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viernes, 26 de noviembre de 2010

Felicitaciones a La Aldea por el primer aniversario

 
 
María Eugenia: Desde Colombia te envío una felicitación, que la vida permita seguir con este sueño tan lindo que aporta tanto a los que vivimos de los libros.
Un gran abrazo cargado de letras, amor y conversación.
MARIELA GUERRERO VELEZ
Directora Fundación QILQAY

Querida Maria,

Congratulaciones por este hermoso aniversario de la revista electronica Aldea de las Letras! Es maravilloso de verdad tener un puente de comunicacion tal valosa y importante.
Espero que Aldea de las Letras sera muchos años una presencia viva y valosa en el aldea global de la cultura y espiritualidad! Cien años de obra multicultural!
 

Un abrazo muy carinoso de todo el equipo redaccional, 
Daniel D., editor de HLC y amigo de Aldea de las Letras


Un aniversario feliz para Hilaria y para ti.
Que la Aldea de las Letras permanezca incólume
Ahora y siempre
Con todos sus habitantes reunidos
Alrededor de los dos oficios esenciales del hombre:
Escribir y Leer.

Querida y respetada María Eugenia: 
Ojalá yo pudiese corresponder en algo a todas tus gentileza y enseñanzas. Desde que te conocí en la Aldea de Letras me di cuenta de la importancia que representas para la defensa de nuestro idioma. Tu generosidad además me llenó de alegría, no solo por el envío del libro y su mensaje, sino también por ese bello gesto de extender tu mano hacia nosotros, los terceros, que deambulamos por los caminos del leer y del escribir. Bien dice el refrán: todos los caminos conducen a la aldea.
¿Recuerdas la historia aquella, del novelista de ciencia ficción, del país donde el déspota ordenó, a los bomberos, quemar todos los libros? Sus habitantes, para conservar el conocimiento, se aprendieron de memoria uno a uno los libros que habían leído y luego se los contaban entre sí y al termina exclamaban: “ Cada día somos más”.
Al leer tu artículo sobre la supresión de las letras “ll” y “ch” y rememorar la defensa de Hilaria por la H y conocer que aunque muda, su silente sonido sigue melodioso en nuestras conversaciones, lecturas y pensamientos, me maravilló encontrar que personas como tú siguen en la ardua lid de hacer respetar la existencia de todas y cada una de las letras. ¿Cómo podríamos salir en defensa de animales en peligro de extinción, si dejamos que destruyan su existencia al eliminar las letras que los conforman? Difícil salvar a una bayena si no podemos visualizarla al nombrarla. La negación de Pedro pierde su efecto al no lograr que el canto del gayo nos estremezca al amanecer.
Y si permitimos que el grueso muro del olvido silencie a la H, ¿cómo podremos recordar los patios de aquellas casas viejas de ayer  teñidas del color de la umedad? ¿Las llaves ya no tintinearan cosidas al halda de las matronas? ¿Será que de pronto los argentinos dejarán de existir? El hombre de Venezuela convertido en “aves” alzará el vuelo y su pueblo recobrará su honor y su humildad. Bueno, eso no me parece tan malo.
Luego de la “ll” y de la “ch”, a quién le tocará el turno. La Q podría ser suplantada por la K, aun cuando dudo que el sabor del keso sea igual de delicioso al que aprendimos a degustar en tiempos más keridos.
No sé que podrá pasar si tú, Hilaria y las demás personas defensoras,  no logran ser escuchadas. Siento temor que en otro momento de despotismo, los represores vistiendo botas militares, arrojen a la singular  Z a la dehesa, para que sea devorada por los sopilotes.

El orror entonces será berdadero.
¡Qué viva la h, carajo!

Beatriz Lopez de Ayala
Cuentos y Relatos Breves.



