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miércoles, 8 de enero de 2014

El español de México es un idioma popular

Luis Fernando Lara, coordinador del Diccionario del español de México

La RAE daña nuestro idioma por su visión etnocéntrica, afirma Lara Ramos

Reyes Martínez Torri
Miércoles 8 de enero de 2014

La Real Academia Española le hace mucho daño a nuestra lengua, tiene una visión demasiado etnocéntrica y metropolitana en relación con las antiguas colonias, da la impresión de que no está dispuesta a aceptar las diferentes maneras de hablar español en América, afirmó el lexicógrafo y lingüista Luis Fernando Lara, coordinador durante 40 años del Diccionario del español de México.

Entrevistado por La Jornada en su cubículo de El Colegio de México con motivo de la reciente adjudicación del Premio de Ciencias y Artes 2013 en su rama de Literatura y Lingüística, Lara Ramos (DF, 1943) sostiene que nuestro español es de un país libre en donde las palabras han adquirido un significado que varía con respecto a los españoles... ¿Por qué hemos de renunciar a eso si nuestra manera de hablar tiene una raigambre histórica?

Asegura, con ánimo docente: somos dueños de “una semántica propia. ‘Soberanía’, que es muy valiosa para nosotros, significa el derecho del pueblo para elegir el resto de su vida. Para la Academia Española, es ‘el derecho del rey’. ¿Vamos a cambiar ese significado nosotros?, claro que no, si somos una República”.

Licenciado en lengua y literatura por la Universidad Nacional Autónoma de México, en 1968, y con estudios en las universidades de Kiel y de Heidelberg, en la entonces República Federal Alemana, fue reconocido con el galardón por sus destacados aportes teórico-metodológicos a la lexicografía del español.

Sobre el reconocimiento que le otorgó el gobierno mexicano dice estar feliz y manifiesta con sencillez: Llevo 43 años trabajando y he trabajado a conciencia. Entonces, que le reconozcan a uno este trabajo pues se siente uno muy bien. Da gusto.

Coordina desde 1973 el Diccionario del español de México, creado con la intención de establecer una diferencia con los diccionarios españoles, sobre todo con el diccionario académico. Al presente, dice, ya estamos empezando a preparar nuestros sucesores para que pueda crecer y seguir. Es un trabajo que merece México.

Sin embargo, dice: “Empezamos a sentir demanda de la sociedad para que hagamos muchas más cosas y no podemos porque con qué pagamos. Somos siete personas, muy poquitos si nos comparan: la Academia Española tiene 60 lexicógrafos, el Diccionario Merriam-Webster’s de Estados Unidos tiene 150”.

El especialista, que habla francés, alemán, inglés y un poco de italiano, destaca la particularidad de la variante del idioma practicada en nuestro territorio: Tiene gran ventaja en comparación con otras formas de hablarlo: es pausado, se reconocen fácilmente los sonidos y eso hace que en la enseñanza del español a extranjeros se prefiera la pronunciación mexicana y no la castellana.

Por otra parte, rechaza las críticas a Internet por corromper el lenguaje, lo cual es falso a su decir. Para él, el lenguaje que se usa en los chats es otra taquigrafía. A la lengua no le pasa nada, al contrario: “En los blogs y redes sociales el fenómeno muy interesante es que está dando una plena libertad para expresarse a la gente y eso es muy importante, porque la lengua no se cultiva si no se usa.

“Claro, algunos que conocen mal la lengua se equivocan de palabra, ponen expresiones que suenan mal: ¡Así es la vida! –ríe. A unos les sale bien y a otros les sale peor y ya”. En cambio, propone, hay que tenerle miedo al lenguaje alambicado, empalagoso, pomposo, pero a la libre expresión de la gente, no.

Rechaza tajante que el español se esté deteriorando: Esas son tonterías. Claro que hay palabras que caen en desuso, como los objetos mismos, digamos daguerrotipo, que estaba condenada porque ya desapareció esa técnica, ahora hay fotografía.

Según sus investigaciones, como en el libro Historia mínima de la lengua española, que será publicado en enero, ha visto que esta lengua ha sido popular desde que en el siglo XII el rey de Castilla Alfonso, El Sabio, decidió hablar a los habitantes de las ciudades que conquistaba en la península ibérica en el lenguaje que entendían: El español del pueblo.

Esa característica “explica que en español se haya escrito la primera gramática de una lengua moderna, antes que las del inglés, francés o italiano; el primer diccionario de español al latín (Lebrija, 1496); la primera lengua en Europa utilizada para la ciencia, efecto de Alfonso, El Sabio, que estaba traduciendo mucho conocimiento de la antigüedad griega y persa al español, mientras que el resto de Europa seguía haciéndolo al latín”, reitera Lara Ramos.

Los romances españoles del siglo XIV y XV, que en México se conservan en los corridos, han permitido que nuestra lengua más culta no tenga grandes discrepancias con nuestra lengua más popular. Para leer ahora el Poema del mío Cid o El Quijote se necesita un diccionario, pero aún se entiende, en contraste, para leer a Geoffrey Chaucer en el idioma original se debe ir a la universidad a tomar un curso de inglés antiguo.

El español siempre ha sido popular y debemos mantenerlo igual. Piense en el rap La chilanga banda. No se ha fijado –conversa el especialista– que está escrito en octosílabos, de rima asonante, en cuarteta, que corresponde a la más antigua tradición poética del español”.

Lara habla también sobre las expresiones de machismo en el idioma: “Debemos ser cuidadosos, no caer en las exageraciones de ciertos grupos feministas, pero a la vez reconocer la necesidad de darle su verdadero lugar a las mujeres… nada impide que digamos doctora, arquitecta, médica, pero en cambio, estar diciendo ‘ciudadanos y ciudadanas’, ‘niños y niñas’ es muy aburrido y no hace falta”.

Y rememora su llegada a este campo de estudios a partir de una vocación natural, tengo actitud por las palabras y eso me llevó a la lingüística. Sin embargo, luego de terminar el bachillerato estudió ingeniería por dos años. “Yo había provocado un verdadero escándalo en mi casa, ‘cómo se me ocurría dejar la ingeniería e irme a eso de letras’… Tuve que hablar con mis padres, les dije: ‘ya no me den dinero, yo me las arreglo, pero quiero estudiar letras’”.

Durante sus primeros años en esta disciplina, recuerda, “la lingüística había pasado al primer plano de las humanidades… los franceses en los años 60 habían declarado pomposamente a la lingüística ciencia piloto de las humanidades. Pero en el ámbito nacional, teníamos esa alma partida entre las lenguas indígenas y el español. Hasta la fecha hay incomprensión por parte de los que estudian lenguas indígenas respecto del español y de los que estudian español respecto del valor de las lenguas indígenas”.

A sus 70 años, prevé: “Si existiera la rencarnación, en mi siguiente encarnación sería músico. Me fascina. Tengo tantos preferidos, es muy difícil decirlo. En la antigüedad, el siglo XVII, Michael Praetorius, Bach, por supuesto, Haydn, Mozart, Beethoven, Brahms –enlista. Brahms es un compositor con el que me identifico mucho. Me gustaría que mis libros fueran como una sinfonía de Brahms. Me gustan mucho los modernos: Debussy, Stravinsky, Lavista”.

lunes, 5 de agosto de 2013

Tres siglos de la Real Academia Española


300 años escribiendo con buena letra

Un reducido grupo de ilustrados fundó la Academia en 1713
Buscaban dotar a la lengua española de un diccionario que estuviese a la altura de otros idiomas
Tentaciones de verano
TEREIXA CONSTENLA

Al principio fue el honor. Al marqués de Villena, y sus siete amigos de tertulia, les escocía que la decadencia política contaminase el reino de las palabras. Invariablemente en cada sesión que celebraban en el palacio de la madrileña plaza de las Descalzas acababan asomados al vacío: España carecía de un diccionario digno de su lengua. Lo tenían Francia, Italia, Inglaterra y Portugal. Pero el país que había esparcido su idioma por todo un continente en los siglos anteriores no tenía un inventario que ayudase a distinguir el grano de la paja, una obra que fijase el retrato-robot de una lengua que venía de días de gloria (el XVII) y que corría el riesgo de despeñarse hacia la insulsez o el deterioro si nadie la documentaba.

