Mostrando entradas con la etiqueta monosílabos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta monosílabos. Mostrar todas las entradas

lunes, 5 de abril de 2010

LAS MAYÚSCULAS SE ACENTÚAN. DIFERENCIA ENTRE "A VER" Y "HABER"; ¡AY!, AHÍ Y HAY

Es muy común que las personas prefieran escribir con mayúsculas, desde un breve recado hasta todo un texto argumentativo, sin distinguir entre aquellas palabras, como los nombres propios, por ejemplo: Óscar, Los Ángeles, Academia Mexicana de la Lengua, etcétera, que sí tienen que escribirse con mayúscula inicial, y todas las demás que no la requieren -por más que se le quiera dar importancia a palabras como país, nación, soberanía, licenciado, presidente-, a menos que sean las que inician una oración o las que se escriben después de un punto y seguido o aparte; así como las que vienen después del cierre de un signo de admiración o interrogación.

¿Por qué hay quienes prefieren escribir todo con mayúsculas? 

Se tiene la creencia de que las mayúsculas no se acentúan, como ocurría cuando se escribía con una pesada máquina de escribir mecánica, hace décadas. Al escribir sólo mayúsculas, sin acentuar las palabras que llevan acento ortográfico, insisto, se tiene la idea de que se puede pasar por el mundo de la escritura como si no se cometieran faltas de ortografía.

Y ya que hablamos de acentos, no falta quien se vaya al extremo y acentúe todas las palabras, incluso asiente doble o triple tilde en algunas palabras, como difícil e inverosímil, que acentúan en todas las íes, quizá con la ilusión de que en una de ésas le atine a las que sí se acentúan. Aunque por regla general los monosílabos no llevan acento (no, fue, pan, fe, un, sal, etcétera), habrá que tener cuidado con los que sí lo requieran (acento diacrítico) para distinguir, por ejemplo, entre un si condicional, de un sí afirmativo o un sí reflexivo de tercera persona (de por sí).

Aprovecho para mencionar que en español los sustantivos comunes no se escriben con mayúscula inicial, como ocurre con el alemán y otros idiomas. De manera que al escribir la fecha, los nombres de los días de la semana (lunes, martes, miércoles...) y de los de los meses (enero, febrero, marzo...) debemos hacerlo con minúsculas. Ocurre lo mismo con los gentilicios y los nombres de las lenguas o idiomas: árabe, español, castellano, catalán, asturiano, gallego, euskera, francés, rumano, ruso, maya, náhuatl, etcétera.

**

"Haber si nos vemos", leí en un mensaje de texto que recibí en mi celular. Aunque la intención del mensaje es clara, me quedó la duda sobre si el emisario intentaba simplificar la ortografía o es así como escribe regularmente esta idea. Cabe aclarar que la construcción no responde a simplificación ortográfica, puesto que "a ver si nos vemos", que es la forma correcta de escribir esta oración utiliza catorce caracteres y no quince, como en  la que se usa el verbo haber, en lugar de la expresión que denota expectación compuesta por la preposición a y el verbo ver. En fin, me quedé con la duda. Le llamé para ponernos de acuerdo sobre la hora de nuestro encuentro.
**
-¡Ay!, me dolió -gritó adolorido y enojado el niño, cuando recibió un pelotazo en la cara. La palabra ay es una interjección y la usamos cada vez más para lamentarnos: ¡Ay, pobre país!

-Ahí se come la mejor birria del mundo -dijo mi amiga, señalando el restaurante que acabábamos de pasar. Ahí es un adverbio de lugar.

--Hay tamales de dulce, de salsa verde y de mole, hay tamales calientitos -pregona el vendedor de tamales todos los días por las calles de las ciudades mexicanas.
Este hay viene del verbo haber. Hay que ver lo que se dice de la democracia mexicana, si la hay.

-A ver si te fijas, querida Ángela, que ahí adelante hay un retorno. Te lo digo con tiempo para que no me digas: ¡ay!, no me avisaste a tiempo.