FELICIDADES, desde mi rincón de León, junto a a los "AMIGOS DE PAPEL",,,,
"letras unidas,
esto es la Guerrra
alzar vuestras 
voces diminutas
formando largas cadenas
de brillantes poemas
que nadie os quite
vuestro lugar en la ALDEA
de la LENGUA" 
hasta pronto.
ASUNCION

No he podido resistir la tentación de compartir los mensajes enviados por correo electrónico de amigos de la Aldea y de esta aldeana. Muchas gracias por ser tan atentos y por haber dedicado su tiempo para escribir estas líneas tan valiosas.

domingo, 29 de agosto de 2010

Ratón Pérez y Buscando a Ratón Pérez (Gracias, Lucía y Noa)

 Ratón Pérez
Cuento infantil
Por el P. Luis Coloma, S.J.,
de la Real Academia Española, España
Asociación Española de Amigos del Libro Infantil y Juvenil
Sexta reimpresión, 2009

Mudar dientes, además de todo lo que significa en cuanto a crecimiento y desarrollo de los niños, tiene importante carga simbólica y mágica. El diente de leche se convierte en objeto de trueque a realizarse de una manera mágica, con quien sí sabe valorar lo valioso. La noche en que el niño deja bajo la almohada o sobre el buró su blanco tesoro se parece un poco a la de Reyes, por la emoción de recibir un obsequio, porque el pequeño debe irse a la cama temprano y porque tiene prohibido espiar, ante la amenaza de que si lo hace los obsequios desaparecena. Para esta noche en particular, se recomienda a los niños hacer suficiente alharaca en el momento de dejar su dientecito, para que los papás no olviden encerrar al gato, no sea que un goloso minino se engulla al famoso y generoso ratón y se acaba una legendaria tradición.

El cuento infantil Ratón Pérez, de Luis Coloma, de acuerdo con la introducción del libro Buscando a Ratón Pérez, "fue escrito por el autor para el rey niño Alfonso XIII, cuando se le cayó uno de sus dientes de leche. Fue publicado por Razón y Fe, en 1911, con ilustraciones en blanco y negro de Mariano Pedrero". La dedicatoria dice:
A SU ALTEZA REAL EL SERENÍSIMO SEÑOR PRÍNCIPE DE ASTURIAS, DON ALFONSO DE BORBÓN Y BATTENBERG.
Señor:
Hace cerca de veinte años que escribí estas páginas para S. M. el Rey D. Alfonso XIII, vuestro augusto padre. Permitidme Señor, que al reimprimirlas hoy, las dedique á V. A., deseoso de que arraigue en vuestra alma, tan honda y fructuosamente como arraigó en vuestro padre, la sencilla y sublime idea de la verdadera fraternidad humana.
Que Dios bendia á V. A. como de todo corazón lo pide diariamente, su affmo. en Cristo, Luis Coloma, S.J.
La historia cuenta que el rey Buby I, quien comenzó a reinar a los seis años bajo la tutela de su madre, fue gran amigo de los niños pobres y protector decidido de los ratones. 