Lo inusual es que llevaron su idea a la práctica. Y el 3 de agosto de 1713, en su tertulia del palacio de Villena, los ocho amigos, reforzados con tres integrantes nuevos, levantaron un acta pragmática —en ella establecen las tareas que han de acometer y cómo han de hacerlo para redactar el Diccionario de autoridades— que se considera el acta fundacional de la Real Academia Española. Hoy se cumplen 300 años de aquella sesión quijotesca. ¿O no rozaba lo imposible el afán de aquellos 11 ilustrados sin especial formación lingüística?

Lo hicieron. Una proeza en tan solo 26 años, en palabras de Fernando Lázaro Carreter, que dedicó su discurso de ingreso en la RAE en 1972 a la aventura iniciada por Villena y compañía. “Este ‘tan solo’ alude al hecho de que la Academia Francesa tardó 65 en desempeñar una tarea de alcance mucho más limitado. Seis copiosos volúmenes, con un total de más de 4.000 páginas, en cuarto mayor, fueron el resultado de esa acción, una de las más esforzadas de que pueda ufanarse la cultura española”, elogió el filólogo que permaneció al frente de la RAE seis años.

Su publicación con 42.000 palabras fue, en opinión del actual director, José Manuel Blecua, “el momento de más éxito” de la Academia, que en menos de un siglo materializa obras notables: el Diccionario de autoridades (llamado así por los ejemplos que acompañan a los vocablos), la Ortografía, la Gramática y el Diccionario chico (el de autoridades sin autoridades). “El actual es heredero directo de aquel de 1780”, señala el secretario actual, Darío Villanueva. En 2014 se publicará la versión vigésimo tercera. Villanueva lo ve “el final de un ciclo”, teniendo en cuenta la dependencia de la inmediatez que ha propiciado la cultura tecnológica.

Nada que se cuestionaran aquellos fundadores que aún debieron aguardar un tiempo hasta su confirmación. El Consejo de Castilla bloqueó la bendición del rey —la razón más benigna era la duda sobre su capacidad para redactar el diccionario— hasta donde pudo, pero finalmente Felipe V, el francés que había desembarcado en el trono español tras una guerra larga, la autorizó mediante una cédula real el tres de octubre de 1714. Cuando se aprueben los estatutos, la Academia pasará a contar con 24 miembros.

El lema, con una abeja sobre flores, estuvo a punto de ser: Aprueba y reprueba

“Los fundadores son un grupo de novatores, un título despectivo para referirse a los reformistas que se dan cuenta de que España necesita abrirse a Europa, superar la escolástica y tener una historia crítica”, señala Víctor García de la Concha, que ultima una historia de la institución que dirigió 12 años. “En muy poco tiempo”, prosigue, “aunque a ellos les pareció mucho, estos hombres que no eran lexicógrafos ni tenían archivos crean el diccionario”.

Contra viento y marea. Aunque alguno de los paladines de la lengua se desplazase en mula. Darío Villanueva recuerda un acta de 1726 donde se plasman las desgracias de Fernando del Bustillo: “Escribe que ha estado 50 días en la cama con dolores causados por gota, que no puede apoyar los pies y que además se le ha muerto la mula y pide ayuda para comprar otra que le permita ir a las reuniones de los jueves”.

De los tiempos en los que las sesiones se celebraban en los domicilios de sus directores (el marqués de Villena y sus descendientes o José de Carvajal y Lancáster, hasta 1754 no lograron un departamento cedido por Fernando VI en la Real Casa del Tesoro) arrancan tradiciones perpetuadas hasta hoy: los plenos de los jueves, el tratamiento de “excelentísima” o las votaciones secretas. En una de ellas se eligió el emblema: el crisol con la leyenda “Limpia, fija y da esplendor”. Un lema que no suscitó aplausos universales, aunque los críticos tal vez se replegaron al descubrir que rivalizó con una abeja volando sobre un campo de flores con la leyenda “Aprueba y reprueba”.

Benavente creía que el ingreso abría la puerta a la muerte y no a la inmortalidad

Lo que no se remonta a los orígenes son los discursos de ingreso. “Comienzan en el XIX, cuando se hace casi una refundación con el afán de acercarla a la sociedad. Hasta entonces los nuevos se incorporaban en una sesión normal. A partir de 1847 se le quiere dar mayor solemnidad y se organizan con un discurso público y uno de contestación”, señala Pedro Álvarez de Miranda, que dedicó el suyo en junio de 2011 a glosar los de otros.

Los hubo en verso (José Zorrilla y José García Nieto) y... no los hubo por voluntad del electo: Miguel de Unamuno o Antonio Machado (“fue elegido en 1921, hizo un intento para escribir el discurso pero no lo concluyó, es difícil imaginarlo embutido en un frac”). Ninguno llegó a la altura de Jacinto Benavente, cuya relación con la RAE frisó la patología. “Decía que el ingreso de la Academia, en lugar de proporcionar la inmortalidad, aceleraba la muerte. Se dirigió a la RAE para indicar que no quería ingresar. Finalmente lo hicieron académico honorario”, detalla Álvarez de Miranda. Un académico es para siempre. Así lo constató el actor Fernando Fernán Gómez, cuando ofreció sin éxito su sillón a Víctor García de la Concha después de que sus piernas hubieran “ganado la batalla” hasta impedirle acudir a las sesiones.

Guste o no a quienes gobiernen el sillón es vitalicio. Pero la institución ha penado por ello y no siempre ha logrado frenar las embestidas. La académica Carmen Iglesias, comisaria de la exposición La lengua y la palabra. 300 años de la RAE, que se inaugurará el 26 de septiembre, señala que “las verdaderas intervenciones del poder político se dieron en regímenes autoritarios o con dictadores”.

Ocurrió con Fernando VII, que ordenó expulsar a los afrancesados; con Miguel Primo de Rivera, que impuso académicos regionales y trató de vetar a Niceto Alcalá-Zamora, y con Franco, que en 1941 envió una lista con los que no deben estar. “La RAE tuvo la dignidad de resistir las presiones del régimen para cubrir las vacantes de los cinco académicos exiliados”, indica Álvarez de Miranda. La entereza de la institución se coronó con una histórica sesión, el 3 de mayo de 1976, cuando Salvador de Madariaga, uno de esos desterrados, leyó su discurso de ingreso cuarenta años después de su elección.

Carmen Conde, primera académica, entre Gonzalo Torrente Ballester y Manuel Terán en su ingreso.
MARISA FLÓREZ

Donde la historia de la Academia desluce es en su relación con las mujeres. Las académicas han entrado con cuentagotas (nueve, la última electa es Aurora Egido) y solo a partir de 1978 con la poeta Carmen Conde. “Es el reflejo de un fenómeno general de la sociedad, donde la mujer se encuentra en una situación de discriminación”, esgrime Blecua. Los deslices más sonados se cometieron con Emilia Pardo-Bazán, que se postuló para entrar (lo propio de aquellos días del XIX) sin ningún éxito, y con María Moliner, que perdió la votación frente al filólogo Emilio Alarcos. “No me atrevo a decir que fue una injusticia pero fue una lástima que no se hubieran presentado por separado. Si no hubiera enfermado en sus últimos años creo que sus valedores la habrían convencido para presentarse otra vez”, aventura Álvarez de Miranda, que en descargo de la española recuerda que la primera académica francesa fue Marguerite Yourcenar en 1981.

