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domingo, 24 de enero de 2010

Nueva Biblioteca del Niño Mexicano


Existen muchas maneras de contarles la historia a los niños; la prueba es esta Nueva Biblioteca del Niño Mexicano, en la que hay para todos los gustos. Desde las recreaciones imaginarias que reflejan situaciones históricas como la historia de amor que ejemplifica la abolición de la esclavitud, escrita por Mónica Lavín, hasta aquellas detalladas y progresivas de Ignacio Padilla o Marco Aurelio Carballo, pasando por la narrativa personalísima de Alberto Chimal sobre los hermanos Serdán, hay una gran diversidad de miradas, inclinaciones, ambientes y, por supuesto, pasiones; todas ellas, eso sí, apegadas a la historia.

Tania Carreño nos cuenta cómo la revolución fue cosa de que un hombre “jalara a su compadre, y éste a sus hermanos y primos y éstos a otros compadres”; David Martín del Campo describe al cadete “José Azueta, hijo del comodoro, quien se había instalado en la calle aledaña al cuartel y desde ahí disparaba ráfagas contra los sorprendidos invasores”. “Dicen que es de sabios equivocarse. Y Francisco I. Madero seguro era muy sabio porque empezó equivocándose”, escribe Jaime Alfonso Sandoval. Nuria Gómez Benet explica cómo Hidalgo aprendió a ser zorro; Bertha Hiriart, cómo la revolución fue un asunto entre los bigotones Obregón, Villa y Zapata; en el asunto capilar, Gabriela Peyrón no se queda atrás con las barbas de Carranza. Laura Emilia Pacheco narra la gesta de Morelos y recrea las canciones de su tropa; Eduardo Rojas prefiere colocarse en el lugar de uno de los soldados que tuvieron que participar en el fusilamiento del Siervo de la Nación.

Entre toda esta diversidad, los niños hallarán, quizá, a su narrador o sus narradores de cabecera: aquel que les habrá hecho ver quién era Guadalupe Victoria, por qué a Hidalgo le decían el Zorro, cómo eran las canciones de los insurgentes, quién fue Otilio Montaño, cómo eran las barbas de Carranza, o el que simplemente les ayudará a imaginar cómo pudieron haber sido, en vivo y a todo color, los hechos que aprende en la escuela...

Texto tomado de la presentación de la Nueva Biblioteca del Niño Mexicano.

http://www.bicentenario.gob.mx/audiolibros/

Poco hay que agregar a esta presentación, que si se lee completa no nos queda otra más que recorrer uno por uno estos audiolibros para conocer más de la historia de estos doscientos años pero también la visión  y la narrativa de escritores representativos de la LIJ y de la literatura mexicana en general..

Sin embargo, quiero resaltar la excelente producción, en la que se evidencia la  tradición radiofónica mexicana en las voces de Juan Stack y  Zuria Mcgregor, en la musicalización y efectos especiales y en todo lo que implica el trabajo impecable de un equipo muy comprometido con la historia.

miércoles, 20 de enero de 2010

Biblioteca del niño mexicano



En este año del Bicentenario se antoja desempolvar los libros de historia, darnos una vuelta por la biblioteca y aprovechar la información valiosísima que podemos encontrar en la red para conocer un poco de qué se trata todo esto que tiene que ver con el inicio de la independencia y el nacimiento de México.

Y como producto de mis recorridos por la red, encontré en el sitio dedicado a las actividades que se enmarcan en México 2010 con la Biblioteca del Niño Mexicano, integrada por 84 títulos en formato pdf, escritos por el periodista y escritor mexicano Heriberto Frías (1870-1925), publicados entre 1899 y 1901 en Barcelona, en la Casa Editorial Maucci.

Estos libros ilustrados están clasificados en cinco series y abarcan la visión histórica del escritor de cuatro siglos, desde el XV hasta finales del XIX.

En esta gran obra se narran historias de valientes guerreros que defienden a sus sabios y valerosos reyes de la ambición y maldad de reyes rivales; de hermosas y bondadosas princesas que son rescatadas de las fauces de feroces bestias; del, ahora decimos, encuentro de dos culturas y la lucha por conquistar la independencia entre muchas aventuras en las que no falta la emoción, el misterio y la magia de la naturaleza usada para vencer al odio, la intriga y todos los males que aquejan a la humanidad.