Cuando por primera vez al rey se le meneó un diente fue todo un acontecimiento, que propició opiniones aquí y allá sobre cómo extraer el diente sin dolor ni riesgo alguno. Entre las propuestas más aceptables estaba la de cloforofmizarle, pero no fueron escuchadas por el valiente rey, quien decidió someterse a la sencilla operación de atar una hebra, que en el caso de la real criatura fue de seda encarnada, para que el médico más anciano tirara del diente con acierto y buen pulso. El diente en cuestión "tan blanco, tan limpio y tan precioso como una perlita sin engaste" provocó otro debate entre los ministros de la corte sobre el destino que tendría. Unos querían engarzar la pieza dental en oro y guardarla en el tesoro de la Corona, mientras otros proponían ponerla en el centro de una rica joya y regalarla a la virgen, patrona del reino. Sin embargo, la madre del rey, mujer "prudente y amiga de la tradición", decidió que el rey Buby escribiera a Ratón Pérez una carta muy atenta  y la dejase esa noche junto al real diente,
como ha sido y es uso común y constante de todos los niños, desde que el mundo es mundo, sin que haya memoria de que nunca dejase Ratón Pérez de venir á recoger el diente y á dejar en cambio un espléndido regalo. Así lo hizo ya el justo Abel en su tiempo, y hasta el grandísimo pícaro de Caín puso su primer diente, amarillo y apestoso como uno de ajo, escondido entre la piel de perro negro que le servía de cabecera.
El rey Buby escribió la carta, se fue a acostar temprano pero estaba decidido a conocer a tan célebre personaje, para lo cual mientras esperaba al visitante preparaba un discurso para darle la bienvenida. Esperó pacientemente, aunque en ocasiones el sueño lo vencía. Estaba en ésas cuando sintió que algo suave le rozaba la frente.
Incorporóse de un brinco, sobresaltado, y vió delante de sí, de pie sobre la almohada, un ratón muy pequeño, con sombrero de paja, lentes de oro, zapatos de lienzo crudo y una cartera roja, terciada á la espalda.
Del susto hasta el discurso se le olvidó, pero pasados unos instantes y ante los buenos modales de Ratón Pérez, entre ambos surgió una hermosa amistad, reforzada por las aventuras vividas esa noche por un rey, convertido en " el ratón más lindo y primoroso que imaginaciones de hadas pudieran soñar" y Ratón Pérez, quien tenía que seguir cumpliendo su misión de intercambio de dientes de leche, en esa ocasión, el de un pequeño que vivía en un barrio de lo más pobre, pero antes Ratón Pérez debía ir a su casa, ubicada en la calle del Arenal, núm. 8, en los sótanos de Carlos Prats (que en nota al pie de página se señala que era famosa tienda de ultramarinos, existente en Madrid, en el lugar citado).

Esa mágica noche el rey Buby I descubrió que todos los niños eran sus hermanos, pese a la pobreza en que vivía la gente, en medio de la cual, sin embargo, había tiempo y devoción para decir las mismas oraciones que él en sus lujosos aposentos, puesto que el pequeño Gilito, a quien Ratón Pérez tenía destinada una monedita de oro, rezaba con su madre por la mañana la misma oración que él: "Padre nuestro que estás en los cielos..."

Enseñanzas morales y religiosas, fantasía y un magnífico uso del lenguaje hacen de este cuento un clásico de la literatura infantil.

Buscando a Ratón Pérez
Francisco Climent, Ma. José Gómez Navarro,
Alicia Muñoz y Manuel Revuelta
Asociación Española de Amigos del Libro Infantil y Juvenil
Sexta reimpresión, 2009

El cuento original que Luis Coloma escribió para el niño rey Alfonso XIII y para todos, se complementa con el libro Buscando a Ratón Pérez, que contiene un interesante estudio del autor y su obra. Resulta muy interesante, como lo señalan las autoras del texto dedicado al cuento, que en Japón, por ejemplo Ratón Pérez ha sido reeditado desde 1953 y que en 1999 ya había alcanzado la trigésimo séptima edición y goza de gran fama entre los niños. Esta joya de la literatura española  Además contiene información sobre don Cárlos Prats y su bien surtida tienda, en donde el autor ubica el domicilio del famoso ratón.
Luis Coloma nació el 9 de enero de 1851, en el seno de una familia numerosa de alta clase media muy relacionada con los círculos aristocráticos. Estudió bachillerato en su ciudad natal. A los 17 años marchó a Sevilla a cursar Leyes. Se licenció en Derecho y trabajó como pasante en un bufete.
En octubre de 1874 Luis Coloma hizo Ejercicios Espirituales a solas bajo la dirección del P. José Cabello. Allí se confirmó su decisión de hacerse jesuíta.
Coloma vivió 40 años en la Compañía de Jesús. En su vida de jesuíta se pueden distinguir dos fases. Los diez primeros años fueron de vida oculta, dedicada a la formación espiritual e intelectual. Los treinta siguientes los dedica a la misión sacerdotal y literaria.
Una de las fechas más gloriosas fue el 6 de diciembre de 1908, cuando fue recibido en la Real Academia Española.
Murió el 10 de junio de 1915.
* *
El viernes pasado, un día después de que la Revista Babar anunciara el cierre del grupo de correo de Yahoo (como lo publiqué en la entrada anterior), recibí por correo postal un paquete, proveniente de La Coruña, España, que contenía tres libros (Ratón Pérez, Buscando a Ratón Pérez y Camino de Santiago. Vía de la Plata, éste escrito por Francisco J. Relloso, publicado por Ediciones Mensajero). Acompañaban a estos libros varios separadores y una tarjeta postal, todo esto enviado por dos amigas babarianas: Lucía Borreguero V. y su hija Noa, a quienes agradezco de corazón su hermosa y enriquecedora amistad y, por supuesto, estos valiosos obsequios.