Mirando atrás, la Academia puede considerar su misión cumplida. Lleva inventariando el español tres siglos. Incluso sorteó el riesgo de la fragmentación idiomática en un contexto tan delicado como el de la fragmentación política del XIX. Víctor García de la Concha recuerda que, tras los procesos de independencia, se dio “un intento de ruptura de la unidad de la lengua para definir el español de América frente al español de España”. Él defiende que uno de los mayores servicios de la RAE fue la habilidad para salvar aquella amenaza tendiendo la mano de igual a igual a las jóvenes naciones con el nombramiento de académicos correspondientes que luego fundaron sus respectivas instituciones, germen de la actual política panhispánica de la casa. “Hay que salvaguardar la lengua siempre como un espacio de diálogo”, proclama García de la Concha. Durante un tiempo las palabras fueron el único puente entre la vieja potencia y sus antiguas colonias.

jueves, 11 de abril de 2013

José Luis Sampedro, economista, escritor y humanista, atravesó la última frontera


Quizá muchos dirán, y con razón, que cuando nos enteramos de la muerte de una gran  persona, de un ser humano en toda la extensión de la palabra, es cuando volvemos la mirada para ver de quién se trataba y qué obra dejó a su paso, y quizá, después de echar una ojeada al librero, a Wikipedia y a otros sitios en línea en donde se haga referencia a la persona y a la obra, una lágrima se asome y sintamos el dolor ante lo definitivo de su muerte pero demos gracias al cielo porque con su trabajo ganó su pasaporte para la eternidad.

Es probable que no tengamos idea  o no nos demos tiempo para pensar en la cantidad de personas fuera de serie que hacen mucho bien por el mundo en diferentes disciplinas y actividades humanas, algunas conocidas y reconocidas, muchísimas anónimas. ¿Será porque es más fácil enterarnos y sabernos afectados por la obra y la vida de personajes nefastos , odiosos y de triste y deleznable fama?

Esta reflexión viene a colación por la reciente muerte de José Luis Sampedro, quien deja vacía una silla en la Real Academia Española y un vacío enorme en la lucha indignada frente a los sinsentidos y barbaridades que los desgobiernos han recetado a los pueblos trabajadores de diferentes partes del mundo. Al parecer las medidas surgidas en los círculos financieros de un mundo globalizado, aparentemente sin fronteras, no reconoce límites y siembra injusticia, hambre, desesperanza por doquier.

El paso de José Luis Sampedro por este planeta fue largo. Noventa y seis años significan una vida larga y plena. Fue una vida lúcida, congruente, defensora de derechos como la  justicia y la libertad, incluida la de expresión, pero sobre todo la de pensamiento, hasta el final. Es una bendición que su vida se haya prolongado y su final haya llegado sin tener que enfrentar penosos trances hospitalarios.
Su viuda Olga Lucas contó sus últimos momentos: "Nos dijo que quería beberse un Campari. Así que le hicimos un granizado de Campari. Me miró y me dijo: 'Ahora empiezo a sentirme mejor. Muchas gracias a todos'. Se durmió y al cabo de un rato se murió".
José Luis Sampedro (Barcelona, 1 de febrero de 1917. Madrid, 7 de abril de 2013), economista, humanista, escritor y activista, nos legó su credo personal:
Creo en la Vida Madre todopoderosa
creadora de los cielos y de la Tierra.
Creo en el Hombre, su avanzado Hijo
concebido en ardiente evolución
progresando a pesar de los Pilatos
e inventores de dogmas represores
para oprimir la Vida y sepultarla.

Pero la vida siempre resucita
y el Hombre sigue en marcha hacia el
mañana.

Creo en los horizontes del espíritu
que es la energía cósmica del mundo.
Creo en la Humanidad siempre ascendente.
Creo en la vida perdurable.
Amén.
J.L.S.

Los discursos de Sampredro son extraordinarios, claros, amenos, ilustrativos. El de ingreso a la Real Academia Española, el 2 de junio de 1991, titulado "Desde la frontera" nos da muchas pistas de lo que había sido la vida de quien se declaraba "fronterizo, pues si bien me llevaron a esa orilla las corrientes de la vida, muy pronto mi voluntad se instaló a gusto entre gentes alerta, con ganas de vivir". Dejo aquí un fragmento, pero bien vale la pena tomarse su tiempo para leerlo completo en la página de la RAE:

Mi mundo está como fronterado, que diría quizás un maestro de armas, con los muros, las banderas, la piel, las palabras. Las palabras, cierto: cada una puede ser frontera: el «aquí» se aparta del «allá»; el «gato» es la divisoria frente a todo lo «no-gato». Pero sería desmedida tentación la de extenderme acerca de la palabra ante vosotros, que tanto más sabéis de ella. Sólo la reverenciaré de pasada como proeza suprema del hombre —único animal que habla— y recordarla dotada, como todas las fronteras, de precisión clarificadora y, a la vez, de ambigüedad; pues en el continuo de la realidad todo tajo conceptual es artificioso y no es tan clara la diferencia entre el «gato» y el «no-gato». «Voces hay tan dudosas y ambiguas» —escribía el Padre Sigüenza encomiando al San Jerónimo traductor— «que hacen disentir unos de otros», y así es como cada texto tiene varias lecturas y su valoración cambia con el tiempo.

Con palabras se construyen las fronteras en el mundo de la literatura, donde se desenvuelve la novela, alzada sobre el filo mismo de la realidad y la ficción porque participa de ambas. Oponer lo novelesco a lo real, ya se ha dicho, sólo alcanza a ser una interpretación, pues la novela despliega la inapelable verdad de su autor, que la ha vivido al crearla, para que se haga verdad también en los lectores. Por eso los grandes personajes de ficción resultan más reales e influyen más en nosotros que muchos seres de carne y hueso.

Fronteras, en fin, de todas clases: geográficas, históricas, biológicas, sociales, psicológicas... Todas partiendo y acuchillando el continuo multidimensional que nos envuelve, para facilitarnos nuestra instalación en él, para permitirnos una interpretación de lo que sería un caos; es decir, un orden que no comprendemos. Todas permitiendo diferenciar, pero sin que puedan confundirse con los límites.
No, no confundamos fronteras y límites, de los que luego hablaré, aun cuando haya quienes lo entiendan así. Nunca caí en esa confusión, ni siquiera cuando la vida me llevó, en mi recién estrenada profesión, a una aduana marítima. A primera vista parece no haber frontera más evidente sobre el planeta, pues en las aguas el hombre perece, sin aire para su vida. Finis terrae se ha llamado más de una vez a esa frontera, como si fuera un límite. Pero a mí, frente al océano, los ojos y el pensamiento se iban a la lejanía, sobrepasando la orilla. El mar es como la dulce llama de la chimenea: nos lleva a un más allá, nos sorbe la imaginación, se disfraza de figuras y sugerencias. Como en nuestra divisa columnaria, un Plus Ultra planeaba sobre mis contemplaciones y así como la brisa marina penetraba en la tierra adentro, así también mi ánimo trascendía la bien recortada línea de la orilla, frontera pero no límite. El mar no era confín ni barrera sino la más ancha de las aperturas a la libertad.
Leer a José Luis Sampedro, verlo y escucharlo en los distintos videos que circulan en la red, ver lo que escriben sobre él periodistas y blogueros, como mi amiga LolaMU, honrará su memoria y tal vez nos hagan ver y vivir el mundo, la vida y, llegado el momento, la muerte de manera diferente. 






martes, 31 de enero de 2012

América en la mira del Instituto Cervantes

Víctor García de la Concha (al centro)

Me parece muy interesante la labor que realiza el Instituto Cervantes en España y en los países en donde el español no es la lengua materna ni oficial de sus habitantes. Abrir las puertas de la cultura hispanoamericana al mundo, sin duda, resulta una tarea encomiable, pues de esa manera se tienden puentes de comunicación y de paz entre los pueblos.


