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viernes, 8 de febrero de 2013

El artista que pintó un caballo azul, de Eric Carle


El artista que pintó un caballo azul, de Eric Carle
España, Kalandraka, 2012

En múltiples ocasiones los libros, además de contar una historia, son homenajes a personas que dejaron huella en sus autores. Esto es precisamente El artista que pintó un caballo azul, libro ilustrado pletórico de color, que con un mínimo de palabras, nos ofrece la visión de un artista que se divierte pintando animales de colores imposibles en la naturaleza. El escritor e ilustrador Eric Carle vuelca en esta obra su admiración por Franz Marc, a quien descubrió gracias a su maestro de arte de la escuela primaria, de quien aprendió que el arte es libre y hace libre al artista.

Eric Carle nació en Estados Unidos en 1929 y actualmente vive en ese país y dedica su vida al arte, a la divulgación y educación artística y a comercializar todo lo que lleve su sello, como puede verse en su página web, lo que nos da una idea clara de que debe ser un artista muy feliz que vive del arte. Vivió su niñez en Alemania.

En las notas sobre el autor y el pintor homenajeado leemos que cuando Eric Carle tenía doce o trece años su profesor de arte, el señor Krauss, al ver que el niño tenía talento, le mostró a escondidas algunas obras prohibidas. "Me gusta la libertad y soltura que hay en tus dibujos y pinturas -le dijo-, pero sólo me permiten enseñar arte realista". Entre las obras de los artistas prohibidos que el señor Krauss presentó al joven estudiante estaban algunas del pintor alemán Franz Marc. "Señalando las reproducciones, continuó diciendo: 'Fíjate bien en la soltura, la libertad y -¡ay!- la belleza de estos cuadros. Los nazis no tienen ni idea de lo que es un artista; ¡son unos ignorantes!". 

Prohibir obras y perseguir artistas ha sido, es y será cosa de mentes criminales. ¿Qué otra cosa fue el nazismo y qué otra cosa son las dictaduras y los sistemas autoritarios?

Eric Carle dice: "mi burro de colores, mi león verde, mi elefante naranja y otros animales pintados de colores 'equivocados' nacieron de aquel día, hace setenta años".

El homenajeado en este libro, Franz Marc, nació el 8 de febrero de 1880 en Munich, Alemania. Leemos en la nota sobre el autor que "Le encantaba pintar animales de colores brillantes y poco comunes". Fue hijo de un paisajista. Debido a que el servicio militar le impidió estudiar filología optó por la carrera artística. De 1900 a 1902 estudió en la Academia de Arte de Munich con Gabriel Hackl y Wilhelm von Diez. Al año siguiente, durante una visita a Francia conoció el trabajo de los impresionistas en París.

Durante los años siguientes, entre una época en la que sufrió depresión y conoció el trabajo de Paul Gauguin, Vincent van Gogh, los cubistas y los expresionistas dedicó buena parte de su tiempo a dar clases de anatomía animal a artistas. Una exposición de Henri Matisse en Munich, en 1910 dejó profunda huella en él. Ese año tuvo su primera exposición individual. Con Vasily Kandinsky creó Der Blaue Reiter ("El jinete azul"), movimiento cultural que en 1911 ofreció su primera exhibición en la Galería Heinrich Thannhauser, de Munich. Para la segunda exposición, dos meses después, Franz Marc invitó a los miembros del grupo de artistas de Berlín Die Brucke ("El puente").

La obra de Franz Marc me cautivó. Tuve oportunidad de ver algo de él en la exposición  "Gauguin y el viaje a lo exótico", que presentó el museo de arte Thyssen-Bornemisza, así como en el Sprengel Museum, de Hannover, Alemania. Generalmente, cuando leo las cédulas de las obras exhibidas veo las fechas de nacimiento y muerte de los artistas. En el caso de Marc me llamó la atención que murió a la tierna edad de treinta y seis años, en la batalla de Verdun, Francia, el 4 de marzo de 1916. Poco antes de su muerte el gobierno alemán había elaborado una lista en la que se incluían los nombres de artistas notables que deberían ser retirados del frente. Su nombre estaba ahí.

En El artista que pintó un caballo azul se lee: "En el bolsillo de su uniforme encontraron su cuaderno de bocetos con treinta y seis dibujos a lápiz que, según le escribió a su esposa, pensaba pintar al óleo cuando regresara del frente.

Maestros como el señor Krauss que compartió su pasión con sus alumnos y libros como el de Carle, publicado por Kalandraka, podrían despertar vocaciones artísticas que rompan esquemas y den rienda suelta a la creatividad. Ojalá todos los estudiantes tuvieran maestros que permitieran salirse de la "rayita", trazar y colorear de manera no convencional y que las buenas obras destinadas a los lectores de literatura infantil y juvenil sean leídas con esos ojos.





martes, 8 de mayo de 2012

Murió Maurice Sendak, autor de "Donde viven los monstruos"

 Maurice Sendak (Brooklyn, 10-06-1928, Connecticut, 08-05-2010)

Esta mañana nos enteramos de la muerte de Maurice Sendak, autor de una de las obras de literatura infantil y juvenil, entrañables, indispensables, disfrutables como pocas: Donde viven los monstruos. Este libro fue llevado a la pantalla grande por Spike Jonze y es quizá una de las pocas producciones que hacen honor a la grandiosidad de un libro ilustrado.

