritor y periodista rumano Daniel Dragomirescu, es un magnífico escaparate para escritores de todo el mundo.
Hace dos años surgió en Rumania la revista "Orizont Literar Contemporan" ("Horizonte Literario Contemporáneo").
Esta revista es producto del esfuerzo y perseverancia de Daniel Dragomirescu, quien "hizo realidad su sueño de juventud", según palabras de Mihai Cantuniari, director de la revista.

Un poco de historia

En sus inicios, "Horizonte Literario Contemporáneo" publicaba únicamente trabajos de poetas y escritores rumanos, en su idioma, pero poco a poco, gracias al interés que ha despertado en escritores y periodistas de otras latitudes, se ha convertido en una ambiciosa propuesta multicultural con textos en rumano, inglés y español.

Leer más en Suite101: Revista Horizonte Literario Contemporáneo http://www.suite101.net/content/revista-horizonte-literario-contemporneo-1a-parte-a26066#ixzz12IVEhxsc

jueves, 11 de noviembre de 2010

Horizonte Literario Contemporáneo: un proyecto multicultural

Daniel Dragomirescu y grupo de colaboradoras

Por María Eugenia Mendoza

Para el periodista y escritor, originario de Vaslui, Rumania, la creación, hace dos años, de la revista Orizont Literar Contemporan (Horizonte Literario Contemporáneo) "es un sueño hecho realidad"; así lo señaló el director de esta publicación bimestral, el poeta rumano Mihai Cantuniari, en el "Proemio a las Pasiones según Daniel", publicado en el número de mayo-junio de 2010.

En estos dos años, con 19 números publicados (la portada de la izquierda es la correspondiente a septiembre-octubre de 2010) y distribuidos en varios países, la revista ha evolucionado de una publicación local en rumano a una multicultural bilingüe, pues muy pronto incorporó textos en inglés, gracias al apoyo de la poeta de origen australiano y residente en Londres, Katherine Gallagher y del equipo de traductores encabezado por la maestra Lidia Vianu, de la Universidad de Bucarest. A partir de este año muchos de los textos escritos originalmente en español se publican en nuestra lengua, traducidos al rumano y al inglés.

Daniel Dragomirescu, dinámico Redactor en Jefe de la revista, ha convocado a escritores de la Unión Europea, Estados Unidos, México, Argentina, Brasil, Chile, India, Israel, Nepal, Nigeria, Kenya y Japón para difundir su obra en la revista impresa y en el sitio web Contemporary Literary Horizon y, como lo hace este colectivo Voz y Mirada, tender puentes de comunicación  y colaboración entre lectores y escritores de todo el mundo.

No puedo dejar de agradecer a Daniel Dragomirescu por haberme invitado a formar parte de este proyecto, que me ha permitido conocer la obra de personas generosas y muy talentosas, así como disfrutar la indescriptible emoción de ver publicados textos de mi autoría en los tres idiomas.

En nombre de Daniel Dragomirescu invito a los miembros del colectivo Voz y Mirada a que conozcan el proyecto y se sumen a él.
Publicado originalmente en Voz y Mirada, 10 de noviembre de 2010.

martes, 21 de septiembre de 2010

La crónica de un mundo perdido. Novela de escritor rumano Daniel Dragomirescu

     ENCADENADO POR LA LEY

     En un día soleado al principio del otoño de 1950, cuando toda Rumanía estaba esperando la llegada de los americanos con la respiración entrecortada, y los días del régimen de Groza-Dej parecían más contados que nunca, Stelian Teodorescu, ex inspector en el Instituto de la Cooperación, retirado antes del final de la guerra y avencidado definitivamente en el campo, recibió inesperadamente una carta de Bucarest por la cual se le comunicaba que, puesto que poseía diez hectáreas de terreno, las cuales labraba con „brazos de asalariados”, el Ministerio del Trabajo y de las Previsiones Sociales, mediante una comisión especialmente constituida, había tomado la decisión de dimitirle el derecho a una pensión.