Desde la semana pasada, el 27 de enero concretamente, el Instituto Cervantes cuenta con un nuevo director, el filólogo Víctor García de la Concha, quien de 1998 a principios de 2011 fue director de la Real Academia Española (RAE). Durante su gestión, declaró en 2010, "América ha sido el gran centro de mi trabajo y de mi ilusión. Al poco de que Fernando me lo pidiera, en la primera visita que hice al Rey, Su Majestad me dijo: 'No te voy a pedir más que una cosa: que te dediques a América. Yo te iré abriendo las puertas'. Y así fue. En estos 12 años he hecho 47 viajes a América. He tenido la suerte de diseñar esa política panhispánica y se ha logrado algo que el resto de las lenguas nos envidian: en Portugal, en Francia".

De manera que a nadie puede extrañar que entre las primeras declaraciones del nuevo director, señale que "el eje del Cervantes será América", en clara alusión a que las prioridades de su mandato se centrarán tanto en el Cono Sur como en la creciente población hispana de Estados Unidos.

El ofrecimiento para el cargo se lo hizo el jueves por la mañana el ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, luego de que el premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, declinara la invitación que le hiciera el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy.

Por diferentes motivos la actuación de la RAE, que actualmente cosecha mucho de lo sembrado durante la gestión del nuevo director del Instituto Cervantes, es cuestionada en múltiples medios, sobre todo por cuidar con más celo sus intereses comerciales que académicos y por la polémica desatada desde el anuncio de la denominada nueva Ortografía del español.

Que el Instituto Cervantes tenga en la mira a América ¿será visto por los americanos como una forma de estrechar lazos de cooperación cultural entre pueblos que comparten el idioma o se trata de neocolonialismo o de un negocio más?
  Víctor García de la Concha, revisa uno de los ejemplares de la Nueva Gramática de la Lengua Española
CLAUDIO ÁLVAREZ | 09-12-2010

miércoles, 26 de octubre de 2011

Desde la web Molino de Ideas: "La RAE ha perdido el rumbo"

La RAE ha perdido el rumbo

La Real Academia Española de la lengua tiene una profunda crisis de identidad: no sabe sí es una empresa comercial o un ente público que sirve a los hablantes. De lo que no cabe duda es de que está fundamentalmente patrocinada por la sociedad, ya sea por el estado o por diferentes corporaciones públicas y privadas.
Gobernada por las editoriales.
Por una parte se entiende a sí misma como el garante de la “pureza” del español, la que decide lo que está bien y está mal; pero por otra parte está “gobernada” por unas editoriales que aprovechan esta posición para vender la mayor cantidad posible de libros al mayor. Esto hace que no pueda ejercer su labor normativa con independencia. Siempre viene bien un cambio de normas para vender más libros, sobre todo si la información no se deja accesible en la web y hay que pagar para obtenerla.
La gramática y la ortografía.
Además, los libros producidos son caros, muy caros. Para justificar su elevado precio se intenta que tengan el mayor número de páginas para que el precio sea más elevado y se engaña en el lanzamiento de los mismos. La última gramática se vendió como un libro que todos los hablantes deberían tener en sus casas para poder hablar español correctamente y en realidad se trata de una gramática descriptiva que no resuelve ninguna duda a los hablantes sino que sirve de herramienta a los filólogos para profundizar en diversos aspectos del estudio del español.
La última ortografía de 700 páginas frente a las 100 de la anterior, tiene contenidos de fonética que nada tienen que ver con el tema ortográfico. Esto, además, hace que los hablantes tengan la impresión de que el español y su ortografía son terriblemente complejos cuando no es así. Tanto la gramática como la ortografía, si las desarrolla un ente público, deberían estar disponibles en la web gratuitamente y en ediciones de bajo precio.
Por último hay que recordar que estos libros no se publican cuando están listos sino cuando económicamente interesa a las editoriales.


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lunes, 3 de octubre de 2011

A ver o haber

 A ver y haber se oyen igual pero se ven diferentes

En una entrada antigua mencioné que es común la confusión entre "a ver" y "haber" en el lenguaje escrito informal, y señalaba un ejemplo de mensaje de texto (enviado por celular): "Haber si nos vemos pronto", en lugar de "A ver si nos vemos pronto". Recientemente el tema se discutió entre profesores de español. La mayoría de ellos no le dan mayor importancia al asunto y solamente sugieren marcar el error, si aparece en un examen de texto argumentativo, como ortográfico, debido a que la confusión tiene un origen fonético y los estudiantes "escriben como hablan".
De manera que no hay como recurrir a los expertos.

¿Qué dice la Real Academia Española al respecto? Reproduzco el apartado dedicado a este tema, que aparece en "Respuestas a las preguntas más frecuentes":

A ver / haber
Aunque a ver y haber se pronuncian de la misma forma, deben distinguirse adecuadamente en la escritura.


  a) a ver

  Se trata de la secuencia constituida por la preposición a y el infinitivo verbal ver:

  Vete a ver qué nota te han puesto.
  Los llevaron a ver los monumentos de la ciudad.

  Como expresión fija, presenta distintos valores y usos:

  • En tono interrogativo, se emplea para solicitar al interlocutor que nos deje ver o comprobar algo:

  —Mira lo que he comprado. —¿A ver?

  • Expresa, en general, expectación o interés por saber algo, y va normalmente seguida de una interrogativa indirecta:

  A ver cuándo nos dan los resultados.

  • Se utiliza para llamar la atención del interlocutor antes de preguntarle, pedirle u ordenarle algo:

  A ver, ¿has hecho lo que te dije?
  A ver, trae el cuaderno.

  • Equivale a claro o naturalmente, como aceptación de algo que se considera inevitable:

  —Pero ¿al final os vais? —¡A ver! Si no lo hacemos, perdemos el dinero de la reserva.

  • Delante de una oración introducida por la conjunción si, expresa, bien expectación, curiosidad o interés, a veces en forma de reto; bien temor o sospecha; bien deseo o mandato:

  ¡A ver si adivinas lo que estoy pensando!
  A ver si te caes.
  A ver si eres más organizado de ahora en adelante.

  En muchos de estos casos la secuencia a ver puede reemplazarse por veamos, lo que pone de manifiesto su relación con el verbo ver y no con el verbo haber:

  A ver con quién aparece mañana en la fiesta [= Veamos con quién aparece mañana en la fiesta].
  A ver si te atreves a decírselo a la cara [= Veamos si te atreves a decírselo a la cara].

  b) haber

  Puede ser un verbo o un sustantivo:

  • Como verbo, haber se usa como auxiliar, seguido de un participio, para formar los infinitivos compuestos de la conjugación:

  Haber venido antes.
  Tiene que haber sucedido algo.
  Sigo sin haber entendido lo que ha pasado.
  También se emplea como infinitivo del verbo impersonal que denota la presencia o existencia de lo designado por el sustantivo que lo acompaña:
  Parece haber un chico esperándote en la puerta.
  Tiene que haber muchas cosas en el frigorífico.

   

  • Como sustantivo, haber es masculino y significa, en general, ‘conjunto de bienes o caudales de una persona’:

  Su haber era más bien escaso.

Por su parte, en la sección de consultas de la Fundéu leemos lo siguiente:

a ver / haber
 
La expresión a ver no debe confundirse con el infinitivo haber.

A ver (preposición + infinitivo del verbo ver) se emplea para:

- Solicitar al interlocutor que nos deje ver o comprobar algo(en modo interrogativo): «Tengo un regalo» «¿A ver?».