¿De dónde habrán llegado esos monstruos creados por Sendak? En una nota publicada por El País leemos:
Sendak confesaba entonces que a él lo que le aterrorizaba de niño eran sus parientes. En ellos se basó para crear a sus monstruos. "Venían de Europa y pasaban por casa para comer los fines de semana. Tres tíos y tres tías que apenas hablaban inglés", ha explicado en varias entrevistas. "Te estrujaban la cara y pensaban que eso era un gesto cariñoso".
En un informe publicado en diciembre de 2007 en Imaginaria, Marcela Carranza dice, entre otras cuestiones muy interesantes relativas a la vida y obra del autor:
En relación con su obra más famosa: Donde viven los monstruos, y el papel de la fantasía en la escritura y el arte en general, Sendak señala:
"La fantasía es algo que ocupa la vida de los niños. Creo que no hay ninguna parte de nuestras vidas infantiles o adultas, en la cual no estemos fantaseando. Pero preferimos relegar la fantasía a los niños, como si fuera una tontería apta sólo para las mentes inmaduras de los pequeños. Los niños viven dentro de la fantasía y en la realidad, de una manera que ya no podemos recordar. Tienen un sentido preciso de la lógica de lo ilógico, y pasan con facilidad de una esfera a otra. La fantasía es la esencia de toda escritura para niños, como creo que lo es para la escritura de cualquier tipo de libro, para cualquier acto creativo, y tal vez también, para el acto de vivir."
Y como sucede cuando un autor, un artista muere, la mejor forma de honrar su memoria es conociendo su obra.

jueves, 22 de julio de 2010

Copo de Algodón, de María García Esperón

Copo de Algodón
María García Esperón
Ilustración Marcos Almada Rivero
México, Ediciones El Naranjo, 2010 
ISBN: 978-607-7661-17-7

María García Esperón lo hizo de nuevo. Rescató del olvido a una princesa. La primera fue Cleopatra Selene, en la extraordinaria novela Querida Alejandría. Ahora nos presenta a Tecuixpo Ixtlaxóchitl, Copo de Algodón, Flor Blanca, hija de Teyhualco, princesa de Tacuba y de Moctezuma Xocoyotzin, el Gran Tlatoani de Tenochtitlan, "nacida el día 2 viento del año 5 conejo, en la gran ciudad de la laguna".

María García Esperón da voz a Copo de Algodón o quizá Copo de Algodón esperó pacientemente y por fin descubrió a María, quien la escuchó con amorosa atención y se convirtió en la portavoz de la hija consentida del Gran Tlatoani, quien tiene tantas vivencias que compartir con los herederos de los cimentadores del agua y con el mundo entero. 

La pequeña Tecuixpo se entera por su nana cómo fue su nacimiento, cómo fue recibida  entre los cantos de la princesa de Texcoco y los rezos de la reina de Tacuba, sus abuelas. Y de cómo sus ojos recién abiertos al mundo vieron directamente a los ojos a su padre, a quie ama y admira. Pero ese amor no impide cuestionamientos "¿Mi padre es un hombre cruel?", pues además de ser un temible guerrero era sacerdote y "no vacilaba en arrancar del pecho del sacrificado el corazón palpitante que alimentaba la sangre solar de nuestro señor, Huitzilopochtli".

Copo de Algodón cuenta pasajes de nuestra historia desde la perspectiva niña, de  testigo y protagonista en un tiempo y una cultura que a los ojos de la sociedad actual resultan dificiles de comprender. Cuando tiene ocho años asiste al sacrificio de la hija de su nana, la pequeña Quetzalli, quien lloraba mucho, y fue ofrendada, no como castigo sino como privilegio, a la diosa del agua Chalchiuhtlicue, la de la falda de jade.

A propósito de sacrificios a Huitzilopochtli Flor Blanca dice:
El colibrí azul ama la sangre. Es su agua preciosa, su chalchihuatl, de ella se alimenta. El alimento se lo tenemos que dar nosotros, los tenochcas. Pero no es tan fácil, debe obtenerse en la guerra, en la guerra que hace florecer los escudos, las flechas, las macanas. En la guerra en la que debe evitarse matar a los hombres , porque deben llevarse prisioneros y hacerlos subir las escaleras del templo para alimentar al dios y detener el final de la quinta era, éste nuestro Quinto Sol de movimiento, que está como los que lo precedieron, destinado a desaparecer.
Cuando Tecuixpo Ixtlaxóchitl, de sólo nueve años, fue llamada por su padre para avisarle de su boda con Cuitláhuac, hermano de Moctezuma, su madre, vestida con un huipil blanco inmaculado estaba ahí, en silencio, como casi siempre. A Flor Blanca le hubiese gustado más que su futuro esposo fuera Cuauhtémoc, pero su padre sabía por qué había elegido a su hermano. De manera que Copo de Algodón se convertiría en la segunda esposa de su tío,  uniría su manto y su destino al guerrero, quien estaba casado con Papantzin y tenía tres hijos mayores que Tecuixpo.
Mi padre decretó unas bodas magníficas. Regaló maíz a los cuatro barrios de Tenochtitlan. Parecía una cascada de maíz, una lluvia de abundancia que tuviera su origen en el cielo. Las bodas de Tecuixpo y Cuitláhuac eran benditas, acababan con el hambre, traían alegría y alimento a los tenochcas.
Los nobles fueron regalados con objetos de oro, turquesas y jades. La calzada de Iztapalapa parecía el camino de los dioses alegres, de los dioses risueños, de los cuatrocientos conejos, del dios Omacatl, que convidaba a la gente a comer y a reír aquí sobre la tierra.
Atados los mantos y los destinos Copo de Algodón y Cuitláhuac, sus cuerpos debían esperar a que ella alcanzara la edad en que podrían compartir el lecho.