     Después de plegar el documento, con la cara pálida, Stelian Teodorescu miró a su mujer sin decir una palabra, se levantó lentamente de la silla y salió de la casa. Por primera vez en mucho tiempo sentía imperiosamente la necesidad de echar bocanadas de humo de un cigarillo, pero como había dejado de fumar antes de llegar a ser un fumador empedernido, estuvo satisfecho con respirar profundamente el aire fresco de la noche. Se encaminó a paso ligero hacía el cercado de la calle. Inclinando la cabeza, saludó a un vecino, quien estaba en frente de la puerta y parecía que estaba esperando a empezar una conversación con alguien, después se encaminó hacia atrás del corral donde estaba la construcción sólida de un granero, lleno hace mucho tiempo, pero que llegó a ser innecesario en los últimos años, desde que se habían instituido las cuotas agrícolas obligatorias. De paso, su mirada se detuvo en el baldío de al lado donde hace no mucho tiempo se había erguido la casa paterna de Fănel Trifu, un mozo entrado en años, sin padres, quien dilapidó de un día para otro la poca fortuna que tenía y quien había desaparecido en alguna parte de Bucarest. En su momento, el nuevo dueño se había dado prisa en echar a tierra la casa en ruinas, pero no parecía tener ninguna intención de construir una nueva en su lugar por razones solamente suyas.

     ÎNLĂNŢUIT DE LEGE

     Într-o zi însorită de la începutul toamnei anului 1950, când toată România aştepta cu sufletul la gură venirea americanilor, iar zilele regimului Groza-Dej păreau mai numărate decât oricând, lui Stelian Teodorescu, fost inspector în Institutul Cooperaţiei, retras din activitate înainte de sfârşitul războiului şi stabilit definitiv la ţară, îi parveni pe neaşteptate o scrisoare de la Bucureşti, prin care i se aducea la cunoştinţă că, întrucât era posesorul a zece hectare de pământ, pe care le lucra cu „braţe salariate”, ministerul zis al muncii şi al prevederilor sociale, prin intermediul unei comisii special constituite, luase decizia de a-i anula dreptul la pensie.

           După ce împăturise la loc documentul, palid la faţă, Stelian Teodorescu îşi privise soţia fără să spună nimic, apoi se ridicase încet de pe scaun şi ieşise afară din casă. Pentru prima dată după multă vreme simţea imperios nevoia de a pufăi dintr-o ţigară, dar cum se lăsase definitiv  de fumat înainte de a deveni un fumător inveterat, se mulţumi să tragă adânc în piept aerul răcoros al serii. Cu paşi lipsiţi de grabă se îndreptă spre gardul de la drum. Răspunse cu o înclinare din cap la salutul unui vecin, care stătea în faţa porţii aşteptând parcă să înceapă o conversaţie cu cineva, apoi o apucă înapoi spre partea din dos a curţii, unde se înălţa construcţia solidă a unui pătul, plin pe vremuri, dar devenit aproape de prisos în ultimii ani, de când fuseseră instituite cotele agricole obligatorii. În treacăt, privirile îi căzură pe locul viran de alături, unde până de curând se înălţase casa bătrânească a lui Fănel Trifu, un flăcău tomnatic fără părinţi, care peste noapte îşi vânduse bruma de avut şi îşi făcuse pierdute urmele pe undeva prin Bucureşti. La rându-i, noul proprietar se grăbise să dărâme ruina de casă, dar nu se arăta deloc grăbit să construiască alta, din motive numai de el ştiute.
* * *

Estos fragmentos de la novela del escritor rumano Daniel Dragomirescu los reproduzco con la autorización del autor.

Daniel es Editor en Jefe de la revista "Orizont Literar Contemporan" ("Horizonte Literario Contemporáneo) y creador del blog Contemporary Literary Horizon, en donde pueden seguir leyendo estos textos en español y rumano.


domingo, 5 de septiembre de 2010

Horizonte Literario Contemporáneo (Orizont Literar Contemporan) número 4, julio - agosto 2010

Anul III - Nr. 4 (17) JULY-AUGUST 2010 - 60 pagini- 
Revistă independentă de cultură contemporană
Director: MIHAI CANTUNIARI  Redactor-şef: DANIEL DRAGOMIRESCU

Este fin de semana recibí el número más reciente de la revista multicultural Horizonte Literario Contemporáneo, que en su portada y en el interior contiene fotografías de algunas obras de Vincent van Gogh, a 120 años de su muerte.