El escritor se dirige a los niños para introducirlos en las historias, para acotar información importante y hasta para apelar a sus sentimientos. Hagamos un recorrido por las portadas y algunos textos que ejemplifican la forma de dirigirse a los niños lectores (respeto la ortografía de los textos).
"Escucha, niño mexicano, la relación maravillosa y triste de las aventuras que acaecieron al príncipe guerrero Flor de Nopal, un gran luchador que acompañó en todas las batallas al Rey de Texcoco, el gran Nezahualcoyotl, transformado luego en montaña... Su rey le había salvado la vida una vez en las aguas de la laguna. Porque has de saber, mi querido lector que en aquellos tiempos México no era sino una multitud de canales, lagos, calzadas, pueblitos y chinampas hermosas." (Aventuras del Príncipe Flor de Nopal  ó La Gratitud de un Amigo)
 "Voy á referir a mis pacientes amiguitos la historia de la conquista de una virgen hermosísima, de una preciosa y linda tlaxcalteca, la más encantadora niña de aquella orgullosa República, doncella que tenía ojos purísimos de terciopelo negro, relampagueando luz de virtudes y mansedumbre angelical..."(La hija de Xicotencatl ó el Bautismo de "Jardín de Amores").
"Dejemos, amiguitos míos, que la Malinche hable con el tremendo personaje negro, dejemos que la misma compañera de Hernán Cortés refiera sus impresiones atroces, allá en las tinieblas de la noche cuando las nubes forman en lo alto del cielo extensos murallones de sombra, cuando cruzan relámpagos que iluminan las ondas del lago de Texcoco y allá en el ocaso las ruinas de Tenochtitlan y en el centro un bergantín que aun no divisan Marina y el alto personaje del manto negro..." (El Temaxcall de Nezahualcoyotl en la noche ante Hernán)
"¡Qué acento de inmensa gloria y esperanza para la nación mexicana fué aquel grito que se llamó en los siglos, el de la Independencia Nacional!
"Varias veces os he hablado, amiguitos míos del estado en que se encontraba el país, que forma ahora el territorio de nuestra patria.
"Nuestro querido México se llamaba entonces La Nueva España, como ya lo sabéis y en sus bosques y sierras, había multitudes de hombres, mujeres y niños, quienes, lejos del centro peligroso de las ciudades se abandonaban á una existencia tranquila y dichosa..." (El Grito de la Libertad ó Viva la Independencia)"
 
El poderoso ejército francés había triunfado entrando en Puebla, ¡en la heroica Puebla!
"¡Llorad, llorad, niños mexicanos al recuerdo de aquellas solemnes epopeyas diarias, de aquellos combates magníficos de los mexicanos exhastos, débiles y muerto de hambre contra las enérgicas, robustas y aguerridas fuerzas francesas... ¡oh!, sí, llorad porque después de semejantes lides, y tras de esas luchas sin igual, cayeron miles de hombres que dieron su vida por la patria, batallando contra cuerpos más fuertes y tremendos... llorad, por los buenos hermanos nuestros caidos defendiendo la tricolor bandera mexicana!..."

La lectura en voz alta frente al grupo o individual y en silencio frente a la pantalla de la computadora resulta una experiencia muy interesante en muchos sentidos. Los más avezados en historia tendrán oportunidad de analizar y cuestionar los episodios relatados; los ilustradores podrán conocer el trabajo que se hacía a finales del siglo XIX en esta materia y los lectores disfrutaremos un estilo narrativo dirigido a niños de un país, que a cien años de su independencia, no sabían leer ni escribir. ¿Cómo leerán los niños estos textos a doscientos años de iniciado ese movimiento? ¿Los leerán?



sábado, 9 de enero de 2010

En el Bicentenario del Inicio de la Independencia: ¿festejar, celebrar, conmemorar?

 

El Ángel (Monumento a la Independencia, Ciudad de México)
¿Festejar, celebrar o conmemorar?

Al igual que en los diferentes países americanos que están conmemorando en 2010 el Bicentenario del inicio de su independencia, en México se realizan, desde hace algunos años, los preparativos para  hacerlo.

Festejar, celebrar y conmemorar son palabras que regularmente usamos como sinónimos. Al consultar el diccionario encontramos que cada definición nos remite a las otras. Leamos lo que apunta el Diccionario de la Real Academia Española en sus primeras acepciones.

Festejar: celebrar algo con fiestas.
Celebrar: conmemorar, festejar una fecha, un acontecimiento.
Conmemorar: hacer memoria o conmemoración.
Conmemoración: memoria o recuerdo que se hace de alguien o algo, especialmente si se celebra con un acto o ceremonia.

Para algunos podrá parecer cuestión de semántica, pero tanto en círculos académicos y culturales, como entre la sociedad que asume una postura crítica y no compra la idea de que esta fecha se reduce a  una fiesta, el 15 de septiembre, el asunto no es tan simple. La situación del país no está como para echar las campanas al vuelo, salir a las calles a gritar con alegría "¡Viva México!", como si el pueblo sufriera un ataque de amnesia, como si la memoria de doscientos años de constante lucha quedara borrada.

Los comités federal y locales, como el del Gobierno del Distrito Federal (Bi100), para la conmemoración del Bicentenario y del Centenario de la Revolución Mexicana (porque en nuestro país las dos gestas armadas más importantes iniciaron en las postrimerías de la primera década de los siglos XIX y XX) han organizado diversos proyectos ciudadanos y culturales, ojalá no quede todo en fuegos artificiales, embriaguez septembrina y una pesada cruda que dure cien o más años.

Sería muy enriquecedor que los lectores compartieran sus reflexiones, información e iniciativas locales sobre cómo van a participar en la conmemoración, en la reflexión de lo que estas fechas significan en la historia, el presente y en la construcción del futuro de México.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Concursos de cartel conmemorativo, grafriteando la historia, platillo conmemorativo y tema musical 2010

Con motivo del Bicentenario del Inicio de la Independencia de México, el Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución de México, como encargado de la Coordinación de los Programas y Calendarios que acuerde la Comisión Organizadora de las Conmemoraciones de 2010 y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, a través del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes y de la Dirección de Culturas Populares, convocan a cuatro concursos que se antojan muy interesantes.

El plazo para la entrega de trabajos cierra el 22 de enero de 2010 a las 14:00 horas y los resultados se darán a conocer el 23 de abril.

Para conocer las bases de cada una de estas convocatorias entra a:
http://www.bicentenario.gob.mx/index.php?option=com_content&view=article&id=697