En la literatura infantil y juvenil clásica, las historias de princesas, tras ser rescatadas por sus apuestos príncipes, concluyen con "...y vivieron felices para siempre". La de Copo de Algodón no está destinada a ese final feliz con su esposo, por más que como lectores deséaramos que así fuera. No le echo a perder el final a quien conoce aunque sea de manera superficial la historia de México, pues al poco tiempo de la boda y los alegres presagios el arribo de quien fuera tomado por Quetzalcóatl a tierras mexicas cambió dramáticamente los rumbos de México.
Mi padre está rodeado de príncipes. A Cortés lo acompaña una esclava. Una mujer que se llama Malinalli y que domina nuestro idioma y el maya. Dicen que es muy inteligente y que en pocos días aprendió el habla de los extranjeros. Ella es la lengua, la intérprete de Cortés. Ha de tener unos veinte años y debe odiar a los mexicas porque le ha revelado al capitán secretos de nuestra raza, trucos y desplantes que surten efecto. ¿Por qué mira Cortés tan descaradamente a mi padre a la cara? ¿Que no le dijo su lengua que está terminantemente prohibido escrutar el rostro del señor, de nuestro señor, de nuestro gran señor Moctrezuma? ¿O si se lo dijo y le aconsejó que con la mirada lo desarmara, que le quitara su divinidad, su señoría, que le echara al cuello ese collar hecho de cuentas que brillan, mientras que mi padre le ha regalado un aderezo de oro y conchas labradas?
Estoy segura de que esta novela, como las buenas obras de la LIJ, seducirá a lectores adultos y éstos, en su papel de padres, maestros, bibliotecarios, promotores de lectura, libreros y amigos seguramente la ofrecerán a los niños, a los jóvenes, para leerla con calma, evocando imágenes, hermosas y dulces algunas, descarnadas y crueles otras, que María García Esperón, con talento, respeto y amor ha construido para compartir su visión de esta etapa que dejó tan profunda huella en el alma, la identidad, la historia, la cultura de los mexicanos desde esos primeros encuentros.

Rescatar del olvido a Copo de Algodón no significa simplemente agregar un personaje más a la galería de nobles mexicas, va más alla. Las palabras que Moctrezuma dirige a su hija recién nacida y en diferentes momentos críticos, como cuando la hermana del Gran Tlatoani es condenada a muerte por cometer adulterio permiten ver al guerrero, al sacerdote, al emperador en su faceta de padre, capaz de conmoverse frente a la recién nacida, a la recién casada, a la niña seducida por la lengua del conquistador.

Veo este libro, publicado por Ediciones El Naranjo, como una semilla. De su lectura florecerán inquietudes por conocer más, por comparar la forma en que nos relatan los acontecimientos los libros de texto, la historia oficial y otras obras de divulgación surgidas de historiadores mexicanos y extranjeros. Y por supuesto, sé que María García Esperón ha sembrado una semilla de la que brotarán más historias que enriquecerán la literatura.
María García Esperón nació en la Ciudad de México en 1964, pero si le hubieran preguntado habría escogido nacer en la Atenas de Pericles, en la Roma de Julio César o en la gran Tenochititlan de Moctezuma. Por eso estudió Ciencias Humanas y Letras Clásicas y considera que el aprendizaje del griego, del latín y el náhuatl es lo más parecido a viajar en el tiempo, además de ser más emocionante que subirse a la montaña rusa. Por la calidad de sus obras ha recibido diversos premios y reconocimientos. Sus otras dos grandes pasiones son la poesía y navegar y crear en Internet.

Marcos Almada Rivero es ilustrador y escritor con espíritu de explorador. De niño soñaba con ser paleontólogo, pues para él no hay nada más alucinante que los dinosaurios. Después, estuvo muy cerca de ser arqueólogo y otro tanto de convertirse en historiador. Mientras crecía, descubrió que lo único más emocionante que conocer es imaginar, por lo que estudió la carrera de Comunicación. Aprendió a dibujar por su cuenta, garabateando las paredes de su casa y los libros de la escuela. Ahora, por suerte, sus garabatos aparecen en muchos libros, hasta en los escolares.



viernes, 2 de julio de 2010

Aurelio González Ovies, estudio de Anabel Sáiz Ripoll, en Arena y Cal


 Palabra
te respiro
te bebo
te seduzco
te amo
te penetro
te traiciono,
regreso
y tú me esperas

Me acuestas en tu pecho
de epopeya
y me hablas
(Tocata y fuga, 2004)

La publicación mensual, en la revista electrónica Arena y Cal, del estudio que Anabel Sáiz Ripoll realiza en torno a un escritor hispanoamericano de narrativa o poesía se ha convertido en una deliciosa invitación a conocer su obra, además de ser una valiosa contribución a la historia de la Literatura.

En este mes de julio las páginas electrónicas de la citada revista y de los blogs  que celebramos el trabajo de Anabel, enlazándolo, se engalanan con Aurelio González Ovies. Anabel ha titulado esta presentación y aproximación a la poesía del poeta asturiano "Siempre regreso a lo perdido".
 El poeta, a la hora de definirse a sí mismo, tiene sus vacilaciones y nos ofrece un retrato, breve, pero lleno de sentires cuando dice: “Complicado, esto de definirse a uno mismo. Creo que soy nervioso, por más que siempre creí que me parecía tranquilo. Y con los mismos miedos de siempre a rastras: los finales, el dolor, la desventura. Amigo de mis amigos, por encima de todo, que no son muchos, pero lo son todo. Y de la belleza, que linda, tal como la miro, no con la tristeza, pero sí con la melancolía. Y soñador, en ocasiones demasiado.”
En el citado estudio Anabel recurre a María García Esperón, quien ha dado voz a la poesía del asturiano, de quien sin duda es toda una experta. Aprovecho para recomendar los videos publicados en su blog y en el del colectivo Voz y Mirada.

Este magnífico estudio merece ser leído completo, despacio, saboreando cada una de las palabras tanto del poeta como las de la especialista en LIJ, a quienes les mando un abrazo desde esta Aldea.