- Expresar expectación o interés por saber algo; normalmente va seguido de una interrogativa indirecta: «A ver cómo nos va en el trabajo el mes que viene».

- Llamar la atención de alguien antes de preguntarle, pedirle u ordenarle algo: «A ver, circulen».

- Expresar aceptación de algo que se considera inevitable: «¿Pagas impuestos?» «¡A ver!».

- Expresar curiosidad expectación o interés, a veces en forma de reto (seguido de una oración introducida por la conjunción si): «A ver si este año nos toca la lotería». «A ver si te atreves».

En todos estos casos hay que utilizar a ver y no confundirlo con el infinitivo del verbo auxiliar haber.
En fin, a ver si esta entrada ayuda a alguien, aunque tal vez va a haber quien, ante la duda, mejor no use esta expresión.


jueves, 21 de julio de 2011

La RAE anuncia el nuevo diccionario de español

El nuevo diccionario de español estará listo en el 2014, anuncia el director de la RAE

Reunión en Burgos de los directores y presidentes de las academias de la lengua
Foto: Efe
El nuevo diccionario de español estará listo en el 2014 y será «lo más copioso posible», ha anunciado el director de la Real Academia Española y presidente de la asociación que engloba a todas las academias de español, José Ramón Blecua.
Los directores y presidentes de las veintidós academias de la lengua española de España, América y Filipinas han iniciado hoy en Burgos una reunión plenaria de tres días en la que fijarán sus objetivos y principales actividades hasta 2014.
Blecua ha explicado a los periodistas en la inauguración del encuentro que el diccionario será un trabajo en común que se hará gracias a la solidaridad de todas las academias de la lengua española.
También ha recordado que el diccionario de español se lleva actualizando 300 años, lo que a su juicio le hace único en el mundo.
El director de la Academia española ha destacado la coincidencia del periodo de trabajo actual con el tercer centenario de esta institución, que nació en 1713 en Madrid por iniciativa de Felipe V.
Durante la reunión plenaria que ha comenzado hoy, los académicos han realizado un examen de los materiales fundamentales para la enseñanza del español a los niños.
Para ello, han repasado el temario y las obras básicas para esa enseñanza en materias como la gramática, la ortografía y un diccionario práctico.
Blecua ha insistido también en la importancia de la investigación, «que debe ser un complemento imprescindible sin el que no se puede entender la enseñanza del idioma».
En este sentido, ha considerado «fundamental» contar con los «nuevos medios electrónicos» como herramientas para la difusión y la investigación.
Ha puesto como ejemplos de la importancia de utilizar los medios tecnológicos el hecho de que el nuevo Diccionario histórico sólo estará presente en internet y el portal de la lengua española que, según ha dicho, se ha convertido en un lugar habitual de encuentro de investigadores y de personas que simplemente quieren resolver dudas sobre usos de la lengua, lo que supone que esté recibiendo aproximadamente un millón de visitas diarias.
Blecua ha adelantado que durante los próximos días se tratarán en el encuentro los dos próximos grandes encuentros relacionados con el español, ambos a celebrar en Panamá.
Se trata del congreso de la asociación de la lengua española de Panamá, que se celebrará en noviembre de este año, y el congreso internacional de la lengua española, que tendrá lugar en el 2013.

Información tomada de la página de la Fundéu

lunes, 29 de noviembre de 2010

Nueva ortografía del español. Ch y Ll no son letras del alfabeto, en Suite 101

Nueva ortografía del español. Ch y Ll no son letras del alfabeto

29-nov-2010 María Eugenia Mendoza Arrubarrena
Asociación de Academias de la Lengua (logo) - Academia Mexicana de la Lengua
Asociación de Academias de la Lengua (logo) - Academia Mexicana de la Lengua
Abecedario de 27 letras. Reglas no. Recomendación, no imposición. La y seguirá llamándose griega. Acentuar o no acentuar, no hay problema. Adiós ch y ll
  
Contra lo que se esperaba la Asociación de Academias de la Lengua Española (AALE) se pronunció por que todo siga igual, es decir, la mayor parte de los cambios anunciados no pasan de ser propuestas y como tales no tienen el carácter de obligatorios.


Leer más en Suite101: Nueva ortografía del español. Ch y Ll no son letras del alfabeto http://lenguasmundo.suite101.net/article.cfm/academicos-concluyen-che-y-elle-no-son-letras-del-abecedario#ixzz16iQucphO

"El pueblo es el verdadero dueño de la lengua": Miguel Delibes, en Suite 101

"El pueblo es el verdadero dueño de la lengua": Miguel Delibes

28-nov-2010 María Eugenia Mendoza Arrubarrena
Asociación Academias de la Lengua Española, AALE - Academia Mexicana de la Lengua
Asociación Academias de la Lengua Española, AALE - Academia Mexicana de la Lengua
Los académicos de la lengua española coinciden en que la "Nueva gramática viene del pueblo y al pueblo busca", así como que: nos compete, define y describe.

   
La agenda de los académicos pertenecientes a la Asociación de Academias la Lengua Española (AALE) en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2010 (FIL) incluyó, además de la reunión anunciada como "Adhesión de las 22 Academias a la Ortografía razonada de la Lengua Española", la presentación en tierras americanas de la Nueva gramática de la lengua española.


Leer más en Suite101: "El pueblo es el verdadero dueño de la lengua": Miguel Delibes http://lenguasmundo.suite101.net/article.cfm/el-pueblo-es-el--verdadero-dueno-de-la-lengua-miguel-delibes#ixzz16iTdV01n

Ortografía de palabras como México, futbol y video, según el país, en Suite 101

Ortografía de palabras como México, futbol y video, según el país

26-nov-2010 María Eugenia Mendoza Arrubarrena
RAE Logo - Real Academia Española
RAE Logo - Real Academia Española
Aunque la "Ortografía de la lengua española" pretende unificar el idioma hay palabras que se escriben de manera diferente en uno y otro lado del Atlántico.

  
Ahora que están en boca de todos la ortografía del español, los errores ortográficos cometidos por políticos en Twitter y los cambios anunciados por la Asociación de Academias de la Lengua Española, que serán ratificados en la sesión que el 28 de noviembre en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, Jalisco, México, vale la pena reflexionar en torno a la ortografía de ciertas palabras.


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viernes, 26 de noviembre de 2010

Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2010

Del 27 de noviembre al 5 de diciembre
Centro de Exposiciones
Expo Guadalajara
Av. Mariano Otero, 1499
Col. Verde Valle
Guadalajara, Jalisco
Me gustaría asistir a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2010 por muchas razones, la primera es que nunca he asistido a esta magna fiesta del libro, la más grande e importante de México, en donde año con año se dan cita más de 1 900 editoriales de todo el mundo, escritores, periodistas, otros artistas de la palabra y la imagen, bibliotecarios y promotores de lectura. El programa es ambicioso y seguramente muchos desearán tener el don de la ubicuidad para asistir a dos o más actividades al mismo tiempo, de las organizadas para niños y adultos. Me encantaría asistir al homenaje al escritor, periodista y diplomático Fernando Benítez, mi maestro de géneros periodísticos en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.

Sería maravilloso disfrutar lo que Castilla y León, invitada 2010, presentará. Con sólo echar una ojeada al programa se hace agua la boca, "habida cuenta de ese papel destacado en la historia de España y de América, y de su condición como cuna de la lengua española, tiene un compromiso ineludible en la promoción del español y, asimismo, en el fomento de nuestro idioma común, como puente cultural entre los países de Iberoamérica, entre sus instituciones y, lo que es aún más relevante, entre sus ciudadanos. Tanto la promoción del español como la promoción de la lectura son líneas estratégicas para Castilla y León, objetivos que hallarán un marco sin parangón en el ámbito de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Pero además, Castilla y León, como Invitada de honor de la FIL 2010, ofrecerá sus distintos valores culturales, desde su patrimonio histórico y artístico hasta su riqueza natural y paisajística, pasando por su gastronomía o incluso sus vinos, tan conocidos y apreciados hoy internacionalmente por los más prestigiosos enólogos y expertos en la materia.