En este número podemos leer textos de:

Daniel Dragomirescu, Mihai Cantuniari y Roxana Dragusin (Rumania); Susan Richrdson y Carolina Gill (Gales, Reino Unido);  Peggy Landsman (Estados Unidos); Romulus I. Olariu (Rumania); Donald Riggs (Estados Unidos); Raymond Walden (Alemania); Chris Kinsey (Reino Unido); Ajay Gautam (India); Iorgu Gălăţeanu (Rumania); Galina Nicolova (Bulgaria); Burt Rashbaum (Estados Unidos); Deborah Ann Erdmann (Estados Unidos); Marius-Andrei Zbârnea (Bucharest, Rumania); Nazia Mallick (India); Wayne Visser (Reino Unido - Sudáfrica); Abiola Olatunde (Nigeria); Francisco Brotons (España); María Eugenia Mendoza (México); Byron Beynon (Reino Unido); Marina Centeno (México); Paul Sutherland (Reino Unido); Jany Cortés Névez (Chile); Luminiţa Scotnotis (Rumania).
Comparto fragmentos de algunos de los textos. El primero escrito en rumano y traducido al español (por Diana Dragomirescu) y los tres siguientes escritos en español y traducidos al inglés y al rumano.
Daniel Dragomirescu, Mihai Cantuniari y Roxana Dragusin

Informamos a nuestros fieles lectores y a todos los interesados que desde el 14 de julio de 2010 nuestra revista “Horizonte Literario Contemporáneo” dispone de una sede nacional en Bucarest, ubicada en Avenida Moşilor Núm. 88, sc. B, et. 5, ap. 49, sector 3, código postal 030152, of. postal núm. 37, teléfono 040072 / 8215308.
La fecha tentativa que teníamos, 31 de mayo de 2010, tuvo que posponerse, aunque sólo por un mes y medio. Este hecho demuestra que tenemos la determinación y la capacidad para hacer realidad nuestros planes, aunque haya involucrado muchos sacrificios e incluso la pérdida de colaboradores y amigos cercanos a nuestro proyecto cultural, quienes perdieron la fuerza ante los múltiples obstáculos y terminaron por abandonarlo. Por fortuna, su lugar ha sido ocupado por otros buenos colaboradores y el número de amigos y de quienes apoyan nuestro proyecto multicultural ha ido creciendo.
[...]
Seguiremos haciendo todo lo necesario para la construcción de la Fundación. Las gestiones ante las autoridades son largas, costosas y penosas a causa de la excesiva burocracia que impide el funcionamiento normal de la sociedad rumana.
Exhortamos otra vez a las personas que apoyan nuestro proyecto cultural y a todos los interesados en unirse a él, conscientes de que enfrentamos un periodo marcado por la crisis económica, moral, cultural y espiritual, a que sigan confiando y aportando su apoyo moral y financiero para el logro de nuestros objetivos. Cualquier contribución económica será bienvenida y apreciada.
Los donativos y subsidios pueden ser enviados vía Western Union a la dirección: Dragomirescu Daniel-Florian, str. N. Bălcescu, nr. 77, sc. B, et. 4, ap. 32, cod 730131, Vaslui, Romania-Uniunea Europeană o vía PayPal a la dirección electrónica: biggyshor@gmail.com
Bucarest, 17 de julio de 2010
SOLO
(Fragmento)
Francisco Brotons
...
Oigo el tic-tac del minutero,
camino lento,
con dolor
acuso el movimiento;
donde el tiempo corre y pasa.
Hablo de recuerdos,
los que fueron y son,
los que son lo que fui,
lo que soy.
No me veo en el espejo,
no meencuentro enla foto.
El tiempo es gris/arrugado
flácido triste,
es sabio/alejado,
abstraído, aislado,
desconocido...
Solo,
mueren mis recuerdos,
muero en mis recuerdos.