Queridas Lucía y Noa: muchísimas gracias por estos libros, que como lo apuntan en la tarjeta, eligieron con mucho cariño para que los disfrute. Sin duda que gocé tanto la lectura de los dos aquí reseñados que no resistí la tentación de compartirlos. Estoy segura de que haré lo propio con el del Camino de Santiago. Seguiremos en comunicación. Gracias por su amistad. Reciban un cariñoso abrazo.



jueves, 26 de agosto de 2010

Babarianos

Hace un momento abrí mi correo y me topé con este mensaje:
Querid@s babarian@os
Después de siete años, más de 1.300 miembros y unos 10.000 mensajes publicados, Babar ha decidido cerrar el grupo de correo de Yahoo, debido a que en este tiempo han ido surgiendo nuevas vías de comunicación más inmediatas y cómodas (no sólo de usar, sino de mantener), como las redes sociales y la propia web de Babar, donde desde hace meses también podéis ir dejando vuestros comentarios.
Os agradecemos vuestra participación durante estos años, y esperamos que esta experiencia haya servido para tender puentes entre profesionales, países, empresas y lectores. Si esta herramienta ha trascendido la técnica y ha creado vínculos entre vosotros, nuestros lectores, nos damos por satisfechos.
Seguimos a vuestra disposición en revistababar.com , facebook  y twitter .
Un abrazo, y gracias de nuevo por vuestra labor y vuestra participación.

Revista Babar
Me da mucho gusto haber sido parte de este grupo, con el que di a conocer el inicio de este blog y al que le debo el acercamiento a personas maravillosas de diferentes partes del mundo, con algunas de las cuales mantengo comunicación con cierta regularidad. 

Extrañaré los mensajes en mi correo, pero seguiré, como de costumbre la información y las propuestas de la revista y de quienes compartían valiosa información, sus agendas, alegrías, logros, proyectos y en algunas ocasiones también tristezas.

Va un abrazo muy cariñoso para los responsables de mantener informado al grupo, deben sentirse muy orgullosos por los puentes de comunicación que tendieron. Aprovecho para enviar un cariñoso saludo a los amigos babarianos. Seguiremos en contacto.  

jueves, 13 de mayo de 2010

En la búsqueda del lector infinito. Una nueva estética de la literatura infantil en la formación docente. Cristina Pizarro


En la búsqueda del lector infinito
Una nueva estética de la literatura 
infantil en la formación docente
Cristina Pizarro, Argentina, Lugar Editorial, 2008

Entre los temas por los que nos inclinamos, generalmente hay algunos que nos persiguen a lo largo de nuestra vida. Para mí, una gran preocupación se relaciona con el acto de leer y el acto de escribir. Escuchar y hablar son acciones que dependen de la naturaleza humana como procesos fisiológicos, psicológicos y sociales. Aunque es difícil la comunicación, en términos universales, todos hacemos una práctica de dichas acciones señaladas. Leer y escribir se inscriben en un contexto sociocultural donde los aprendizajes cumplen  un papel preponderante y muchos habitantes de esta tierra, de distintos lugares del mundo no tienen acceso, están afuera del circuito constituido por el lenguaje gráfico; están al margen de desempeñarse en una sociedad signada por la información, atrapada por las telarañas que entraman a nuestra sociedad de redes digitales.