Aurelio González Ovies y sus editoras
Ángela y Ester Sánchez, de la Editorial Pintar-Pintar 
Fotografía tomada de Voz y Mirada

jueves, 6 de mayo de 2010

Una tarde con Mercedes Calvo y María García Esperón


 Mercedes y María frente a una exposición fotográfica
dedicada al estado de Michoacán, en Paseo de la Reforma

Hoy tuve el enorme gusto de compartir una tarde deliciosa con dos poetas poetas, galardonadas con el Premio Hispanoamericano de Poesía para Niños, que otorgan la Fundación Letras Mexicanas y el Fondo de Cultura Económica. Ellas son la uruguaya Mercedes Calvo, autora de Los espejos de Anaclara, obra con la que obtuvo el premio en 2008, y la mexicana María García Esperón, quien con Tigres de la otra noche lo recibió en 2005.

Lo de poetas poetas, aclaro, es porque alguien preguntó a Mercedes ¿usted es poeta poeta o sólo escribe para niños?

Que sean las letras de Mercedes las que contesten:

Tengo un problema con los relojes
que aún no he podido solucionar.
Dice mi madre que el tiempo es oro
siempre se escapa, vuela y se va.
Si hoy yo no atrapo ese tesoro
ya no se puede recuperar.
Vuelan los meses
vuela la vida 
y mi reloj
tic - tac
tictac
Tic - tac
proclaman
serias agujas 
el tiempo vuela 
¡a trabajar! Pero sé yo
que otra voz habla en el reloj.
Me habla de un tiempo para soñar
que no se pierde pues siempre está
y aunque lo use y lo vuelva a usar.

Y ya que de poesía se trata, aquí va una probada de la de María:
Tigre,
dame una manita
de gato.
Quiero salir
a probar este mundo
a la carrera.
No podría hacerlo sin ti.
Afuera
están los chicos grandes,
las materias desconocidas
la maestra y los policías.
No es que tenga miedo:
sólo un poco de precaución,
que no es del todo mala.
Pero si me das algo tuyo...
algo simbólico,
no te asustes.
No quiero tu piel,
ni tus colmillos,
ni siquiera tu rugido
metido en un pañuelo.
Si acaso,
tigre mío,
quiero una mano,
una manita de gato.

Mis amigas poetas poetas, quienes escriben con el mismo amor, talento y respeto para niños, jóvenes y adultos, me regalaron una tarde memorable en la que durante la comida, sobremesa y paseo por Reforma surgieron los nombres de amigos comunes a quienes admiramos y queremos (y no menciono por temor a omitir algún nombre).

Aprovecho para recomendar la lectura de los estudios que otra gran amiga, Anabel Sáiz Ripoll, ha dedicado a Mercedes y María y publicado en la revista literaria Arena y Cal.

Feliz estancia en México, Mercedes, deseo que muy pronto tengamos otra obra tuya. De María sabemos que próximamente estará lista Copo de Algodón.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Sid Fleischman



Sid Fleischman estuvo en México para participar en el seminario de Literatura Infantil y Juvenil de 2007, cuyo tema fue "Literatura e identidad". Me encantó su ponencia, llena de anécdotas maravillosas relatadas con el humor fino y sencillo de un mago de la palabra. De este habitante de la Aldea del Inglés, traducido por fortuna al español, en ese entonces sólo conocía las historias de uno de sus más entrañables personajes, Josh McBroom, quien con su numerosa familia y enorme ingenio era capaz de sacarle jugo a la tierra de su no menos increíble granja. En el marco de la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil firmó libros en el estand de Ediciones Castillo. La Gran Rata de Sumatra y La Luna del Bandido fueron las obras que promovía la editorial.

Acerca de este último, reproduzco unas líneas de la "Nota del autor", en donde Sid Fleischman explica que esta novela no es producto únicamente de la imaginación.

Poco tiempo después de que Joaquín Murrieta fuera capturado, el editor de un periódico de un pueblito (que firmaba como Ave Amarilla) publicó una biografía del forajido. Los hechos se convirtieron en una interesante leyenda. ¿Qué tanto de la leyenda es mito y fantasía? Sin duda, una gran parte. Pablo Neruda, el poeta chileno ganador del Nobel de Literatura, escribió una obra de teatro sobre el bandido, y retrató a Murieta y a Jack Tres Dedos como patriotas chilenos. En otra obra, ambos eran españoles. Según un corrido, el forajido nació en Hermosillo, Sonora, en México. Estoy seguro de que ésta es la versión más cercana a la verdad.

Sid Fleischman murió el 17 de marzo, un día después de cumplir noventa años. Su larga vida y prolífica obra son dignas de celebrarse. Cerca de sesenta libros publicados hasta el momento darán muchas horas de apasionada lectura a actuales y futuras generaciones;  nueve consejos para escritores, publicados en su sitio oficial, hablan de su generosidad de maestro. Su hijo Paul es poeta y, como él, ganador del Newbery Award, el más importante reconocimiento literario obtenido por este gran escritor.


lunes, 3 de mayo de 2010

Pedro Villar: "Los grandes premios... Para el autor es una puerta para la publicación y si hablamos de poesía es casi la única porque los editores piensan que no es rentable.”

 
Anabel Sáiz Ripoll
   Mundo de Letras
LA POESÍA DE PEDRO VILLAR
por Anabel Sáiz Ripoll
“DONDE HABITA LA LLAMA”
“El poeta recoge las palabras
que tiemblan en las hojas de los árboles”

DATOS BIOGRÁFICOS: REGRESAR AL LUGAR DONDE FUI NIÑO

Pedro Villar Para Pedro Villar la poesía es una parte esencial de su vida, tal como leemos en el siguiente poema de “Luz en el laberinto”: “En el silencio habita / un mundo antiguo, / eco suave y fugaz / del corazón herido”. A continuación trataremos de comentar algunos aspectos de la vida y la obra de este poeta albaceteño, con el fin de aproximarlo aún más a sus lectores y, por supuesto, hacer que se conozca más su obra.