SOLOS
Marina Centeno

Descienden suavidades espontáneas
en sílabas perfectas de lo "tuyo" a lo "mío

Todo llega -arrebatado y frío-
como el río que desemboca
por retorcidas grietas que se esperman

Al acampar los ratos

dónde pone la lagrima su espada
si la vida se abre en el abismo
envueltos -tú y yo- en colores citadinos
Caen las horas
cuando se gastan las preguntas
y una estrella en todo el firmamento
para saciar instintos
SOLDADO
Jany Cortés Névez

Poco a poco comienza el grito que derrumba el alba, tienes que correr porque te alcanzarán las nubes, tienes que despertar porque es tu deber el mirar hacia el horizonte, el huir no te ayudará en nada, el merecer la muerte esperará para un nuevo día, comete los errores que quieras, porque cada día es una nueva oportunidad, roe los miedos, cosecha valentía, soldado de piel agria, de piel asustada... Somos soldados del nuevo mundo, somos alimento de los cobardes, somos ayuda para vencer el demonio de la pesadez, somos soldados de las palabras.
Mi colaboración en este número es Mensajeros, publicado en esta Aldea en mayo, con motivo del Día de las Madres.

lunes, 19 de julio de 2010

Orizont Literar Contemporan número 3, mayo-junio 2010

Anul III - Nr. 3 (17) MAI - JUNIE 2010 - 60 pagini- 
Revist ă independent ă de cultur ă contemporan ă
Director: MIHAI CANTUNIARI  Redactor-şef: DANIEL DRAGOMIRESCU
Si las cosas en nuestro país fuesen tan buenas como
la Revista de Daniel, otra harina se molería en el molino
y estaríamos todos mejor.
Mihai Cantuniari

Acabo de recibir el número 3 de la revista Horizonte Literario Contemporáneo, que ahora en la portada presenta una fotografía de Gabriel Dimisianu, quien, de acuerdo con información proporcionada por Daniel Dragomirescu para publicarla en esta entrada, "nació en 1936, en Braila, Rumania, es un apreciado crítico literario, autor de numerosos libros de crítica e historia literaria, ex director adjunto de ROMANIA LITERARA/RUMANIA LITERARIA, la más importante revista de los escritores de Rumania y colaborador honorífico de CHMagazine".

En el presente número de esta revista multicultural se publican textos de:

Mihai Cantuniari (Rumania); Anna Rossell Ibern (España); Elo Viiding (Estonia);  Marius Ştefan Aldea (Rumania); Khem Guragain (Nepal); Romulus I. Olariu (Rumania): Mike Essig (Estados Unidos); Marina Centeno (México); Donald Riggs (US) Alexander Kudera (US); Daniel Dragomirescu (Rumania); Rudy Spillman (Israel); María Dolores García Pastor (España); Ştefan Ion Ghilimescu (Rumania); Elisabeta Isanos (Rumania); Rita Dahl (Finlandia); María Ruiz Ortiz (España) y Oana Streinu Cercel (Rumania).

Me da mucho gusto advertir que buena parte de los textos fueron publicados en rumano, español e inglés, como el escrito por Mihai Cantuniari, director de la revista,  titulado "Proemio a las Pasiones según Daniel", del cual ofrezco un fragmento:
A la mitad del año 2008, el antiguo sueño de la juventud de Daniel [Dragomirescu], de convertir un hoyo de leones -cueste lo que cueste- en una Revista literaria independiente se hizo realidad solamente gracias a él, y la publicación se abrió a la vida preparada, armada, tal como Minerva en la cabeza de Júpiter. Desde entonces en adelante no hizo más que leudar, crecer, enriquecerse con nuevas rúbricas, nuevos colaboradores y corresponsales.
Tan sólo esto y ya es una maravilla. Cuando todo parecía ir de caída, cuando todo se derrumbaba en la "república de las Letras", cuando ya muy pocos leían, cuando casi te daba vergüenza decir que escribes, este vasluyano* tenaz y laborioso, altisonante y convincente, abría nuevos horizontes cooptando unos traductores de valor del equipo de talentos de la señora Vianu, en frente con el ángel bueno de la Revista, Alina.
 Daniel Dragomirescu

Este número se complementa con "El Boletín del Autor", en el que el escritor español Pedro Javier Martín Pedrós conversa con Víctor Morata Cortado. En entradas futuras compartiré fragmentos de esta plática, así como de poemas, ensayos y cuentos de la revista.