En el párrafo anterior, extraido del prefacio, Cristina Pizarro nos da claras pistas de lo que iremos encontrando a lo largo de esta obra, cuyo título resulta tan atractivo como inquietante.

¿Cómo es un lector? Acaso podemos describir o trazar un modelo de lector? ¿Quiénes fueron nuestros paradigmas o modelos de identificación? ¿Cómo se fue conformando nuestro capital de lecturas o "textoteca" (término tomado en préstamo de la escritora Laura Devetach? ¿De qué manera influyen en nosotros los libros que leemos? ¿De qué manera un personaje entra en nuestras vidas y nos conmueve tanto que se constituye en un ideal que representa una elección en nuestra forma de ser? Un lector como don Quijote, o una lectora como Madame Bovary hacen que su vida sea aquello que la imaginación quería que fuera ese sueño de vida.

Con las interrogantes anteriores la autora aborda uno de los conceptos clave sobre los que irá abundando a lo largo del libro para descubrir cómo llegar al lector infinito.

Cristina Pizarro, quien, como leemos en el esbozo biográfico de la cuarta de forros, tiene ricas experiencias en el campo de la docencia, la investigación y la creación de obras poéticas y didácticas. En este libro aborda conceptos fundamentales como el lector, la escritura, el lenguaje, el texto, los actos de leer y escribir, la estética, la intertextualidad; así como las competencias (lingüística, lectora y literaria) y comparte ejercicios realizados en su labor de formación docente a partir de la literatura infantil. Todo es significativo: desde el nombre (en la actividad "Nuestro nombre en un mar de palabras"); el cuerpo, la palabra; las sensaciones y las emociones De uno de estos ejercicios, denominado "El hilo de la memoria" explica:

Con el propósito de recuperar el modelo interno de narrador que está latente y oculto en cada uno de nosotros, les solicité que tiraran del hilo de la memoria. Esta imagen del carretel nos parece muy significativa, a la par que refiere la idea de juego y lo infinito. Esta acción del tirar implica el ir devanando palabras, imágenes, secuencias, personas, personajes. Como en un rápido fluir de nuestras sensaciones y emociones, se van a ir reuniendo, recolectando los elementos dispersos, que juntos al fin darán lugar a la historia recordada que era transmitida por alguien que plasmó en nosotros con su voz, presencia, gestos, actitud corporal de entrega afectiva.

De acuerdo con las observaciones realizadas durante el desarrollo de la actividad y los reportes presentados por los alumnos el lector se da cuenta que el ejercicio no es fácil, entre otras cosas, porque algunos participantes encuentran dificultades para evocar narradores lejanos en el tiempo o simplemente porque su memoria no registra a narrador alguno.

En el mundo de la literatura infantil están presentes la realidad y la fantasía, el juego pero también el miedo. Sin duda, todos hemos experimentado el placer de aterrorizarnos al escuchar la narración de una historia, quizá en un ambiente propicio como alrededor de una fogata durante una excursión o compamento o leída en voz baja, en la intimidad, o vista en algún medio audiovisual  (aunque por las noches no podamos dormir o nos resistamos a permanecer solos). Por ello, la autora retoma estos aspectos presentes en la vida de todos los seres humanos y propone considerarlos seriamente a la hora de seleccionar materiales de lectura para los niños, sobre todo para aquellos que todavía no pueden discernir entre realidad y fantasía.

En un planeta donde el hombre se destruye día a día, con la amenaza fatal de las inundaciones, el agujero en la capa de ozono, la infinita soledad y aislamiento en que apenas viven seres humanos, que ni siquiera acceden a fuentes de alimentación, desconocen el vértigo ciudadano y luchan por sobrevivir en el tiempo de largas horas de angustia, ¿puede tener cabida la literatura en este espacio? ¿Es necesaria le literatura para otorgar un remedio al alma?