Pedro Villar Sánchez, si señalamos algunos datos biográficos, nace en Almansa (Albacete) en 1960. Su madre, en esa década, trabaja de cortadora de zapatos y su padre de ferroviario, en 1968 por traslado laboral, la familia se desplaza a Villena (Alicante) donde reside en la actualidad. Compagina la escritura con su labor de maestro especialista en Pedagogía Terapéutica. Como escritor cultiva sobre todo la poesía, tanto la dirigida a adultos como la infantil y juvenil. Lleva veintiocho años dedicado a la enseñanza, ha realizado numerosas experiencias en torno al teatro y a la escritura creativa, transmitiendo la poesía a sus alumnos como una de sus pasiones.

Así, enlazando con lo anterior, a la pregunta de si tiene intención de transmitir alguna idea o mensaje con su obra, el poeta responde. “Transmitir ideas siempre me sonó a ideología, me gusta más la palabra sugerir, tiendo a intentar que las palabras lleven el vuelo de la emoción. No tengo unos temas predefinidos. Si escribo para adultos los temas son los que me preocupan o me crean inquietud en ese momento: la soledad del ser humano, la incomunicación o lo intangible. A veces escribo para explicarme qué nos pasa, qué sociedad hemos creado, qué tipos tan raros de seres somos en esta sociedad enferma. Cuando escribo versos para niños y otros seres sensibles y curiosos suelo acercarme a su mundo próximo, los juegos, las canciones o el humor.”

En los distintos centros donde ha trabajado ha organizado actividades de animación a la lectura y escritura, semanas culturales, el periódico escolar y la biblioteca. Dirigió la Revista de Poesía Aljibe, editada en Villena desde 1982 a 1985 y donde publica sus primeros versos. En esa época presenta programas de radio relacionados con la poesía, y con otros miembros de Aljibe organiza recitales por diversas localidades de la provincia. Colabora desde 1985 en la Semana del libro de Villena hasta su desaparición en 1990, allí entra en contacto con autores como Ana María Matute, Joan Manuel Gisbert, Emili Teixidor, María de la Luz Uribe, Miquel Obiol o Carles Cano, y con ilustradores como Emilio Urberuaga, Fernando Krhan o Paco Giménez. En 1988 organiza y presenta un acto de homenaje a Paloma Palao, en 1991 participa en el recital "Poetas almanseños en Albacete" y en 1992 en "Poetas de Almansa en homenaje a Miguel Hernández".

Sus versos figuran en numerosas antologías y revistas, ha publicado seis libros, tres de ellos dirigidos al público infantil. Lleva a cabo una labor de difusión y divulgación de los poemas para los más pequeños a través de recitales, cursos y conferencias sobre la necesidad de la poesía, y elabora reseñas críticas de libros de literatura infantil y juvenil en revistas especializadas. Es colaborador asiduo de Pizca de Papel.

Ha participado como jurado en diversos certámenes entre los que destaca el Premio Hispanoamericano de Poesía para Niños, en su edición 2008, en Ciudad de México. Cuando se le pregunta qué opina de los premios literarios confiesa que son: “Interesantes siempre que la entidad que los convoca realice propuestas serias de difusión y promoción en prensa especializada, bibliotecas o centros educativos con encuentros de los autores con los lectores, con actividades que faciliten el conocimiento del libro y su distribución, etc. Si esto no ocurre, los premios no sirven para nada, se convierten en un mero acto institucional sin trascendencia efectiva en los lectores. Los grandes premios son negocios redondos para las editoriales convocantes. Para el autor es una puerta para la publicación y si hablamos de poesía es casi la única porque los editores piensan que no es rentable.”

Cabe añadir que Pedro Villar mantiene un blog sobre literatura infantil y juvenil que lleva por nombre “Cuaderno de apuntes”.

Ahora bien, estos datos biográficos, objetivos y claros, no nos dirían nada si no fuesen acompañados de una sensibilidad especial de la que hace gala Pedro Villar en todos sus trabajos. Con gran humildad y sensibilidad se retrata en primera persona: “Nací, que ya es bastante, tengo los años que tengo, soy lo que fui, lo que olvido y lo que siento que soy. Mis deseos, vivir lo que he leído, lo que he soñado, lo que he perdido. Mis primeros recuerdos son las canciones de mi madre, los cuentos de mi abuelo Pedro y un caballo de cartón que desapareció de la terraza una noche de lluvia. No soy nube, ni golondrina, ni árbol, pero me hubiera gustado serlo. Amo la lectura y los viajes, sobre todo en tren. Mi pasión por la poesía se debe al impulso de regresar al lugar donde fui niño y recuperar los juegos, los cantos y las palabras escritas en la arena.”

Para leer el estudio completo que en este mes de mayo la especialista en Literatura Infantil y Juvenil, Anabel Sáiz Ripoll, dedicó al poeta y buen amigo Pedro Villar, da clic en la liga de la revista electrónica Arena y Cal.

Desde esta Aldea va un abrazo para Anabel y Pedro, magníficos seres humanos.

viernes, 2 de abril de 2010

Copo de Algodón, de María García Esperón. Avances de un libro que está por ver la luz




En el marco del Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil quiero enviar una felicitación a todas las personas que hacen posible su existencia: escritores, editores, correctores, ilustradores, diseñadores, impresores, encuadernadores, personal de los almacenes, choferes, libreros, vendedores, maestros, bibliotecarios, promotores de lectura, padres de familia, niños, jóvenes, adultos, en fin, a quienes conforman el universo de esta literatura, que para muchos es la puerta de entrada a los libros y para otros su hogar.

En esta ocasión, además, me uno a la felicidad que rodea el surgimiento de un nuevo libro de María García Esperón, prolífica escritora, maravillosa poeta, apasionada de la historia y, por fortuna, mi amiga.