Por lo pronto invito a los visitantes de esta Aldea a conocer y apoyar el trabajo de Horizonte Literario Contemporáneo.

*Originario de Vaslui, ciudad del norte de Rumania.


martes, 22 de junio de 2010

"Se ponchan llantas gratis", en español, rumano e inglés, cuento publicado en la Revista Orizont Literar Contemporan


Anul III - Nr. 2 (16) APRILIE 2010 - 60 pagini- 
Revist ă independent ă de cultur ă contemporan ă
Director: MIHAI CANTUNIARI  Redactor-şef: DANIEL DRAGOMIRESCU

Hace una semana llegó desde Vaslui, Rumania, un sobre que contenía el número más reciente de la revista multicultural Horizonte Literario Contemporáneo. Aunque Daniel Dragomirescu me avisó el día que la envió y en la entrada del once de mayo del blog Contemporary Literary Horizon ya había leído el índice, al tener en mis manos el ejemplar en donde se incluye el cuento* "Se ponchan llantas gratis", en español (“Se pun jenţi pe gratis”), en rumano y (“We waylay rims for free”) en inglés, la emoción fue indescriptible. ¡Un texto mío traducido a dos idiomas!, para mí ha sido fantástico.

Los créditos de traducción aparecen en la página de la versión en inglés: Translator: Ana Luţaş y Proofreader: Cristina Costin. En la contraportada veo que Ana es una de las traductoras de español y Cristina de inglés.

Cuando envié este cuento a Daniel, sólo para que conociera algo de mi trabajo, él ofreció mandarlo a la Universidad de Bucarest para que lo tradujeran, además en ese momento me invitó a ser colaboradora de la revista y más recientemente a apoyar a la Fundación Multicultural “El Horizonte Literario Contemporáneo”. Agradezco a Daniel y a todo el equipo de la revista su amabilidad y profesionalismo. Deseo que todos los proyectos sean muy exitosos.

En este número se publican textos de:

Daniel Dragomirescu (Rumania), Charles Johnson (Reino Unido), Lidia Vianu, Ioana Leronim (Rumania), María Eugenia Mendoza (México), Peggy Landsman (Estados Unidos), Byron Beynon (Reino Unido), Pradeep Beedawat (India), Deborah Erdmann (Estados Unidos), Iliya Bolotyansky (República Checa), María Dolores García Pastor (España), Ion Lazu (Rumania), Alfredo Lavergne (Chile), Marius Ştefan Aldea (Rumania), Biola Olatunde (Nigeria), Caroline Gill, David Gill (Reino Unido), Alan Segal (Estados Unidos), Bogdan Cazacu (Rumania), Donald Riggs, Alexander Kudera (Estados Unidos), Leonard Ciureanu (Rumania), Miguel Angel de Boer (Argentina), Efigenia Coutinho (Brasil), Nancy Hawker (Canadá), Sayumi Yokou (Sri Lanka) y Marcela Meirelles (Uruguay).