Como respuesta afirmativa a estos interrogantes, hemos intentado dibujar un plano de ruta en la búsqueda del lector infinito. Llamamos así al que indaga, explora, descubre, construye, crea difeerentes discursos a lo largo de su vida, dando prioridad a lo estético y a su implicancia afectiva.

En este libro los docentes y todas las personas interesadas en realizar actividades relacionadas con la lectura y escritura, entre ellas la de fomento a la lectura, encontrarán interesantes propuestas de actividades académicas y lúdicas, fragmentos de textos y una bibliografia extensa, dividida en: Teoría literaria, psicología y filosofía; Literatura infantil y Narrativa y poesía.

Semblanza de la autora (tomada de la cuarta de forros):

Cristina Pizarro nació en Banfield, Provincia de Buenos Aires. Ejerció la docencia en todos los niveles de enseñanza. Es profesora de Letras, Licenciada en Educación y Titular de la Cátedra de Literatura del Instituto Superior de Profesorado "Sara C de Eccleston", de Buenos Aires. Publicó varios poemarios: Poemas de agua y fuego (1993), La voz viene de lejos (1995) Lirios prohibidos (1998), Jacarandaes en celo (2003) y Confesiones de Gertrudis Glauben (2006). Coordina talleres de escritura con técnicas psicodramáticas. Ha publicado sobre esta temática: El taller de juegos literarios (1994) y El taller de juego dramático (1996). Es fundadora del grupo ALEGRIA (Actividades de Lectura y Escritura Grupales para la Revelación e Integridad de los Afectos).

Nota: Agradezco infinitamente a Carlos Córdoba, amigo Babariano, activo bibliotecario y promotor de la cultura, el envío desde Quilmes, Argentina, de este libro, al que tendré que recurrir constantemente como lectora y escritora. Acompañaron a este volumen en el viaje tres folletos impresos y distribuidos para apoyar la Campaña Nacional de Lectura de su país, en los cuales vienen textos de Borges (Poema de los dones y El guardián de los libros) y Cortázar (Fin del mundo del fin); los cuentos Amor en la biblioteca, de Liliana Cinetto y El esqueleto de la biblioteca, de Silvia Schujer, textos deliciosos que he compartido con chicos de sexto año y han disfrutado enormemente.


domingo, 7 de marzo de 2010

Desde Almendralejo, Badajoz, comentarios de un babariano y sus alumnos

  Biblioteca Pública Municipal “Marcos Suárez Murillo” de Almendralejo, ubicada
en la primera planta del Convento de San Antonio

Como resultado del envío de algunos ejemplares de Peligro en la Aldea de las Letras a personas inscritas al grupo de la Revista Babar, desde diciembre de 2009 he estado recibiendo correos electrónicos con el acuse de recibo, así como comentarios sobre el libro. En esta ocasión agradezco a Francisco García González, bibliotecario y profesor de un colegio de primaria de Almendralejo, provincia de Badajoz en España, quien ha tenido la gentileza de escribir una deliciosa crónica de la recepción del libro y más recientemente ha compartido dos comentarios de lectores del libro. A continuación me permito compartir sus palabras.

A todos los Babarianos y especialmente a ti Mª Eugenia.

   El jueves día 17 [de diciembre de 2009] a media mañana y en plena clase de Matemáticas suena la puerta de la clase pidiendo el conserje permiso para entrar.

   Trae en la mano un sobre no más grande que una hoja tamaño A4. Enseguida me imaginé tras ver las pegatinas que éste era tu libro: “PELIGRO EN LA ALDEA DE LAS LETRAS”.

   Me deleité mirando tu grafía, el matasellos, las pegatinas del servicio postal mexicano y brotó mi alegría de tal manera que todos mis alumnos preguntaron qué ocurría. Conté la historia de cómo conocí tu libro y cómo me puse en contacto contigo. Pero más ilusión me hizo leer en voz alta tu dedicatoria. Me encantó ver en las caras de ellos el interés creciente por algo qué no conocían y que deseaban cuanto antes poder tener en sus manos para poder leerlo.

   Durante estas vacaciones leeré tu libro con el interés y la emoción que se merece.