Y, claro, como me interesa mucho la ortografía del español,  el domingo 28 de noviembre, a las 13:30, me encantaría estar por lo menos cerca del Salón 4, planta baja, de la Expo Guadalajara, en donde se llevará a cabo la Reunión de las veintidós Academias de la Lengua Española en la FIL, en el acto denominado "Adhesión de las 22 Academias a la Ortografía razonada de la lengua española."
Respaldan el acto con su presencia los directores de las veintidós academias:
Víctor García de la Concha, Director de la Real Academia Española y Presidente  de la Asociación de Academias de la Lengua Española
Humberto López Morales, Secretario general de la Asociación de Academias de la Lengua Española
Jaime Bernal, Academia Colombiana de la Lengua
Juan Valdano, Academia Ecuatoriana de la Lengua
José G. Moreno de Alba, Academia Mexicana de la Lengua
Margara Zablah de Simán, Academia Salvadoreña de la Lengua
Blas Bruni Celli, Academia Venezolana de la Lengua
Alfredo Matus Olivier, Academia Chilena de la Lengua
Marco G. Martos Carrera, Academia Peruana de la Lengua
Mario Antonio Sandoval, Academia Guatemalteca de la Lengua
Estrella Cartín de Guier, Academia Costarricense de la Lengua
José Rodríguez, Academia Filipina de la Lengua Española
Berna Pérez de Burell, Academia Panameña de la Lengua
Rogelio Rodríguez Coronel, Academia Cubana de la Lengua
José Antonio Moreno Ruffinelli, Academia Paraguaya de la Lengua Española
Raúl Rivadeneira Prada, Academia Boliviana de la Lengua
Bruno Rosario Candelier, Academia Dominicana de la Lengua
Francisco Arellano Oviedo, Academia Nicaragüense de la Lengua
Pedro Luis Barcia, Academia Argentina de Letras
Wilfredo Penco, Academia Nacional de Letras de Uruguay
Víctor Manuel Ramos, Academia Hondureña de la Lengua
José Luis Vega, Academia Puertorriqueña de la Lengua Española
Gerardo Piña-Rosales, Academia Norteamericana de la Lengua Española
 En fin, mis mejores deseos para quienes asistan como visitantes, ponentes, expositores, personal administrativo, de apoyo y organizadores, pues estos eventos culturales deben sacar a relucir lo mejor de la humanidad.


Imágenes e información tomadas de la página oficial de la FIL

lunes, 15 de noviembre de 2010

jueves, 11 de noviembre de 2010

Más sobre la "nueva" ortografía


Con el fin de dar seguimiento al interés despertado por los cambios ortográficos anunciados la semana pasada, invito a los visitantes de esta Aldea a leer la nota, publicada en el diario español El País y firmada por Javier Rodríguez Marcos, titulada "La i griega aún tiene esperanzas", y con el siguiente balazo: "España llora por la y mientras América Latina lo hace por la be corta - La nueva ortografía desata el debate sobre uniformidad o diversidad"

Quiero comentar que en el medio en el que me desenvuelvo es más común que a la v se le llame ve de vaca o ve chica que ve corta y en ámbitos más formales se le conozca como uve e incluso ve labiodental, mientras a la be como be labial. Cuando se dice el abecedario, al llegar a las últimas letras, la cantaleta dice: "erre, ese, te, u, ve, dobleú, equis, y grieta y zeta", de manera que quedan ligadas las letras u y v y por eso se escucha uve o simplemente a la v se le llama ve, sin que esto provoque ningún problema de ortografía, pues cuando hay duda se pregunta ¿viernes se escribe con ve de vaca chiquita?, aunque no faltará quien pregunte ¿Voto se escribe con uve, para lo cual habría que precisar a qué se refiere ese voto, si al verbo votar o botar.
No creo que se trate de ninguna tragedia la denominación de las letras, es más bien un llamado de atención sobre el nombre oficial y reconocido por las Academias de la Lengua, pero de ahí a que sea una pérdida o que esté en peligro la letra ye hay un enorme trecho. Lo grave sería modificar la forma de escribir y pronunciar palabras escritas con y, eso sí sería un error y (no ye) de los graves.

Lo que podría ser una tragedia es desaparecer del abecedario las dos letras dígrafas, che y elle, pues aunque todos sabems que al teclear o al escribir a mano juntamos dos letras para escribirlas, pues en ningún teclado aparecen como letras aisladas, el efecto que tiene decir que desaparecen se presta a confusión. Ya mucho se ha jugado con la forma de escribir palabras que las incluyen. ¿No hay miembros de las Academias que defiendan a estas letras? ¿Se le cargará el trabajo a los miembros responsables de todo lo que tenga que ver con las letras ce y ele, ahora que desaparezcan?

De la nota mencionada extraigo los siguientes párrafos:

Los españoles llegaron a América con la i griega (o ye) por delante. El 12 de octubre de 1492 Cristóbal Colón desembarcó en la isla de Guanahani y, según la transcripción que Bartolomé de las Casas realizó del diario del almirante, lo hizo llevando un estandarte en el que figuraban las iniciales de los Reyes Católicos, la F y la Y de Fernando e Ysabel.


La Real Academia Española publicó su primera ortografía en 1741, pero se tituló Orthographía porque las reglas vigentes hoy no quedarían fijadas, con sus sucesivos ajustes, hasta 1815. Es decir, Ysabel tardó en convertirse en Isabel y, de paso, en perder el juego entre la inicial de su nombre y su famoso emblema: el yugo.

La semana pasada, siglos después del episodio colombino y fieles a la política panhispánica de los últimos años, 11 representantes de las 22 Academias de la Lengua Española se reunieron en San Millán de la Cogolla (La Rioja) para cerrar el texto de la nueva edición de la Ortografía. A falta de su ratificación por el pleno de las academias que tendrá lugar el día 28 en Guadalajara (México), la obra sustituirá en diciembre a la edición anterior, de 1999.
Una de las grandes novedades de la nueva Ortografía reside en proponer un solo nombre para cada letra: la i griega pasará a llamarse ye mientras uve sustituye a denominaciones como be baja o be corta. Las academias perseguían favorecer la unidad de una lengua de por sí muy unitaria -con más de un 80% de vocabulario común a ambos lados del Atlántico-, pero el mero anuncio de la propuesta ha levantado una polémica transoceánica que hierve, sobre todo, en Internet. Si en España se llora por la i griega, en América se vierten lágrimas por la be corta.
[...]