Se ponchan llantas gratis
María Eugenia Mendoza Arrubarrena
Ciudad de México
Algún placer habrá experimentado al ver que la grúa se llevaba mi carro, que, bueno, es cierto que dejé frente a su entrada, pero sólo fue por el tiempo que me llevó ordenar, pagar y recibir un café en la tienda de la esquina. No sé qué conexiones tenía, pero al día siguiente me enteré que ningún carro permanece estacionado ahí más de un minuto. Y eso que ni carro tenía.
Yo estaba furiosa. Ella, parada en la entrada, retadora, esperaba mi recriminación. Su discurso fue breve.
–El letrero es una advertencia, a menos que  no sepa leer. Si es el caso dice: “No estacionarse, se usará grúa”.
¿Qué podía responder a tanta elocuencia?
–¿Sabe a dónde se lo llevaron? –, fue lo único que se me ocurrió. Extendió un papel con el domicilio del corralón y los requisitos para reclamar el auto.
Tomé el papel, era obvio que disfrutaba el momento. La miré a los ojos. Mantuvo la mirada. Desvié la vista y sólo en ese momento me percaté de que su cochera no era tal, era un recibidor. Un enorme perchero de pedestal, con una base para paraguas, estaba dispuesto en la entrada, una mesa con un florero y flores frescas ocupaba el centro y al fondo se apreciaba una sala blanca y un sillón negro de piel. Lámparas de pie adornaban el sitio, seguramente dan una atmósfera festiva cuando hay más personas ahí o placentera si sólo lo usan para leer. Esa costumbre de tejer historias cada vez que me asomo a una casa fue interrumpida violentamente por el portazo que casi me da en la nariz.
Estaba furiosa. Esa bruja maldita me iba a costar muy caro. Arrojé el café sobre el letrero. No me sentí mejor. Caminé las dos cuadras que me separaban de mi trabajo. Mientras caminaba leía los letreros en cada entrada de garaje “Se ponchan llantas gratis” era el recurrente.


Le expliqué a mi jefa lo que me había sucedido y le pedí permiso para ir por mi auto. Antes tenía que regresar a mi casa por la factura, los pagos de tenencia, mi acta de nacimiento, comprobante de domicilio… Sin mostrarse muy comprensiva me asignó varias tareas. A la hora de la comida por fin me dirigí a mi casa en metro, no podía darme el lujo de un taxi, mis seiscientos pesos para sobrevivir el resto de la quincena casi se iban a ir en pagar la multa por obstaculizar una entrada de auto.
Rescaté mi coche y me dirigí a casa. No deseaba regresar al trabajo. Total, faltaba media hora para la salida. Frustrada por el tiempo y la lana perdidos de la manera más tonta, e irresponsable, me diría mi conciencia, lamentaba mi situación. Me sentí muy sola, más sola de lo que regularmente me siento. Sin familia, sin novio, pensé en llamar a Ara. Al escuchar las grabaciones de la contestadora y del buzón del cel colgué. ¿Quién quiere hablar con máquinas en esas circunstancias? Lo único que me quedaba era llorar a moco tendido.
Nuevo día, nueva actitud.
Quince minutos antes de mi hora de entrada pasé frente a la casa de la bruja. Vi un Mercedes mal estacionado. Me detuve unos metros adelante. Apenas me estaba clavando en el estacionamiento de un edificio en remodelación cuando vi que llegó una grúa. Los diestros (aunque a mí me parecen siniestros) oficiales engancharon el vehículo y en unos segundos lo remolcaron. Cuando  lo trepan no hay poder humano que lo baje, a menos que traiga tarjeta y la grúa cargue terminal para  cobrar. Asustada descubrí al chimuelo, flaco y cochambroso tipo que sonreía junto a mi puerta. Era el franelero que custodiaba la entrada del edificio. Doña Soledad, que vive más sola que una ostra, no se anda con rodeos, es de armas tomar. El urbano e inevitable personaje, se ofreció a cuidármelo y lavármelo. Hubiera querido ignorarlo, pero decente que soy, le dije que no. A punto de arrancar vi a un señor, que a leguas se notaba era dueño del Meche. Morbosa que soy, esperé. El franelero de la acera del parque le gritó que tocara la puerta. Tocó rabiosamente con los puños cerrados. La mujer abrió. Soberbia, extendió el papel con las instrucciones. El hombre sacó una pistola. Tres tiros. Con el arma frente a él se abrió paso entre los estupefactos curiosos.
Soledad yacía en el umbral.
No lo pensé dos veces, arranqué y me alejé de ahí. Mala ciudadana que soy.