Prometo hacerte llegar mis impresiones no sólo a ti sino a todos los babarianos también. Y por supuesto las de  mis alumnos. Que esta aventura que comienzas con este libro no termine en una “Aldea” sino en una gran ciudad de las letras y lectores.

   Felices fiestas y feliz año 2010 lleno de salud y felicidad.

   [8 de enero, 2010] PELIGRO EN LA ALDEA DE LAS LETRAS fue leído con todo el cariño del mundo y con la atención que se merece un canto al respeto y a la defensa del castellano.

Personajes creados desde la imaginación de una autora plenamente comprometida con la defensa del uso correcto de una lengua que de ningún modo puede ser mal usada.

Lectura entretenida, amena, ligera y llena de situaciones que se dan en la vida diaria y que reflejan el camino al que nos conduce este mal uso que con las nuevas tecnologías estamos dando a esta lengua que tanta historia soporta a sus espaldas.

   FELICIDADES una vez más y lectura súper recomendada para una Biblioteca escolar.

Desde España, concretamente desde Almendralejo, mis más sinceras, entrañables y valoradas gracias a ti María Eugenia por hacerme pasar unos buenos momentos con la lectura de tu libro.

   Espero poder llevar a la Aldea de las letras a todos mis alumnos que quieran descubrir ese mundo donde las letras viven para dar a los humanos aquello que no debemos dejar de valorar y reconocer. Esto es, la literatura y el valor de un libro.

[7 de marzo 2010] Enviarte  un saludo desde Almendralejo y un deseo enorme cargado de esperanza a los chilenos que permita llenarles de ánimo, fuerza, ilusión y humanidad.

Como te prometí en tiempos te hago llegar las primeras impresiones que mis alumnos de 6º de primaria me han comunicado mientras “Peligro en la Aldea de las letras” sigue viajando de mano en mano por toda la clase.

Una niña llamada Blanca me dice:

   “Es un libro con una historia muy interesante y muy divertida. Su lectura no es complicada y cuando empiezas a leer aumentan las ganas de leerlo, una, dos, tres… muchas veces más.
   Hay libros en los que sabes con leer una página lo que va a ocurrir al final. Pero con éste, esperas que pase algo y ocurre lo contrario. Nunca me he entretenido tanto con la lectura de un libro. Recomendaría a mucha gente que lo leyera y pudiéramos comparar las impresiones que los distintos personajes nos ha creado a cada uno”.

   Lee lo que otro alumno llamado Antonio comenta:

   “Es un libro muy interesante porque defiende el mundo de la escritura y de la ortografía. Creo que el libro es un poco lento porque casi no sucede nada, sólo se habla del concurso.
A mí me parece que la lengua española es muy importante en el mundo porque se habla en muchos sitios distintos… Creo que la escritora ha pretendido hacernos llegar la importancia de saber escribir bien”.

  Como ves, a cada uno, y aquí está la riqueza de la literatura, crea impresiones y juicios distintos. Pero sabes una cosa, lo que más poderosamente me ha llamado la atención es el interés desmedido por hacerse del libro para poder leerlo. Siempre hay voluntarios para que este libro no quede arrinconado en donde duermen los libros que no son leídos.

Un fuerte abrazo y desearte lo mejor.

Agradezco a Paco, Blanca y Antonio estos comentarios, que ojalá despierten el interés de los lectores, sobre todo de los alumnos de sexto año que están recibiendo en sus bibliotecas de aula uno o dos ejemplares de Peligro en la Aldea de las Letras.

Por cierto, además del placer de iniciar amistades con personas de lugares no imaginados, este intercambio cultural me ha permitido asomarme, aunque sea virtualmente a sitios como Almendralejo, conocida como "Ciudad de la cordialidad" y también como "Ciudad internacional del vino", en donde del 10 al 13 de marzo se celebrará, en el Palacio del Vino y la Aceituna de Almendralejo, el 11o. Salón del vino y la aceituna de Extremadura. ¡Quién pudiera estar por allá!