La novela Copo de Algodón, publicada por el sello editorial El Naranjo verá la luz en pocos días como un homenaje a una princesa mexica, como un homenaje a nuestra cultura. Felicidades.

domingo, 24 de enero de 2010

Nueva Biblioteca del Niño Mexicano


Existen muchas maneras de contarles la historia a los niños; la prueba es esta Nueva Biblioteca del Niño Mexicano, en la que hay para todos los gustos. Desde las recreaciones imaginarias que reflejan situaciones históricas como la historia de amor que ejemplifica la abolición de la esclavitud, escrita por Mónica Lavín, hasta aquellas detalladas y progresivas de Ignacio Padilla o Marco Aurelio Carballo, pasando por la narrativa personalísima de Alberto Chimal sobre los hermanos Serdán, hay una gran diversidad de miradas, inclinaciones, ambientes y, por supuesto, pasiones; todas ellas, eso sí, apegadas a la historia.

Tania Carreño nos cuenta cómo la revolución fue cosa de que un hombre “jalara a su compadre, y éste a sus hermanos y primos y éstos a otros compadres”; David Martín del Campo describe al cadete “José Azueta, hijo del comodoro, quien se había instalado en la calle aledaña al cuartel y desde ahí disparaba ráfagas contra los sorprendidos invasores”. “Dicen que es de sabios equivocarse. Y Francisco I. Madero seguro era muy sabio porque empezó equivocándose”, escribe Jaime Alfonso Sandoval. Nuria Gómez Benet explica cómo Hidalgo aprendió a ser zorro; Bertha Hiriart, cómo la revolución fue un asunto entre los bigotones Obregón, Villa y Zapata; en el asunto capilar, Gabriela Peyrón no se queda atrás con las barbas de Carranza. Laura Emilia Pacheco narra la gesta de Morelos y recrea las canciones de su tropa; Eduardo Rojas prefiere colocarse en el lugar de uno de los soldados que tuvieron que participar en el fusilamiento del Siervo de la Nación.

Entre toda esta diversidad, los niños hallarán, quizá, a su narrador o sus narradores de cabecera: aquel que les habrá hecho ver quién era Guadalupe Victoria, por qué a Hidalgo le decían el Zorro, cómo eran las canciones de los insurgentes, quién fue Otilio Montaño, cómo eran las barbas de Carranza, o el que simplemente les ayudará a imaginar cómo pudieron haber sido, en vivo y a todo color, los hechos que aprende en la escuela...

Texto tomado de la presentación de la Nueva Biblioteca del Niño Mexicano.

http://www.bicentenario.gob.mx/audiolibros/

Poco hay que agregar a esta presentación, que si se lee completa no nos queda otra más que recorrer uno por uno estos audiolibros para conocer más de la historia de estos doscientos años pero también la visión  y la narrativa de escritores representativos de la LIJ y de la literatura mexicana en general..

Sin embargo, quiero resaltar la excelente producción, en la que se evidencia la  tradición radiofónica mexicana en las voces de Juan Stack y  Zuria Mcgregor, en la musicalización y efectos especiales y en todo lo que implica el trabajo impecable de un equipo muy comprometido con la historia.

sábado, 16 de enero de 2010

Estrategias de lectura y de apropiación de un libro (Peligro en la Aldea de las Letras)

Alumnos de Sexto A de la Escuela Juan Escutia, 
Mazatlán, Sinaloa

Cuando inauguré este blog, en noviembre de 2009, decidí escribir al grupo de babarianos (de la Revista Babar), al que estoy inscrita desde 2008, para invitarlos a conocerlo y como un aliciente para que lo hicieran ofrecí cinco ejemplares de cortesía de Peligro en la Aldea de las Letras.

Personas maravillosas de diferentes ciudades y actividades se pusieron en contacto conmigo para solicitarlo, pero la respuesta excedió mis expectativas, aunque como estaba en posibilidades de extender un poco la oferta, envié a Argentina, España, Cuba, Uruguay, Colombia, Estados Unidos y Mazatlán, México un total de 20 ejemplares (con los que se agotaron mis reservas de autora/editora).

Cuando se lanza una invitación de esta naturaleza no tenemos idea de cómo será recibida, es como lanzar un mensaje dentro de una botella al mar. Por fortuna ese mensaje ha llegado a buenas manos y hasta el momento casi todos los babarianos maestros, bibliotecarios y promotores de lectura me han hecho llegar su acuse de recibo y me han comentado algunas ideas para llevarlo a los lectores de sus bibliotecas, escuelas y hasta familias.

  
 Brayan y Paty
Una de las mexicanas que respondió a ese mensaje fue Guadalupe Cárdenas, maestra, bibliotecaria, conductora de programas de radio, infatigable promotora de actividades culturales, convencida de las bondades del Programa Nacional de Lectura y nueva amiga. Desde el hermosísimo y siempre en mi memoria Mazatlán, Lupita me envió un correo en el que comparte la forma en que ha estado trabajando el libro con los alumnos de sexto año. A continuación me permito reproducir el texto de su  más reciente correo electrónico:

Un saludo desde el todavía soleado Mazatlán:
Al estar leyendo el libro tuve la idea de compartirlo con alumnos de 6o. y hacer el programa de radio con este tema.
Lo propuse a la maestra y a los niños, mismos que aceptaron.
La estrategia que utilicé fue: con el permiso (perdón) de la autora, lo fotocopié, entregando a los niños asistentes al programa, por capítulos, mismos que leyeron y comentamos en sesión de ensayo. En la asistencia semanal que el grupo tiene en la biblioteca, los niños que ya lo habían leído, fueron reseñando cada uno su capítulo, pero en desorden, para que el resto del grupo, ubicados en equipos, comentaran entre sí, y describieran el orden lógico del texto y la historia, mencionando el por qué de su afirmación con base en el argumento de la historia y las secuencias.
Comentamos el tema del "Peligro en la Aldea de las Letras", el mal uso del idioma, tanto al escribir en sus cuadernos como en celulares e internet, la importancia de la ortografía, la comunicación escrita, etc., de igual manera fueron aportando ideas en equipos e individualmente, para finalizar con sus respuestas a:
Opinión sobre el tema del libro.
Cómo escriben cuando usan celular e internet y por qué.
Consideran que la ortografía es importante en la comunicación escrita y por qué.
Qué regla de ortografía les representa dificultad.
Con qué tema participarían en un concurso de ortografía.
Sus respuestas y comentarios se leyeron en plenaria, finalizando la sesión con la propuesta, por parte de los niños y la maestra de grupo, de realizar un concurso de ortografía, que puede ser otra historia para compartirla contigo.
Por lo pronto, mañana domingo 17, el tema del programa será el libro y la experiencia de las actividades en la biblioteca, el horario de transmisión 9:00 AM (hora del Pacífico), www.radiocultura.org.mx, si puedes escucharlo en vivo, ya me darás tu opinión de la producción, aunque también en la misma página de la estación puedes descargarlo en podcast.
Un abrazo y gracias por tu amistad y apoyo.
Lupita
Brianda, Fany y Arnulfo
De manera que mañana Peligro en la Aldea de las Letras viajará por las ondas herzianas en las voces de Lupita y los chicos que participarán en el programa de radio "Mundo infantil".
Muchas gracias Lupita. Te suplico hagas extensivo este agradecimiento a los maestros, alumnos y directivos de las escuelas en donde trabajas, así como al personal de Radio Cultura 90.5 FM.
Nota: edité esta entrada para incluir fotografías, tomadas el 17 de enero, en donde apreciamos a algunos de los chicos de Sexto A, de la Escuela Juan Escutia, con quienes trabajó la maestra  Lupita Cárdenas este recorrido por Peligro en la Aldea de las Letras. Por cierto, el programa estuvo grandioso. La producción, conducción y musicalización reflejan el profesionalismo y amor que tienen Lupita y los niños  a un medio tan mágico como lo es la radio. Gracias y un abrazo a todos. El podcast del programa se puede escuchar en:

viernes, 15 de enero de 2010

Nada detiene a las golondrinas, de Carlos Marianidis

Nada detiene a las golondrinas
Carlos Marianidis
Premio Casa de las Américas 2002
Casa de las Américas / Cuba
República de Colombia
Ministerio de Cultura
"La escena es la de todos los días. La conozco bien. Pero a pesar de que se trata de un compañero de aula, su sufrimiento me resulta tan lejano que ni me molesto en pensar cómo lo podría ayudar. Cierta parte de mí cree que así deben ser las cosas y que cada uno merece lo que tiene y lo que le sucede, porque hay un destino para cada cual y nadie se puede escapar al suyo."

El primer párrafo de esta novela de Carlos Marianidis nos da pistas de la cotidianidad del personaje, tan parecida a la de cualquier estudiante de primaria, acostumbrado a atestiguar escenas dolorosas (en este momento no sabemos si física o emocionalmente dolorosas) con casi total indiferencia, la pista de que no es tan indiferente y de que no está del todo convencido de que así deban ser las cosas es esa clara referencia a "Cierta parte de mí..."

Para saber cuál es la parte del personaje que cree que las cosas pueden ser diferentes hay que adentrarse en la historia de Miguel, un chico que vive en la zona alta de su barrio y que en ocasiones se comporta como celoso miembro del Club de Tobi y en otras como un romántico adolescente aguijoneado por el primer amor. A lo largo de la lectura encontramos situaciones graciosas, emocionantes y tiernas. Todos nuestros sentidos están involucrados gracias a las precisas y deliciosas descripciones al grado de que casi se pueden saborear las facturas recién horneadas, percibir el ambiente mágico de la arboleda, imaginar la forma en que se lee la hora en el reloj de piedra y observar con Joana y Miguel un arco iris que los une más allá de lo terrenal.

En esta novela hay escenas que remueven los más preciados u horrorosos recuerdos  de la pubertad, según se hayan experimentado, como los bailables escolares, ser el nuevo o la nueva en la clase, los juegos a la hora del recreo, la amistad, los amigos maliciosos, el primer amor, las inquietudes y revelaciones en torno a la sexualidad, los lugares y sociedades secretas. Además, como en la vida de cualquier chico actual, en la de Miguel hay tiempo para videojuegos, futbol, apuestas y acontecimientos que dejan honda huella y determinarán en gran medida la forma de ver la vida, la forma de conducirse ante situaciones inesperadas.

La televisión como telón de fondo de la vida en el hogar, con noticiarios que sin ningún pudor, ni otra ambición que ganar la nota, muestran lo mismo bombardeos en vivo que a las víctimas de desastres naturales, provoca interesantes reflexiones en Miguel que van desde la ubicación geográfica de un conflicto como el de Israel y Palestina; la idea aterradora de lo fácil que sería oprimir enter y acabar con la vida de miles de personas en segundos y, las que parecerían más simples pero están envueltas de dolor y vergüenza  y que son expresadas a partir de estas preguntas: "¿Por qué cada uno vive donde vive si hay lugares distintos donde poder estar? ¿Por qué esa gente está allá pudiendo estar acá? ¿Por qué preferirían andar escondiéndose de los disparos, en vez de sentarse cómodamente a leer una revista mientras almuerzan?... ¿Y Cuatrojos? ¿Por qué siento que hay tanta diferencia entre él y yo? ¿Por qué no somos vecinos? ¿Para qué sirve tener la piel de otro color?