*Publicado en: Recuentos Urbanos. Antología de cuento breve. Compiladoras Herlinda Dabbah Mustri y Susana Arroyo-Furphy, México, Palabras y Plumas Editores, 2009, pp. 155-157


lunes, 19 de abril de 2010

Horizonte Literario Contemporáneo, Desde Rumania, gracias a Daniel Dragomirescu

Anul III - Nr. 1 (15) / IANUARIE - MARTIE 2010 - 72 pagini - Revistă
independentă de cultuăr contemporană

El último día de febrero recibí un correo electrónico, personalizado y en español, de Daniel Dragomirescu, en el que me invitaba a conocer el nuevo sitio en la red de la revista independiente y multicultural Horizonte Literario Contemporáneo.

Desde entonces ha sido muy grato el intercambio de visitas a los blogs, de correos y textos, entre ellos la traducción al español del ensayo "Eminescu and Postmodernism" (publicado en la revista, como todos los artículos y poemas, en rumano e inglés). Cuando leí el texto busqué algo de la obra de Eminescu y encontré la versión bilingüe de El Lucero, en la versión electrónica de la Revista Casa del Tiempo de la Universidad Autónoma de México (incluyo unos versos del largo y hermosísimo poema al final de esta entrada).

Aunque Daniel me había prometido el número más reciente de la revista y lo esperaba ansiosa, no dejó de ser una emocionante sorpresa recibir (hace unas horas) el paquete procedente de Vaslui, Rumania, en el que llegó, además de la revista, el Boletín del Autor (dedicado a la escritora María Dolores García Pastor, autora de la novela El susurro de los árboles), suplemento Romano-Spaniol y una credencial que me acredita como Colaboradora Externa. Gracias por el honor y tu amistad, Daniel.

Desde esta humilde Aldea felicito a todo el equipo editorial y a los colaboradores externos de Horizonte Literario Contemporáneo, por hacer posible una revista multicultural e independiente de gran calidad, que vale la pena conocer, disfrutar y apoyar. A continuación comparto un fragmento del ensayo citado:

Nuestra postmodernidad actual lanza saetas en todas las direcciones y causa angustia para unos. ¿Qué sucederá con el recibimiento de la creación eminescina en el siglo XXI? ¿Será aún de actualidad o se reducirá su poder de persuasión y seducción? ¿Cuánto tiempo más será leída y enseñada en las escuelas y las universidades? ¿Cuántos especialistas en la literatura mostrarán interés por el estudio de esa obra? Caerá Eminescu en un cono de sombra, será eclipsado temporalmente como sucedió, después de un tiempo de su muerte, con grandes poetas del mundo, como por ejemplo el grande Ovidiu? ¿Permanecerá Eminescu en el pedestal que ocupó tanto tiempo y el cual dice: “El grandísimo poeta rumano, el poeta nacional, el Lucero de la poesía rumana”, etc.? Dicho sea de paso, esos epítetos irritantes para unos, fueron periódicamente sometidos a las reconsideraciones eruditas, cuando no se burlaron de ellos o fueron contestados con vehemencia.


 Érase una vez, como en los cuentos,
érase una vez, como nunca,
de una gran familia imperial,
una muy hermosa doncella.
Y era la única de sus padres
y maravillosa por todo,
como la Virgen entre los santos
y la luna entre las estrellas.

Por la sombra de grandiosas bóvedas
ella encamina sus pasos
hacia la ventana, allí en la esquina
donde el Lucero está esperando.

Miraba cómo por el horizonte del mar
surge y resplandece,
cómo por las sendas agitadas
guía negros veleros.

Lo ve hoy, lo ve mañana,
y así termina por desearlo;
y él, mirándola durante semanas,
cae rendido ante la doncella.

Mientras ella apoyaba en las palmas,
soñando, su cabeza,
de amor por él su corazón
y su alma se colman.

Y con qué viveza él surge
en cada atardecer,
hacia la sombra del negro castillo
cuando ella se le aparece.