La Ortografía académica tiene capítulos que legislan y señalan las odiosas faltas y capítulos que sugieren y orientan. Humberto López Morales insiste en que el cambio de nombre de las letras es solo una propuesta: "Si no triunfara, la próxima edición tendría que dar marcha atrás. Pero la peor gestión es la que no se hace. Es casi un deber de las academias hacer estos planteamientos".
¿Se han sentido los hablantes más heridos en sus costumbres que en su sentido común? ¿Nacen las airadas respuestas de algunos de la mera resistencia al cambio? Si la ortografía está llena de fósiles -Orthographía, Christo, obscuro- y supervivientes -septiembre, psiquiatra-, el léxico es puro desafío: un verbo como explosionar chirría en los oídos de aquellos que crecieron con explotar, considerado a su vez un barbarismo durante décadas frente al castellanísimo estallar. "El argumento de que cada cambio que se produce en la historia humana provoca resistencias es cierto, pero eso no significa que esas resistencias no tengan motivo", responde Juan Antonio González Iglesias, poeta y profesor de Latín de la Universidad de Salamanca. "Nos parece normal lo que van escribiendo los vencedores de cada pequeña batalla de la cultura".
Marguerite Crayencour cambió su apellido por el anagrama Yourcenar. Lo hizo, dijo, "por el placer de la i griega". Este año se cumplen 30 de su ingreso en la Academia Francesa. Fue la primera mujer. Para recordarlo, González Iglesias dirigió en su Universidad un congreso sobre la escritora en julio. Para él, es un cambio "tremendo" en lo "pequeñísimo" del asunto. "El hecho de que hubiera una i griega indicaba que había una i latina. Daba la idea de que el origen de nuestro alfabeto, que es fenicio, se había consolidado culturalmente por Grecia y Roma", dice. Pero va más allá: "Nos separamos del resto de las lenguas occidentales de cultura, donde esa letra recibe todavía ese nombre. Ya lo tenía en latín. Es un deterioro cultural".
González Iglesias, que cuenta que hasta los billetes de euro llevan en griego el nombre de la moneda en homenaje a la cultura de la que surgió ese nombre y no al peso de la Grecia actual en la Unión Europea, recuerda también que para los pitagóricos los brazos de la i griega representaban el camino fácil y el difícil: "Me parece que la RAE elige el fácil".
Así las cosas, el profesor salmantino dice con humor que hubiera sido mejor que los españoles dijeran be baja y mantuvieran la i griega. Tampoco le convence el paso de quórum a cuórum: "Quórum es un cultismo, un tecnicismo jurídico y político que si no se escribe bien no sé qué persona inculta la va a usar. El vulgo no necesita quórum porque nunca se reúne con consecuencias jurídicas".
Por su parte, Javier Marías, escritor y miembro de la RAE, quiere, antes de opinar por extenso, ver la nueva Ortografía preparada por sus compañeros -"hay gente muy sabia con sus motivos para hacer cambios que no parecen excesivos ni traumáticos"-, pero adelanta: "Voy a seguir escribiendo como me apetezca".
Privilegios de creador. "Algunos se han quejado de que en lugar de espurio escribo espúreo, una fórmula que hace años que no acepta la RAE. Me parece más auténtico. La palabra espurio la encuentro espúrea", dice. Y recuerda que Juan Ramón Jiménez escribía jeneral. "La Academia no impone nada, aunque su autoridad es grande y la gente hace caso a lo que dictamina", continúa. Sea como fuere, él va a seguir escribiendo truhán con tilde: "No creo que se pronuncie igual que Juan, ni que guión se pronuncie como la segunda sílaba de avión". Su propuesta: que se permitan las dos opciones, como se permiten fútbol o futbol. Respecto a Qatar, que será Catar, afirma que hay cosas que forman parte de las extravagancias ortográficas de cada lengua, "como la x de bijoux en francés".

martes, 9 de noviembre de 2010

Nueva ortografía. Se aprobará el 28 noviembre de 2010


La Ortografía está pendiente de aprobación por las veintidós Academias de la Lengua Española en Guadalajara (México)

La Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara (México), que se celebra del 27 de noviembre al 5 de diciembre próximos, acogerá este año distintas sesiones y actividades de los representantes de las veintidós Academias de la Lengua Española. La más destacada será la dedicada, el 28 de noviembre, al debate final, y posterior aprobación por el plenario de las Academias, del texto base de la nueva edición de la Ortografía de la lengua española, cuya publicación está prevista para finales de diciembre.
La Comisión Interacadémica, reunida en San Millán de la Cogolla (La Rioja) del 1 al 3 de noviembre pasados, discutió y dio por válidos los dictámenes que ahora han de estudiar cada una de las veintidós instituciones que componen la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE).  El siguiente paso se dará en Guadalajara, con la reunión plenaria de sus directores, a quienes corresponde la ratificación definitiva del texto base de la Ortografía.
El académico coordinador de la obra, el español don Salvador Gutiérrez Ordóñez, ha avanzado algunas de las propuestas debatidas en la Comisión Interacadémica de la Ortografía en entrevistas solicitadas por diferentes periodistas. Sus declaraciones han alcanzado una notable repercusión y han dado origen a un amplio debate en los medios de comunicación y en los foros de Internet.
En Guadalajara, además de las sesiones sobre la Ortografía, el 27 de noviembre, se celebrará una mesa redonda en torno a la Nueva gramática de la lengua española. También se presentará en el marco de la FIL el Diccionario de americanismos, en un acto programado para el 29 de noviembre. El 1 de diciembre se dará a conocer el proyecto de un nuevo diccionario escolar, de ámbito panhispánico y con distintas versiones según los países, preparado a partir de un corpus elaborado por la Academia Mexicana de la Lengua.
8 de noviembre de 2010
Texto reproducido de: Real Academia Española  

jueves, 27 de mayo de 2010

Desajustes Gramaticales, de Valentín García Yebra


 "Desajustes Gramaticales", Valentín García Yebra
(IX Premio Nacional de Periodismo "Miguel Delibes" 2004)

En El buen uso de las palabras dediqué tres artículos a corregir impropiedades sintácticas (págs. 157-160, 160-163, 163-165). No parece que, en el año y medio transcurrido desde la publicaicón de aquel libro, hayan disminuido notablemente tales desajustes gramaticales. Volveré pues, sobre el tema comentando algunos textos periodísticos recogidos desde entonces.