Las historietas y revistas, más que los libros, forman parte de la cultura juvenil del grupo formado por los entrañables personajes de la novela: Miguel, Patricio Zaldívar (Cuatrojos), Ariel y su hermano, Lucas y  Giménez, los seis miembros de los Caballeros de la Arboleda, así como Débora y Joana.

En la narración aparecen palabras como diskette, scanner y enter (salvo la primera que ya quedó en desuso, las otras forman parte del vocabulario común de los nativos cibernéticos, aunque sólo de quienes tienen acceso fácil a las computadoras). Estas palabras merecieron alguna aclaración para que la historia se entendiera, como que scanner es una especie de fotocopiadora y el enter es la tecla más grande del teclado.

Nada detiene a las golondrinas es una novela de descubrimiento o quizá sería mejor decirlo en plural, puesto que Miguel, sus amigos, vecinos y familia descubren que no hay que dar nada por sentado, que los niños pueden hacer preguntas incómodas, que los padres, por más que quieran evitar las respuestas, éstas llegarán, además de que hay que aprender a guardar secretos. Pero sin duda el descubrimiento más valioso es el de la verdadera amistad.

He traído a este espacio la novela de Carlos Marianidis porque, además de ser una obra que  ha sido reconocida mundialmente, en ella el autor transmite, como en alguna ocasión me escribió en una carta, "que no hay soluciones mágicas, que los desafíos tienen que enfrentarse por partes." Y es cierto, en la vida real por más que exista gente que parece hacer magia, no hay soluciones mágicas.

Es evidente que al escritor y poeta, como a cualquier persona sensible, le duelen las injusticias, las diferencias sociales, el abuso de poder, la indiferencia ante las tragedias humanas y la impotencia frente a ellas (como está ocurriendo ahora en Haití, azotada por un devastador terremoto y por la pobreza en que ha estado sumida durante tanto tiempo).

Carlos Marianidis
Escritor, poeta y dramaturgo argentino. 
Cursó estudios de violín y psicología. Ganó el premio "Casa de las Américas" por la novela Nada detiene a las golondrinas, que integra el catálogo de la Biblioteca Internacional de la Juventud de Munich. En 2008 fue premiado por las Naciones Unidas. 
Recientemente ha publicado Las sombras perdidas y otras historias, Corazón de colibrí y Recetario de juegos.
Vive en Buenos Aires, Argentina. 
(Información tomada de Voz y Mirada)

miércoles, 13 de enero de 2010

Oto y el Hada, de Asunción Carracedo

Oto y el hada
Asunción Carracedo
Ilustraciones de Salvador Silva
NC Comunicaciones 
Plan de Fomento a la Lectura
Colección Rapacines

Desde el principio sabemos, porque está escrito al inicio, que la de Oto es la historia de un monstruo que no da miedo. Bueno, si vemos a Oto en la portada, con esa mirada curiosa y esos pelitos traviesos en la cara y en los dedos, estaríamos de acuerdo, aunque por su tamaño, tal vez podríamos asustarnos un poco.

Seguiríamos sin asustarnos si lo vemos de espaldas, sobre todo si observamos que usa zapatos amarillos, porque sólo alguien bonachón y despreocupado usaría zapatos de ese color en pleno otoño, que es la época en la que ocurre esta historia.

El miedo no llega si sólo leemos las páginas pares, las ilustradas, así como lo hacen los niños que todavía no han aprendido a leer, porque cada una de las ilustraciones nos cuenta historias sin palabras que pueden ser de amistoso encuentro, un poco de melancolía y su buena dosis de magia y algarabía.

Pero cuando nos enteramos que Oto es un monstruo tragón, que engulle todo lo que encuentra a su paso, no quisiéramos toparnos con él, pues su boca parece tener vida propia y el pobre Oto no responde por ella.

Es entonces cuando entra el miedo, no tanto de que el monstruoso Oto, monstruoso por su tamaño y por  ser un ser fantástico creado para asustar, nos pueda tragar sino porque Oto está condenado a ir por el mundo completamente solo, sin poder compartir con nadie la alegre tonada de sus pasos al pisar las secas hojas del otoño ni mostrar lo avergonzado que se siente por llevar en la barriga a amigos potenciales, con quienes compartir una sabrosa merienda o la contemplación del arcoiris.

 El hada Siada
Y es aquí cuando entra el hada Siada, quien vive más allá de la Realidad Inventada, la más joven, lista y bonita hada de los cuentos, audaz y bien equipada con una varita de última generación y muchos trucos bajo la manga, disponibles para ir en auxilio del pobre Oto y de las víctimas de este monstruo tragón.

¿Qué ocurre en el cuento? ¿Podrá Oto dejar de ser un monstruo tragón? ¿Cómo le hará el hada Siada para que Oto no se la trague?

Eso habrá que leerlo, en las páginas impares, en donde las palabras dibujan una colorida y divertida historia en la que no faltan aflicción y preocupación, fórmulas mágicas ni un menú degustación.

Para concluir este comentario me gustaría formular dos deseos: que ni una persona buena en el mundo viva sola, sin un amigo (de verdad y de papel) y que Asunción reparta muchos pañuelos de estrellas para cubrir las bocas  monstruosas de quienes las abren sólo para dañar.

Gracias, Asunción, hada madrina de este blog y cabeza visible de Voz y Mirada, doy feliz acuse de recibo de este amigo de papel que hace rato llegó, envuelto de magia y cariño, desde tu mágico rincón leonés.
  
Asunción Carracedo

Asunción Carracedo
Escritora, poeta y promotora cultural española.
Licenciada en Biología y Maestra de Música.
Creó en el año 2000 junto con su marido la empresa Davidown, en la que trabajan personas con discapacidad.
Activa promotora de la literatura infantil y juvenil. Es autora del libro Oto y el Hada. Ha publicado su poesía a través de su blog Amigos de papel. Vive en la ciudad de León, en España.
(Información tomada de la presentación de Voz y Mirada)