1."... para no condenar una situación excesiva a las cientos de personas que se encontraban de pie en la ceremonia".
2. "Esos dos años y las miles de horas de vuelo se traducen en un archivo descomunal".
    Los "cientos" y los "miles" son siempre de género masculino, tanto si son cientos o miles de árboles o de niños, como si son cientos o miles de niñas o de manzanas. En cambio, si la cifra indicadora del número fuese "cien" o "mil", el artículo cambiaría de género de acuerdo con el género gramatical de lo numerado: "las cien manzanas" y "dos mil hombres", "las mil manzanas y los cien niños".
3."Maldito sea el hambre, aunque creara el Siglo de Oro".
    "El hambre" es del género femenino, lo mismo que "el agua", "el águila", "el ansia", "el arca", "el arma", "el aura", "el ave", aunque se les anteponga el artículo "el" para evitar el cacofónico encuentro de la a del artículo con "la" a inicial del sustantivo. En plural desaparece la cacofonía: "las aguas", "las águilas", "las armas". Debe, pues, decirse y escribirse: "¡Maldita se el hambre!", "¡Qué fría está el agua!", "¡Qué majestuosa es el águila!".
4. Se comete el mismo error en el siguiente texto, aparecido recientemente en un periódico madrileño: "... la Guardia Civil halló el presunto arma del crimen,...". El texto correcto sería: "... la Guardia Civil halló la presunta arma del crimen...", porque "arma" aunque se diga obligatoriamente "el arma", es de género femenino.
5. "La publicación de la noticia de estas reuniones entre la Iglesia española y el PSOE provocaron un rotundo desmentido por parte de este partido".
    El sujeto del verbo provocaron tendría que estar en plural. Sería correcto decir o escribir: "Estas reuniones entre la Iglesia y el PSOE provocaron un rotundo desmentido...". Pero, en el texto citado, el sujeto no es "estas reuniones", sino "la publicación", en singular; por eso también el verbo tiene que estar en singular: "La publicación...provocó...".
6. “…su talante crítico fue sencillamente genial y le dio un repaso a todos los tópicos…”.
   El autor de este texto es uno de los galardonados con el premio Cervantes. Manuel Seco, en su espléndido Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española, págs. 178 s. de la décima edición, dedica casi dos columnas a ejemplificar el uso de esta anomalía sintáctica por buenos escritores de España y América. Recuerda, sin embargo, que todavía se acepta como norma el empleo de les referido a nombres en plural.
7. “A Castilla-La Mancha, este proyecto le afecta no solo por la identificación Quijote-La Mancha, sino también,…”.
   La incorrección de este texto, cuyo autor es un conocido y muy culto personaje castellano-manchego, puede pasar inadvertida casi a la totalidad de los lectores del periódico en que se produjo. Consiste en el uso de “de”; en vez de “la”, antes de “afecta”. Muchos lectores dudarían, al analizar ese “la”, de si se trata de un complemento indirecto (en tal caso, el uso de “le” sería correcto) o de un complemento directo, que exigiría “la”. Es seguro que se trata de un complemento directo, puesto que la construcción activa se puede transformar en pasiva, pasando entonces el complemento directo a sujeto: “Castilla-La Mancha es afectada por este proyecto…”.
8. “Alardea de que la mayoría de su grupo no está aliado al PSOE, pero sí comprometido con las siglas”.
   El sujeto gramátical de “está” no es “su grupo”, sino “la mayoría”. Por eso los participios “aliado” y “comprometido” deberían estar en género femenino: “aliada” y “comprometida”.
9. “Los responsables de estos tres pueblos se han reunido ayer en Berlín”.
   Las acciones ya concluidas, pero realizadas en una unidad de tiempo que todavía dura, como “hoy”, “esta semana”, “este mes”, “este año”, “este siglo”, se expresan con verbos en pretérito perfecto: “Hoy ha llovido mucho”, “Esta semana ha hecho mucho frío”, “Este mes hemos tenido heladas muy grandes”, “Este año hemos viajado mucho”, “En este siglo ha habido ya varias guerras”.
Si las acciones se realizaron en unidades de tiempo ya concluidas, como “ayer”, “la semana pasada”, “el mes pasado”, “el año 2003”, “el siglo XX”, etc, los verbos que las expresan deben ir en pretérito indefinido: “Ayer llovió mucho”, “El mes pasado hubo grandes heladas”, “En el siglo XX hubo grandes guerras”. Por consiguiente, la expresión correcta, en el texto citado sería: “Los responsables… se reunieron ayer en Berlín”.
10. “Una ley contra el velo de Francia viola los derechos humanos”.
   Así se titulaba un artículo publicado recientemente en uno de los mejores periódicos de Madrid. Más que incorrección hay aquí desorden sintáctico. El orden lógico sería: “Una ley de Francia contra el velo…”.
11. Más chocante resulta, por el mismo motivo, este título aparecido hace unos meses en el mismo periódico: “El director de Juventud critica la obsesión por el sexo de un diputado”. No se trataba del sexo de un diputado, sino de la obsesión de un diputado por el sexo en general.
12. “El extranjero, disparado a bocajarro, era un guardaespaldas surafricano”.
   Fue el título, a tres columnas, de un artículo firmado por una periodista conocida. Pero ningún guardaespaldas, aunque sea surafricano, puede ser disparado. Sí puede ser objeto de un disparo, o recibirlo, o ser su víctima. Se le puede disparar, pero no dispararlo.
13. “La persona que se baraja para llevar a cabo el tradicional pregón es X.X…”.
   De las trece acepciones que el diccionario de la Academia atribuye a barajar, la más próxima al sentido del texto que aquí se cita es la tercera: “En las reflexiones o hipótesis que preceden a una resolución, considerar las varias posibilidades o prioridades que pueden darse”, “barajar una sola” sería imposible.
14. “Un país logrado es un país donde se molturan los panes domésticos con harina de otro costal italiano, argentino, etc.”.
   El prestigioso autor de este texto no conoce el significado del verbo molturar, bien definido en el diccionario académico: “moler granos o frutos”. El pan no se moltura, sino que se amasa.
15. “… aunque se la encabritase una mula”… “parece que no la gustaban mucho las mulas”… “cuando la ordenaron ir a Alba de Tormes”… “a Teresa se la iban y se la venían todas”… “debió de pasárselas hasta el calor que las había agobiado antes de llegar a Córdoba, donde les dieron una estancia tan sofocante que,…”.
El autor del artículo de donde se han tomado estas frases es decididamente laísta, aunque no siempre consecuente en el uso de la y las en vez de le y les; en la última línea del texto usa correctamente “les”: “donde les dieron una estancia…”.
… María Moliner, ene. Apéndice II de su diccionario, Pronombre Personal, da una norma sencillísima “con la que se construyen siempre frases sintácticamente irreprochables”. Pero la aplicación de la norma requiere saber distinguir claramente entre un dativo y un acusativo.
16. “El Ramadán consiste en la prohibición de comer, beber, fumar o mantener relaciones sexuales desde que se pone el sol hasta el alba. Cuando el astro rey se esconde en el horizonte, se rompe la abstinencia”.
   La parte final del texto contradice a la primera. Si la prohibición dura desde la puesta del sol hasta el alba, la abstinencia no se rompe el esconderse o ponerse el sol, sino cuando sale.
17. “Decir lo contrario constituiría cuanto menos una aberración”.
   La expresión “cuanto menos” se usa con frecuencia, como en este texto, sin sentido. Se confunde su significado con el de “cuando menos”. Esta última frase equivale aproximadamente a “al menos” o “por lo menos”. “Cuanto menos”, en cambio, suele implicar una contraposición con otra expresión siguiente iniciada por “menos”, como “Cuanto menos come, menos ganas tiene de comer”, o por “más”: “Cuanto menos trabaja, más se aburre”.

Este leonés nació en Lombillo de los Barrios el 28 de abril de 1917. Es doctor en Filología Clásica por la Universidad Complutense de Madrid y Honoris causa por las de León y Atenas y ha ejercido su labor docente como catedrático de Griego de Institutos y como profesor de Teoría de la Traducción en el Instituto Universitario de lenguas Modernas y Traductores de la Complutense de Madrid.
Desde 1984 es miembro de número de la Real Academia Española (RAE). Autor de numerosas traducciones de textos clásicos y de varias publicaciones sobre lingüística y gramática, es premio Nieto López de la Real Academia Española Nacional de Traducción, comendador de las órdenes de Alfonso X el Sabio y de Isabel la Católica y miembro honorario de la Asociación Nacional de Traductores e Intérpretes.

Origen de toda esta entrada:
ABC La Tercera. 26 de septiembre de 2004

Don Valentín García Yebra fue elegido (silla n) miembro de la RAE el 26 de enero de 1984 y tomó posesión el 27 de enero de 1985 con el discurso titulado Traducción y enriquecimiento de la lengua del traductor. Le respondió, en nombre de la Corporación, don Antonio Tovar.

Ocupó en la Junta de Gobierno el cargo de Censor (1993-1996).

Doctor en Filología Clásica, catedrático de Griego de instituto y profesor de Teoría de la Traducción del Instituto Universitario de Lenguas Modernas y Traductores de la Universidad Complutense de Madrid; doctor honoris causa por las universidades de León y de Atenas (Grecia). Miembro correspondiente de las Academias Chilena de la Lengua y Norteamericana de la Lengua Española; Prix Annuel de la Traduction del Gobierno belga (1964); Premio Ibáñez Martín, en 1971, del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC); Premio Nieto López de la RAE (1982).

Premio Nacional de Traducción (1998) al conjunto de su obra. Parte de esa larga trayectoria profesional aparece reflejada en su libro Experiencias de un traductor (Madrid, Gredos, 1996).

Premio de periodismo Miguel Delibes por su artículo «Desajustes gramaticales» (ABC, 26-09-2004); Premio Castilla y León de Ciencias Sociales y Humanidades (2008); comendador de las Órdenes de Alfonso X el Sabio y de Isabel la Católica. Insignia de Oro de la ciudad de León; Hijo Predilecto del Ayuntamiento de Los Barrios de Salas (León).
RAE